Dos médicos con mascarilla y traje quirúrgico haciendo una cirugía.

Una de las grandes preocupaciones que surgieron con la propagación del coronavirus y el inicio de la pandemia fue la seguridad de los pacientes que se someterían a procedimientos quirúrgicos. En especial, aquellos candidatos a cirugía por cáncer de cabeza y cuello que, por la ubicación de su afección, podrían estar en mayor riesgo de contagio de COVID-19.

Sin embargo, los resultados de un nuevo estudio observacional traen algo de tranquilidad al descartar un riesgo adicional entre estos grupos de pacientes. Según el artículo publicado en la revista Cancer, de la American Cancer Society, las medidas preventivas bien aplicadas pueden ayudar a mitigar los contagios posteriores a la cirugía.

¿Los pacientes que requieren cirugía por cáncer de cabeza y cuello están en mayor riesgo de contagio?

El inicio de la pandemia de COVID-19 generó dudas sobre la seguridad de los pacientes que dependían de una cirugía de cáncer de cabeza o de cuello para recuperarse. Los médicos estaban al tanto de que este sería un punto clave e indispensable para su curación, pero temían que el riesgo de infección entorpeciera el proceso.

“Los problemas fueron particularmente agudos en la cirugía de cáncer de cabeza y cuello porque, en muchos casos, la curación depende de la cirugía, pero existía una gran preocupación por la propagación de la infección por procedimientos que generan aerosoles en las vías respiratorias”, dijo el autor correspondiente Richard J. Shaw, investigador del Centro de Investigación del Cáncer de la Universidad de Liverpool, en Reino Unido.

Interesados por comprender mejor la situación a la que se enfrentaban, los investigadores examinaron la información de 1,137 pacientes distribuidos en 26 países; estos habían sido diagnosticados con cáncer de cabeza y cuello razón por la cual se sometieron a una cirugía potencialmente curativa. Entre ellos, los sitios más comunes de la afección fueron la cavidad oral y la tiroides.

Descubrieron que la tasa de muerte dentro de los 30 días posteriores a la cirugía fue del 1,2 por ciento, la cual coincide con la esperada para este tipo de casos en condiciones normales, sin pandemia.

Menos contagios de coronavirus de los esperados

Mascarilla contra COVID-19 sobre una libreta en cuyas hojas se lee el nombre de la enfermedad.
Las infecciones de COVID-19 entre pacientes con cáncer de cabeza y cuello que se sometieron a cirugía fueron menores de lo esperado.

Pero, como es de esperar, hubo contagios de coronavirus dentro de dicho período. Los investigadores encontraron 29 pacientes sometidos a cirugía de cáncer de cabeza y cuello que dieron positivo para COVID-19; entre ellos, 13 desarrollaron complicaciones respiratorias graves, y tres murieron.

El estudio reveló que los pacientes con más probabilidades de dar positivo en la prueba de COVID-19 eran los que vivían en comunidades con altos niveles de infección. También parecían más propensos los que tenían tumores orales y los que se sometieron a una traqueotomía; este último es un procedimiento en el que se crea un abertura en el cuello para facilitar la colocación de un tubo en la tráquea.

Pero en resumidas cuentas, la situación no era tan sombría como se pensaba. Inicialmente, los médicos pensaban que someter a los pacientes con cáncer de cuello y cabeza a una cirugía era peligroso. La preocupación se incrementaba aún más en casos de edad avanzada, los que requerían procedimientos más complejos o cirugía reconstructiva.

Medidas preventivas podrían ayudar a mitigar el riesgo

Por fortuna, la información revela que el riesgo no es tan elevado. “Nuestros datos son tranquilizadores en este sentido, y muestran que no hay riesgo adicional de COVID-19 para estos grupos”, dijo el profesor Shaw.

“Para los pacientes con cáncer de cabeza y cuello, los tumores presentan una amenaza para la vida mucho mayor que el riesgo de desarrollar COVID-19, suponiendo que se tomen precauciones”.

Con ello, los médicos están al tanto de que los riesgos observados se pueden reducir siguiendo las medidas preventivas habituales. Aplicar pruebas al personal médico para detectar COVID-19 en caso de que lo haya, así como la vacunación y otras medidas de control de infecciones.

Referencia:

Head and neck cancer surgery during the COVID‐19 pandemic: An international, multicenter, observational cohort study. https://acsjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/cncr.33320