Metrónomo y cuaderno musical.

Durante mucho tiempo, los músicos y científicos han creído que el metrónomo de Beethoven, un artefacto lleno de misterio por la rapidez de las marcas numéricas plasmadas por el artista, estaba dañado. Al tocarlas en conciertos estas resultaban demasiado estridentes, al punto de llegar a ser desagradables.

Descubrir si el metrónomo del músico estaba descompuesto o no es una tarea prácticamente descartada. Sin embargo, un equipo de investigadores de la de la Universidad Carlos III de Madrid y de la UNED ha logrado conocer un nuevo detalle en torno a este enigma.

Aunque los directores de orquesta consideran que el sonido de dichas marcas es frenético, todavía estarían tocándolas muy lento. Los autores creen que quizás Beethoven no leyó bien las escalas y por eso registró sus composiciones con marcas musicales tan aceleradas.

El misterio del metrónomo de Beethoven

Ludwig van Beethoven, quien vivió entre 1770 y 1827, fue uno de los primeros compositores musicales en empezar a utilizar un metrónomo, un aparato que apenas fue patentado en 1815. Desde aquella época, empezó a editar sus obras con marcas numéricas siguiendo las indicaciones del metrónomo.

Sin embargo, desde el siglo XIX y el siglo XX los análisis de dichos registros sugerían que el metrónomo estaría dañado, o habría algún error en las marcas musicales. La mayoría de los directores de orquesta del Romanticismo las omitieron porque las consideraban demasiado rápidas.

En cambio, los de la corriente del Historicismo sí las utilizaron para interpretar las composiciones de Beethoven, pero estas no resultaban agradables al público.

Un estudio publicado en 2013 sugiere que el misterio del metrónomo de Beethoven podría rondar en torno a alguna falla o defecto que lo hacía funcionar más lento. Esto habría llevado al compositor a elegir marcas más rápidas que las que había establecido en realidad. En esta oportunidad, los investigadores se han propuesto validar dicha teoría.

Conocimientos de física, metrónomos y música en conjunto

En el nuevo estudio, el equipo comparó de forma sistemática las marcas metronómicas y las interpretaciones contemporáneas. Para ello, usaron bases de física, de usabilidad del artefacto y conocimientos de música.

Desarrollaron un modelo matemático para el metrónomo basado en un péndulo doble doble, con tres tipos de correcciones para tomar en cuenta varios factores: la amplitud de su oscilación, la fricción, la fuerza de impulso y la masa de su varilla. Cabe destacar que este último no se había tomado en cuenta en investigaciones anteriores.

Así analizaron el tempo y sus variaciones a lo largo de cada movimiento en 36 sinfonías interpretadas por 36 directores de orquesta diferente. La suma de estas dio un total de 160 horas de música para examinar con ayuda de herramientas sofisticadas como Big Data.

En busca de un desperfecto en el artefacto

Entonces buscaron algún desperfecto que pudiera ocasionar los tempo ralentizados que siguen los intérpretes. Sin embargo, ninguna de las hipótesis examinadas encajaba con lo que sugerían las marcas.

“Finalmente, nos dimos cuenta de que la desviación coincide exactamente con el tamaño de la masilla del metrónomo”, explican los autores en su artículo.

“Además encontramos la anotación de ‘108 o 120’ en la primera página del manuscrito de su novena sinfonía, lo que indica que al menos una vez el compositor dudó de dónde se leía. De repente, todo encajaba: Beethoven pudo anotar muchas de esas marcas leyendo el tempo en el lugar incorrecto”.

Almudena Martín Castro, diseñadora de usabilidad y pianista, dice que la desviación encontrada podría haber ocurrido al leer la escala del aparato en el lugar incorrecto; por ejemplo, debajo de la masilla en lugar de encima de ella. “En último término, se trataría de un problema de usabilidad de una tecnología nueva”, señala la autora del estudio.

Los directores de orquesta tienden a tocar siempre más despacio que lo que Beethoven dejó indicado con su “metrónomo del misterio”. Los investigadores dicen que, incluso los que se proponen seguir sus indicados, terminan ralentizando los tempo colectivamente.

Referencia:

Conductors’ tempo choices shed light over Beethoven’s metronome. https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0243616%20