Cielo estrellado con vista de la Vía Láctea.
Vía Pixy.

Nuestra galaxia aún guarda muchos más secretos de los que hemos podido desentrañar. Entre ellos, la existencia o no de civilizaciones inteligentes en nuestra Vía Láctea es uno de los que más llama nuestra atención.

Por décadas se ha planteado la posibilidad de que estén allí, escondidas en rincones del universo a los que aún no somos capaces de llegar. Sin embargo, han sido escasas las teorías que realmente han tratado de dar una base a estas suposiciones.

Entre las más populares está la ecuación de Frank Drake. El fundador de Search for Extraterrestrial Intelligence la escribió en 1961, pero solo llegó a popularizarse en la miniserie ‘Cosmos’ de Carl Sagan.

En ella, se trataba la posibilidad de que existiera vida inteligente en nuestra Vía Láctea. Pero, por los conocimientos de la época. La cantidad de variables que permanecían en el terreno de las incógnitas era demasiado alta.

Ahora, con mejores herramientas y muchos más datos los autores Xiang Cai, Jonathan H. Jiang, Kristen A. Fahy y Yuk L. Yung dieron un paso adelante para crear su propia versión actualizada de la ecuación. De este modo, pudieron descubrir cuáles fueron los mejores puntos y épocas dentro de nuestra Vía Láctea para que se formaran civilizaciones inteligentes.

Con las nuevas herramientas llegaron las nuevas respuestas

El estudio, por ahora publicado como una preimpresión en arXiv reveló cómo los investigadores utilizaron la astronomía moderna y el modelado estadístico para poder obtener los datos que necesitaba su ecuación.

Gracias a ella, tuvieron la posibilidad de crear un mapa que les permitiera ver los posibles inicios y finales de la vida en la Vía Láctea. Para esto tomaron en cuenta tanto las variables de espacio y tiempo, para poder determinar en cuál conjunción de estos fue más probable la existencia de civilizaciones inteligentes.

Asimismo, las nuevas herramientas de la actualidad también fueron de gran utilidad para los investigadores:

“Especialmente desde el Telescopio Espacial Hubble y el Telescopio Espacial Kepler, tenemos mucho conocimiento sobre las densidades [de gas y estrellas] en la galaxia de la Vía Láctea y las tasas de formación de estrellas y exoplanetas… y la tasa de ocurrencia de explosiones de supernovas”, comentó Jonathan H. Jiang, coautor del estudio.

Incluso comentó que, en la actualidad, el equipo conoce algunos de los números y datos que eran meras incógnitas para la época del icónico ‘Cosmos’. Como resultado, el manejo de la información adicional ha hecho que las proyecciones sean mucho más acertadas y fiables.

¿Somos una de las últimas civilizaciones de la Vía Láctea?

En general, los investigadores encontraron un punto de convergencia temporal y espacial que ofreció la mejor ventana para la formación de civilizaciones en la Vía Láctea. Según los investigadores, este se dio a unos 13 mil años luz del centro galáctico y 8 mil millones de años desde la formación de la galaxia.

La Tierra, nuestro mundo y nuestra civilización no tuvieron sus inicios sino hasta 13,5 mil millones de años desde la formación de la galaxia y nos encontramos a más de 25 mil años de su centro. En general, debido a la tendencia de las civilizaciones avanzadas a “autodestruirse” la mayoría de las tempranas sociedades ya deben haber sucumbido, según las proyecciones de los investigadores.

Asimismo, clasifican a la Tierra y a la raza humana como una “civilización fronteriza” y también tardía. En pocas palabras, nuestra aparición en el universo pudo haberse dado como una de las últimas ventanas de posible creación de vida originada en la conjunción antes mencionada.

¿La mayoría de las civilizaciones avanzadas de la Vía Láctea están muertas?

En efecto, el hecho de que estemos más lejos del área “óptima” para la formación de vida y el que nuestra aparición también haya sido particularmente tardía nos plantean más como una excepción que como la regla. Por ende, podemos ser una sociedad relativamente joven en medio de una Vía Láctea que ya ha despedido a la mayoría de sus civilizaciones.

Ahora, de este último tema aún quedan preguntas por responder, siendo una de las principales: ¿Con qué frecuencia se ‘suicidan’ las civilizaciones? Como ya lo comentamos, existe la teoría de que las sociedades altamente avanzadas tienen una tendencia a la eventual autodestrucción.

Por este motivo, entender los “ciclos” que la siguen podrían ayudarnos a entender mejor qué civilizaciones pueden aún estar allí afuera, cuáles posiblemente ya se han ido y si existe la posibilidad de que nazcan o estén naciendo nuevas en el futuro lejano.

Referencia:

A Statistical Estimation of the Occurrence of Extraterrestrial Intelligence in the Milky Way Galaxy: https://arxiv.org/abs/2012.07902v2