Camino en medio de un bosque, al fondo en perspectiva, está la figura de una persona adentrándose en la ruta.
Crédito: European Wilderness Society.

La pandemia del coronavirus nos ha forzado a todos a permanecer en casa más de lo que queremos y acostumbramos. Por lo que, como consecuencia, ahora parece que nuestro deseo de estar afuera y al aire libre es mucho mayor. De allí que incluso recientes estudios señalen que la llegada del COVID-19 pudo haber multiplicado a los amantes de la naturaleza.

La investigación llevada a cabo por Joshua W. Morse,Tatiana M. Gladkikh, Diana M. Hackenburg y Rachelle K. Gould se enfocó en Vermont, Estados Unidos. Allí encuestaron a más de 400 visitantes de 25 distintos parques de la zona.

Gracias a estas consultas, pudieron descucbrir que al menos el 26% de los que fueron a los parques en el primer trimestre del año, casi ni lo habían pisado en todo el 2019. Ahora, ¿por qué este repentino amor por la naturaleza? ¿Realmente el COVID-19 ha tenido que ver con él?

¿Hay más amantes de la naturaleza debido al COVID-19?

El estudio llevado a cabo por la Universidad de Vermont se publicó este jueves en la revista PLOS ONE. Gracias a este, se pudo reflejar el aumento generalizado del uso de los parques en la zona.

Por ejemplo, no solo hubo un alto porcentaje de nuevos usuarios, sino que el 70% de los visitantes regulares aumentaron el número y frecuencia de sus paseos. Igualmente, al menos 81% de todo el grupo de encuestados afirmó haber renovado su aprecio por las áreas verdes.

Por su parte, hablando específicamente del grupo de nuevos visitantes, al menos un 70% de estos también afirmó ver un nuevo valor en la naturaleza. Igualmente, comentaron lo vital que ahora consideraban la posibilidad de tener acceso a estas áreas. De un modo u otro, realmente pareciera que el COVID-19 logró crear unos nuevos amantes de la naturaleza o, por lo menos, usuarios más conscientes de ella y de su valor.

Aprecio renovado

Dentro de las encuestas realizadas se evaluaron los motivos por los que los visitantes recorrían los parques durante los primeros tres meses del año. De toda la muestra, al menos un 66% declaró que las visitaba para disfrutar de un poco de “paz y tranquilidad”.

Por su parte, siguiendo –no tan de cerca– a esta tendencia, nos encontramos con el 32% de usuarios que comentaron utilizar estos espacios como áreas para reducir el estrés con actividades de calmada contemplación.

Además de estos motivos, también se reportaron otros impulsos para visitar la naturaleza como: a) conectarse con ella, b) observar aves, c) hacer ejercicio, d) pasear a las mascotas, e) tener tiempo de calidad con los niños y f) simplemente por estar al aire libre. El cualquiera de los casos, las actividades en la naturaleza terminaron por convertir a los visitantes en amantes de estas salidas al aire libre durante la época del COVID-19.

La naturaleza como un espacio seguro en medio de la pandemia

Otro de los puntos más resaltantes, pero que no mencionamos más arriba es que los parques comenzaron a utilizarse como un espacio de reunión segura para los amigos y la familia. Debido a las restricciones por el COVID-19, los ahora amantes de la naturaleza encontraron en ella espacios abiertos y agradables en los que compartir de forma segura con aquellos a quienes aprecia.

En general, un 27% de los visitantes que fueron al parque acompañados igual redujeron el tamaño de los grupos con los que se encontraban. No obstante, como contraparte, al menos un 11% también comentó haber hecho más grandes sus grupos por cada salida. Todo debido a la facilidad para implementar las medidas de bioseguridad y distanciamiento en espacios abiertos como los parques.

En la actualidad, sabemos que el poder tener contacto con espacios naturales, incluso en ambientes urbanos, es un punto clave para el mantenimiento de nuestra salud mental. Sumado a esto, las actividades en aire libre también ayudan a los más pequeños a desarrollar confianza en sí mismos.

Ahora, a pesar de saber esto, tendemos a dejar de lado los espacios naturales y preferir los controlados ambientes urbanos. Pero con la pandemia del COVID-19 esto podría llegar a cambiar, sobre todo si consideramos todos los nuevos amantes de la naturaleza que va dejando a su paso.

Referencia:

COVID-19 and human-nature relationships: Vermonters’ activities in nature and associated nonmaterial values during the pandemic: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0243697