La historia de Clara y su cascanueces se ha vuelto tan popular hoy en día que es difícil imaginarse pasar el mes de diciembre sin ella. De hecho, es tan común ver los afiches de esta presentación de ballet en los teatros de cualquier ciudad que ya prácticamente forman parte de la decoración navideña.

Pero la verdad es que ‘El cascanueces’ es un ballet que poco tiene que ver con las tradiciones religiosas típicas de las festividades decembrinas y ni siquiera mencionan al niño Jesús. De hecho, si sacamos al árbol navideño del escenario, prácticamente podría desligarse de la navidad. Entonces, ¿cómo es que llegó a formar parte de nuestras tradiciones navideñas anuales?

Una adaptación de un cuento

Presentación de El cascanueces del Moscow State Ballet
Presentación de ‘El cascanueces’ del Ballet de Moscú

El ballet ‘El cascanueces’ se basa en una adaptación de un cuento del prusiano E. T. A. Hoffmann llamado ‘El cascanueces y el Rey Ratón’, el cual fue lanzado en 1816. En 1844, el francés Alejandro Dumas escribió una adaptación de esta historia y la tituló ‘Historia de un cascanueces’, la cual se popularizó.

En 1891, el director del Teatro Imperial Ruso, Iván Vsévolozhsky, encargó la adaptación del cuento de Dumas para poder presentarlo como un ballet, y al ver el éxito de Piotr Ilich Chaikovski dos años antes con su último ballet, ‘La bella y la bestia’, decidió encargarle la composición musical a él.

El propio Vsévolozhsky escribió el libreto con la ayuda del francés Marius Petipa, quien también colaboró con el bailarín Lev Ivánov en la elaboración de la coreografía.

Petipa fue muy específico al momento de darle las instrucciones a Chaikovski, al punto que le dijo cuál sería el tiempo y el número de compases que utilizaría en cada número. Sin embargo, mientras elaboraba la composición musical, Chaikovski no se sentía tan a gusto como lo estuvo con su ballet anterior, ‘La bella durmiente’, pues no sentía mucho interés en elaborar la pieza

Sin embargo, en una conversación con un amigo, Chaikovski escribió que cada vez se estaba volviendo más afinado en su tarea de componer ‘El cascanueces’. Este también apostó con el compositor a que no podía elaborar una melodía que se basara en las notas de la octava en secuencia. Chaikovski aceptó la apuesta, y gracias a ello surgió el Grand adagio del Grand pas de deux, el cual aparece en el segundo acto, después del Vals de las flores.

Un exhaustivo trabajo por parte de los coreógrafos y el compositor dio origen a la que hoy en día es considerada una obra maestra. Alastair Macaulay, principal crítico de ballet de The New York Times desde 2007 hasta 2018, dijo que la partitura de Chaikovski para ‘El cascanueces’ era “abundante y perfecta”. La bailarina Isabel McMeekan, fundadora de Everybody Ballet, asegura que “Es la eterna fantasía de la Navidad hecha realidad en el escenario”.

Sin embargo, esa no fue la impresión que dio ‘El cascanueces’ luego de su estreno en San Petersburgo 1892.

¿Cómo se volvió tan famoso?

Presentación de El cascanueces del Ballet de Boston
Presentación de ‘El cascanueces’ del Ballet de Boston

Los críticos de la época, en general, catalogaron a ‘El cascanueces’ como un muy mal ballet. Según un artículo de la BBC, uno de los más rudos comentarios afirmaba: “Ni tiene una historia, sino una serie de escenas inconexas, recordando las últimas pantomimas que ostentan los teatros del bulevar”. Otra decía “El Cascanueces no puede en ningún caso llamarse ballet. No satisface ni siquiera una de las exigencias de un ballet”. Una más pedía intervención divina: “Dios conceda que experimentos fallidos similares no sucedan a menudo”.

Pero si fue tan mal recibida e incluso el propio Chaikovski aseguró no sentirse a gusto componiendo su música (aunque la música fue de lo menos criticado de la obra) ¿cómo es que llegó a ser tan conocida? Bueno, la respuesta está en la década de los 40, y uno de los protagonistas es Walt Disney.

El famoso animador utilizó un fragmento de ‘El cascanueces’ para incluirlo en su película ‘Fantasía’, estrenada en 1940. Esta película es conocida como una de las obras clásicas de la animación, pues nació como un trabajo experimental en el que se acompañaron ocho piezas musicales con una historia animada que “bailaba” al ritmo de la música.

‘Fantasía’ no fue un éxito inmediato debido a la Segunda Guerra Mundial, además de que requería que las salas de cine contaran con sistema de sonido Fantasound para poder proyectar la película. Sin embargo, definitivamente es una de las películas más famosas de la historia de Disney, la cual hasta el 2012 ha recaudado más de 83 millones de dólares.

La presencia de ‘El cascanueces’ en el éxito de Disney causó que la audiencia se interesara más por el ballet y que la obra volviera a tomarse en cuenta. De hecho, en 1944 se hizo por primera vez la presentación de este ballet en Estados Unidos, el cual se estrenó de la mano del Ballet de San Francisco.

Además de Disney, otro personaje importante en la popularización del ballet fue el coreógrafo estadounidense George Balanchine, quien en 1954 hizo una nueva versión de ‘El cascanueces’ para el Ballet de la ciudad de Nueva York, el cual alcanzó verdadera popularidad en la década de los 60, al punto que se convirtió en un clásico navideño en el país.

Hoy en día, ‘El cascanueces’ es increíblemente importante para cualquier compañía de ballet con renombre, pues su popularidad representa un gran peso dentro de los ingresos de las mismas. De hecho, el Ballet de San Francisco obtiene alrededor del 40% de de los ingresos por entradas de la compañía cada año gracias a la presentación de ‘El cascanueces’, tal como lo asegura la crítica de danza Lauren Gallagher.

Este ballet es tan famoso que el hecho de adquirir un cascanueces, los cuales pertenecen al folclore típico alemán, ya forma parte de las decoraciones navideñas habituales de Estados Unidos y del mundo entero. Al respecto la periodista Noreen Malone aseguró: “Parece que tenemos un instinto nacional para coleccionar, particularmente cuando se trata de mercadería de cultura pop”.

Según la BBC, el hecho de que un ballet clásico como ‘El cascanueces’ sea considerado parte de la cultura pop es, de hecho, revelador con respecto a su influencia en la sociedad. Definitivamente se podría decir que ‘El cascanueces’ es un claro ejemplo de que, muchas veces, la crítica inicial de alguna obra podría no ser determinante con respecto del éxito de la misma.

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