Fósil de dinosaurio alado que hace referencia a la historia de los nuevos fósiles 3D encontrados en la Pompeya del Cretácico, en China..
Vía Wikimedia Commons.

Nuestro mundo ha pasado miles de millones de años evolucionando y cambiando. De este tiempo, la humanidad apenas ha tenido una parte, pero su curiosidad la lleva a querer conocerlo todo. Por este motivo, descubrimientos como que el revela la verdadera historia detrás de los conservados fósiles de la llamada Pompeya del Cretácico no dejan de sorprendernos.

Este mismo año, descubrimientos fósiles en África han sacudido lo que creíamos conocer sobre el periodo Mesozoico. Ahora, los nuevos estudios en China repiten este patrón, pero nos dan nuevas pistas sobre el Cretácico.

Los detalles de del descubrimiento se compartieron en la reunión anual de la Unión Geofísica Estadounidense (AGU), que esta vez se llevó a cabo de forma virtual debido a la situación de pandemia.

¿Por qué se habla de la ‘Pompeya del Cretácico’?

Como bien sabemos, Pompeya fue la antigua ciudad de lo que ahora es Italia que terminó conservada en el tiempo debido a los gases piroclásticos liberados por la devastadora erupción el volcán Vesubio durante el 79 d.C.

El flujo de gases volcánicos, ceniza y lava, en su momento, cubrió la ciudad entera, atrapando allí a todos los ciudadanos y congelando la historia en el tiempo. Gracias a esto, incluso ahora seguimos descubriendo cuerpos y objetos conservados que nos revelan más de la historia, costumbres, cultura y modo de pensar de los ciudadanos de Pompeya.

Ahora, se plantea que, hace miles de millones de años, durante el periodo Cretácico, una erupción similar a la del Vesubio pudo capturar en el tiempo toda una gama de dinosaurios que ahora se descubren en China como fósiles tridimensionales increíblemente conservados.

Específicamente para este caso, el par de esqueletos fosilizado se dinosaurios con pico, conocidos como Psittacosaurus lujiatunensis, se ubicaron en la Formación Yixian, al noreste de China, en la provincia de Liaoning.

Inicialmente, los investigadores consideraron que los cuerpos pudieron ser cubiertos por flujos piroclásticos o lahar (la misma mezcla que los anteriores, pero con lodo añadido). Sin embargo, un análisis más detallado del entorno reveló que la realidad pudo ser mucho menos dramática. De allí que ahora haya una nueva historia que explique la conservación de los fósiles de la Pompeya del Cretácico.

La verdadera historia detrás de la formación de los fósiles de la Pompeya del Cretácico

Una vez tuvieron los fósiles en su poder, los investigadores se pusieron manos a la obra y analizaron los granos de sedimento ubicados tanto alrededor como dentro de los esqueletos. Fue exactamente gracias a la edad de estos elementos que fue posible descartar la historia de una Pompeya del Cretácico como el verdadero motivo de formación de los fósiles.

Los sedimentos internos revelaron tener unos 125 millones de años de antigüedad. Mientras tanto, que los externos oscilaron entre los 250 millones y los 2.500 millones de años. Según los investigadores, si las criaturas hubieran sido cubiertas de inmediato en flujos piroclásticos, el grano de los sedimentos no debería (ni podría) ser tan antiguo.

Por este motivo, la teoría más probable ahora es que la cueva en la que se ubicaron los fósiles fuera en realidad su madriguera. Es posible que esta colapsara sobre las criaturas atrapándolas bajo tierra. Luego, el flujo de los ríos y las inundaciones pudieron llevar lodo y sedimentos antiguos a acumularse alrededor de los cuerpos.

En conclusión, este par de eventos naturales aislados pudieron colaborar para conservar a los fósiles en perfecto estado a lo largo del tiempo. Por lo que, al menos en esta oportunidad, las narrativas de terribles e imparables erupciones quedan fuera del cuadro.

Lo que se ha aprendido de esta historia

En un principio podría parecer que este descubrimiento solo nos da una nota curiosa sobre el origen de un par de fósiles. Sin embargo, mirando más allá, podemos empezar a ver un patrón. Sobre todo si se junta este con relatos de otros fósiles también encontrados en cuevas, como el del Changmiania liaoningensis o ‘durmiente eterno de Liaoning’.

Según los autores del estudio, esta información podría llevarnos a comprender el comportamiento y estilo de vida de los antiguos dinosaurios con mucho más detalle. Y, de hecho, esto ya ha comenzado ya que, por ejemplo, antes de esta investigación no se creía que los Psittacosaurus lujiatunensis habitaran en cuevas.

Ahora, es probable que los futuros descubrimientos nos ayuden a develar más detalles sobre la vida de otras especies prehistóricas. Mientras tanto, podemos alegrarnos sabiendo que hemos desenmascarado la verdadera historia detrás de los misteriosos fósiles de la llamada Pompeya del Cretácico.