En medio de la situación de pandemia, el aislamiento nos afecta a todos. Sin embargo, según una reciente investigación, no todos los cerebros de las personas manejan la soledad derivada de la misma manera.

De hecho, el estudio publicado en Nature Communications incluso afirma que la firma cerebral de estas personas es diferente. Ya antes se ha discutido cómo las situaciones de soledad pueden hacer que nuestro cerebro cambie y modifique nuestro comportamiento.

Ahora, la nueva propuesta indica que, en algunos individuos, existen diferencias base que determinan el manejo de la soledad. En pocas palabras, estipulan que nuestros cerebros no procesan de la misma forma esta situación ni los sentimientos relacionados. Por lo que, la forma de reaccionar a esta dependerá de la configuración inicial de nuestra mente.

La soledad del cerebro

Para poder llegar a esta conclusión, los investigadores compararon las resonancias magnéticas y las autoevaluaciones de más de 38,701 voluntarios cuyos datos estaban presentes en el Biobanco del Reino Unido.

Ya se sabe que la soledad puede llevarnos a tener cambios en el cerebro, pero el terreno ha sido aún poco explorado. Para este caso, los investigadores se enfocaron no solo en la soledad física, sino en la emocional de los participantes, ya que se sabe que esta puede tener efectos en la cognición.

Específicamente, identificaron lo que llamaron el ‘rasgo de la soledad’. Este básicamente reflejaba los aspectos emocionales negativos que se experimentan subjetivamente. Al final del estudio, fue posible notar que los cerebros de algunas personas manifestaban estos rasgos con más o menos fuerza al someterse a una situación de soledad.

Los cerebros de algunas personas tienen una configuración distinta para enfrentar la soledad

Para poder entender los procesos detrás de esta diferenciación los investigadores se enfocaron en la red cerebral encargada de procesos como recordar, planificar a futuro, pensar en otros e imaginar situaciones posibles. De forma general, a esta se la reconoce como “red predeterminada”.

Sus estudios recopilatorios mostraron que las personas que sentirse solas más seguido, tenían una red predeterminada más fuerte e intrincadamente conectada. Igualmente, la cantidad de materia gris en la zona fue mayor. Como consecuencia, se sugiere una proporción mayor de actividad cerebral.

Sumado a esto, también se descubrió una relación con en los cerebros de personas que experimentan más soledad entre el haz de fibras nerviosas que conecta la red predeterminada y el hipocampo. Como sabemos, este último es vital en los procesos de formación de recuerdos.

Según parece, puede ser este el encargado de “contrarrestar” el vacío social de las personas. Todo esto ya que, según comentaron los investigadores, las personas con cerebros más solitarios fueron más propensas a la “autoreflexión” y a recordar situaciones sociales. Un detalle que, al parecer, podría ayudarlas a lidiar con la soledad de la actualidad.

Es necesario continuar estudiando la soledad

Con estos nuevos datos conseguimos una visión diferente sobre el efecto que la soledad puede tener en los cerebros de las personas. Esto debido a que ya no solo se trata de un elemento externo que los cambia, sino de una condición a la que algunos están naturalmente más acostumbrados. Algo que también implica una mejor preparación biológica para lidiar con sus efectos.

Sin embargo, esto no implica que los estudios alrededor de la soledad hayan llegado a su final. Por ejemplo, sabemos también que ella puede tener un efecto relevante sobre nuestro bienestar físico. De hecho, incluso se lo ha asociado con riesgos mayores de desarrollar condiciones como el Alzheimer o de sufrir una muerte prematura.

Con esto, solo mencionamos uno de los caminos que los estudios de la soledad en el organismo deben recorrer. Ahora, la nueva investigación ha abierto otra posible vía para explorar. ¿Qué nos queda? Ponernos en marcha.

Referencia:

The default network of the human brain is associated with perceived social isolation: https://doi.org/10.1038/s41467-020-20039-w

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