Doctor revisa a un paciente masculino.

Sabemos que la diabetes, si no es heredada, puede llegar hasta cualquiera de nosotros si no cuidamos nuestra salud debidamente. Sin embargo, existen elementos del organismo que pueden colaborar también para alejarla o acercarla más. Para este caso, se ha planteado cómo la testosterona puede ayudar a enfrentar la diabetes tipo 2 en los hombres.

La investigación ha sido llevada a cabo por miembros del Centro Freemason para la Salud y el Bienestar Masculino de la Universidad de Adelaida en Australia. Adicionalmente, han contado con la colaboración de otros seis centros especializados en diabetes y sobrepeso dentro de la nación.

Ahora, los resultados del estudio se han publicado en The Lancet Diabetes & Endocrinology y nos ofrecen una mirada renovada a las capacidades de la testosterona en el organismo masculino.

Sobre el proyecto T4DM

Específicamente, el nombre del proyecto detrás del que se ha realizado la investigación es ‘Testosterone For Diabetes Mellitus prevention’ (T4DM) o testosterona para la prevención de la diabetes mellitus.

Dentro de este, se trabajó con un ensayo aleatorizado y doble ciego que contó con la participación de casi 1.000 hombres. Todos estos estaban en un rango etario entre los 50 y los 74 años y estaban diagnosticados ya fuera con sobrepeso u obesidad.

Para poder realizar la investigación, se dividió la muestra en dos grupos: a) el que recibiría testosterona de acción prolongada, inyectada una vez cada tres meses (443 personas) y b) el que recibiría un placebo en los mismos intervalos (413 personas).

En paralelo, ambos grupos podrían hacer seguimiento de su peso, composición sanguínea y salud del organismo a través de variados canales que iban desde el seguimiento en persona (asistiendo a grupos) o digital (a través de la página web o la app del proyecto).

La testosterona fue efectiva para prevenir la diabetes tipo 2 en hombres

El experimento se mantuvo de forma constante por dos años. Luego de esto se midieron las diferencias entre los grupos. En tan solo dos años, el 21% (87) de los hombres del grupo control, que recibieron un placebo, terminaron desarrollando diabetes tipo 2. Por su lado, el grupo que había recibido la hormona solo mostró un 12% de incidencia de la enfermedad los pacientes, lo que equivalió a 55 de estos.

Para obtener estos valores se sometió a ambos grupos a una prueba de tolerancia a la glucosa oral. Al final, fue claro que en el grupo que había recibido testosterona, se había podido prevenir la incidencia de la diabetes tipo 2 en casi el 50% de los casos.

En general, ambos grupos perdieron la misma cantidad de peso (entre 3 y 4 kilogramos aproximadamente). Sin embargo, la glucosa en estos se comportó de forma distinta. En el caso del grupo placebo, esta se normalizó en hasta un 43%. Por su lado, en el grupo que recibió testosterona, sus valores se normalizaron en un 52% de los casos.

“Los resultados del estudio muestran que, además de la modesta pérdida de peso lograda con una alimentación saludable y una mayor actividad, la testosterona tiene algo de beneficio para prevenir o revertir la diabetes tipo 2 recién diagnosticada”, resumió, el profesor Gary Wittert, primer autor del estudio.

Uno una mejora general en la salud de aquellos que recibieron testosterona

En estudios anteriores, que se dieron a conocer a mediados de este año, ya se había planteado la posibilidad de que la testosterona podría ayudar a tratar la diabetes en hombres. Sin embargo, la investigación actual se trata de la más grande a la fecha y no solo abarca las capacidades de tratamiento de la hormona, sino también sus cualidades profilácticas.

Asimismo, descubrieron otros beneficios agregados que hablan de las bondades de la testosterona cuando actúa en el organismo masculino. En primer lugar, como ya mencionamos, se contó un número menor de azúcar en la sangre en el grupo con la hormona en comparación con el control.

Por otro lado, sumado a la pérdida de peso, los individuos con más testosterona mostraron un aumento en la masa del músculo esquelético y una mayor fuerza de agarre en sus manos. Igualmente, reportaron tener mejoras en su desempeño y función sexual. De resto, la calidad de vida fue la misma para ambos grupos.

Pero no todo fue positivo

A pesar de todas las bondades que se presentaron, también fue posible detectar sangre más “fangosa” en el 22% del grupo experimental. En general, esto habla de una mayor concentración de glóbulos rojos en la sangre, lo que causa que esta se “espese” y genere problemas de circulación.

Para el futuro: ¿se podrán desarrollar tratamientos para la diabetes a base de testosterona?

Los investigadores reconocen que esta es una posibilidad, sobre todo ahora que se ha visto que la testosterona realmente parece ayudar a prevenir el desarrollo de diabetes tipo 2. Sin embargo, recalcan que esto no podrá pasar de la noche a la mañana.

Incluso con su estudio, aún no quedan totalmente claros los mecanismo que unen a ambos elementos ni si realmente su relación es causal o correlacional. Por lo que, recuerdan lo vital que será el estudio a más profundidad de este ámbito para poder avanzar más en nuestro camino para hacerle frente a la diabetes.

Referencia:

Testosterone treatment to prevent or revert type 2 diabetes in men enrolled in a lifestyle programme (T4DM): a randomised, double-blind, placebo-controlled, 2-year, phase 3b trial: DOI: 10.1016/S2213-8587(20)30367-3