Sabemos ya que el Zika es una condición en su mayoría inofensiva, pero que puede afectar fuertemente el desarrollo prenatal de los bebés. Como consecuencia, se toman especiales cuidados para evitar los casos de contagio en mujeres embarazadas.

Aun así, estos en ocasiones se dan y los niños pueden llegar al mundo con variadas complicaciones. Ahora, el equipo de investigadores liderado por los científicos Glenn Yiu y Koen Van Rompay se han dedicado a averiguar si estos problemas se siguen desarrollando después de su nacimiento.

Luego de un estudio de dos años en macacos Rhesus, sus resultados finalmente se publican en la revista JCI Insight.

Sobre el Zika

Además de lo antes mencionado, se sabe ya que el Zika es una enfermedad que principalmente se transmite a través de mosquitos del género Aedes. Sin embargo, no se trata de único medio de transmisión existente. De hecho, otros elementos como las relaciones sexuales y las transfusiones sanguíneas también pueden propiciar el contagio.

Finalmente, el medio que puede resultar más perjudicial es aquel que se da de madre a hijo durante el embarazo. Esto ya que, como dijimos, los bebés pueden entonces venir al mundo con defectos congénitos debido a la enfermedad.

De entre los que se han detectado como comunes se pueden mencionar algunos como la microcefalia y las anomalías neurológicas, musculoesqueléticas y/u oculares.

Así es cómo el Zika puede afectar el desarrollo prenatal de los bebés

Según la investigación recientemente realizada, fue común que el efecto del Zika en el desarrollo prenatal se diera durante el primer trimestre. En pocas palabras, mientras más temprano sea el contagio durante el embarazo, más posibilidades tendrá el virus para afectar el crecimiento del bebé.

Sin embargo, luego de hacer seguimientos postnatales, fue posible ver que el Zika ya no era un elemento modificador del desarrollo. En pocas palabras, solo los fetos ven su crecimiento afectado por el virus, y no los bebés que ya se encuentran en este mundo.

Los efectos del Zika no siguen activos después del nacimiento

Efectivamente, haciendo un seguimiento a los dos bebés de macacos Rhesus que nacieron con defectos oculares productos del Zika, se pudo ver que no hubo más problemas de desarrollo luego de la etapa prenatal.

De hecho, los ojos de ambas crías se desempeñaron normalmente y siguieron un curso de desarrollo natural durante sus dos primeros años de vida. Por lo que, al menos en el modelo animal, ha sido posible comprobar que el Zika es más peligroso a nivel fetal, pero no tanto durante los primeros años de desarrollo de los bebés.

Referencia:

Evolution of ocular defects in infant macaques following in utero Zika virus infection: https://doi.org/10.1172/jci.insight.143947

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