Doctor sosteniendo una historia de un paciente y escribiendo en ella.

La medicina oncológica ha avanzado notoriamente con el paso de los años para mejorar los procesos de diagnostico de tumores potencialmente peligrosos. Sin embargo, en ocasiones hay factores externos que pueden alterar significativamente los resultados. En este caso, por ejemplo, nos encontramos con que elementos como la pandemia del COVID-19 han mermado los porcentajes de detección del cáncer de pulmón.

En estos casos, sin importar qué tan avanzadas sean la tecnología y las herramientas utilizadas la efectividad de estas se verá mermada por un tercer elemento. Con la intención de detectar específicamente este impacto en los diagnósticos de cáncer de pulmón, los científicos de la Universidad de Cincinnati realizaron un estudio recopilatorio.

Los resultados de este se publicaron en Journal of the American College of Surgeons. En ellos, se refleja el efecto que ha tenido la pandemia sobre la actividad de los centros de salud y cómo esta ha afectado particularmente las áreas de atención oncológica.

El COVID-19 frenó el paso de la detección de cáncer de pulmón

Para poder expresar el cambio que significó el COVID-19 para el proceso de detección del cáncer de pulmón, los investigadores compararon los datos recopilados durante el año pandémico y lo compararon con los tomados los últimos tres años.

Específicamente, se enfocaron en los reportes de tomografías computarizada de dosis baja (LDCT, por sus siglas en inglés) reservadas versus las realizadas. Durante la pandemia, 800 de estas se tuvieron que cancelar indefinidamente. Luego, para el primero junio, comenzaron a reanudarse paulatinamente.

El mes anterior a que se declarara la emergencia por COVID-19, se realizaron al menos 146 pruebas LDCT para la detección de cáncer de pulmón. Ahora, luego de marzo, este promedio mensual no ha superado las 39.

Hubo menos disposición de los pacientes para asistir a las citas

Igualmente, en lugar de presentarse a consulta al menos 50 pacientes al mes, ahora se reportan apenas unos 15. En general, los investigadores pudieron notar que, incluso después de junio, cuando comenzaron a retomar todas sus actividades, los hospitales no recibieron el mismo número de pacientes que tenían antes de la pandemia.

Asimismo, se hizo más común que estos dejaran de asistir a sus sesiones programadas de LDCT. Como consecuencia, el porcentaje de pacientes que se perdían sus exámenes de detección de cáncer de pulmón subió del 15% al 40% luego de la aparición del COVID-19.

Se han detectado más casos graves de cáncer de pulmón desde el inicio de la pandemia

Como si esto fuera poco, la detección de casos graves de cáncer de pulmón se ha hecho más común después del COVID-19. En general, se detectaba un 8% de pacientes con complicaciones que requirieran una biopsia o directamente cirugía.

Ahora, durante la pandemia, este número ha subido hasta corresponder al 29% de los pacientes. Lo que implica un aumento notorio en la cantidad de casos severos de cáncer detectados. Esto, muy probablemente, porque se pospuso la detección y no pudo darse un diagnostico temprano.

Pero… ¿por qué?

Como una suposición, los científicos plantean que el miedo al COVID-q19 pudo tener mucho que ver con la merma de pacientes. Esto debido a que, como los hospitales son los principales centros de atención para los casos de coronavirus, es muy posible que las personas prefieran mantenerse alejadas de ellos en la medida de lo posible.

Sin embargo, una respuesta más exacta tendría que venir de otro proceso de investigación que, en esta ocasión, no se llevó a cabo.

¿Qué hacemos con esta nueva información?

“Utilizando el cáncer de pulmón y el programa de detección de LDCT como modelo, este análisis temprano muestra las consecuencias no reconocidas relacionadas con la pandemia para los programas de detección y la atención del cáncer”, concluyeron los autores.

Este año la detección de otras enfermedades como las de transmisión sexual también se ha visto afectada por el coronavirus. Por lo que, podemos comenzar a ver un patrón que nos revela los efectos pandémicos menos esperados del COVID-19.

Para un futuro, manejar estos datos podría ayudar a los hospitales y centros de atención a planear más concienzudamente sus actividades y servicios. De este modo, podrán continuar brindando atención a los pacientes con COVID-19 mientras no descuidan el resto de las áreas del hospital.

Referencia:

Impact of the Covid-19 Pandemic on Lung Cancer Screening Program and Subsequent Lung Cancer: DOI:/10.1016/j.jamcollsurg.2020.12.002