Representación de variados hombres de las cavernas alrededor de una fogata al aire libre en un paisaje natural e invernal..
Vía PxHere.

Los estudios sobre nuestro pasado y los inicios de la humanidad aún tienen mucho que enseñarnos. En esta oportunidad, la posibilidad de que los hombres de las cavernas tuvieran la costumbre de hibernar ha llegado para desafiar lo que sabemos de nosotros como especie.

La investigación publicada recientemente en L’Anthropologie se basa en recientes hallazgos arqueológicos para sugerir la posibilidad de que los humanos antiguos llegaron a hibernar. Detrás de este trabajo estuvieron los autores Antonis Bartsiokas y Juan-Luis Arsuaga.

Por los momentos, toda la información encontrada por Bartsiokas y Arsuaga es preliminar. Sin embargo, abre nuevas rutas de investigación que podrían llevarnos a un conocimiento inesperado sobre nuestros antepasados y sus costumbres.

¿En qué consiste realmente la hibernación?

Básicamente, la hibernación es un proceso de “letargo prolongado” en el que algunos mamíferos como los osos entran cuando llega la época invernal. Durante este, las criaturas duermen por días, semanas o incluso meses consecutivos.

Como resultado, estas criaturas no salen de sus madrigueras, no se alimentan y gastan energía más que en el mantenimiento de sus funciones vitales. Por lo general, si la hibernación ha sido exitosa, el animal debería poder levantarse luego de su sueño prolongado con sus músculos y huesos intactos, habiendo consumido solo la grasa adicional acumulada en su cuerpo.

El riesgo de hibernar

Sin embargo, la hibernación no viene sin sus propios riesgos. Por ejemplo, si el animal no logró reunir la cantidad suficiente de grasa corporal antes de que iniciara el invierno, entonces es probable que, durante el letargo, su cuerpo comenzara a consumir su propia musculatura para seguir funcionando.

Igualmente, debido a esta falta de reservas de grasa también se pueden presentar condiciones como el raquitismo, el hiperparatiroidismo y la osteítis fibrosa. Justamente, según la investigación, justamente estas condiciones pudieron ser comunes en los hombres de las cavernas que intentaron hibernar.

¿Los hombres de las cavernas realmente podían hibernar?

Todas las conclusiones de la investigación llegaron debido a los descubrimientos realizados en la Cueva Mayor de la Sierra de Atapuerca, en España. Según parece, los fósiles allí ubicados pertenecieron a homínidos de hace al menos 430 mil años.

En consecuencia, estamos hablando de posibles ancestros del Homo sapiens. A este punto, aunque no se han identificado todos, algunos se han relacionado con el H. heidelbergensis. En cualquier caso, esta falta de una denominación común no ha evitado que todos muestren signos comunes de un proceso de hibernación fallido.

De hecho, la mayoría de sus huesos mostraron falta de vitamina D, probablemente por la falta de sol durante los meses de invierno. Igualmente, se vio que los restos de posibles adolescentes mostraban “periodos de crecimiento estacional” indicando que este probablemente se detenía durante el invierno.

En la actualidad, sabemos que los humanos no estamos diseñados para hibernar. De hecho, nuestros cerebros no son iguales a los de aquellos animales que sí están capacitados para ello.

En el pasado nuestros ancestros, los hombres de las cavernas, al menos pudieron tener la oportunidad de hibernar como una forma de sobrevivir a la Era Glacial. Ahora, con la evidencia recolectada, podemos ver que aunque lo intentaron, lo más probable es que no fueran los más habilidosos en ello. Lo que explicaría por qué el rasgo se desvaneció en el tiempo.

Referencia:

Hibernation in hominins from Atapuerca, Spain half a million years agoHibernation des hominidés d’Atapuerca, en Espagne, il y a un demi-million d’année: https://doi.org/10.1016/j.anthro.2020.102797