Personal médico llevando una camilla con un paciente por un pasillo de hospital.
Vía PxHere.

La pandemia del coronavirus nos ha sacado a todos de nuestra zona de confort. Pero, sin lugar a dudas, ha sido el sector de la salud el más fuertemente golpeado por esta. Ahora, en el más reciente análisis que se ha hecho sobre este, se ha descubierto que la tasa de mortalidad actual del COVID-19 en pacientes hospitalizados indica que uno de cada cinco fallece por la enfermedad.

Según la investigación de Ning Rosenthal, Zhun Cao, Jake Gundrum, Jim Sianis y Stella Safo, en general estas muertes se deben a muy específicas complicaciones en los casos más severos. Ha sido justamente esta la información que publicaron como resultados el 10 de diciembre en JAMA Network Open

Sobre los pacientes hospitalizados con coronavirus

Para poder realizar la investigación, Rosenthal y su equipo recopilaron información de 592 hospitales distintos en Estados Unidos. En total, consiguieron información de 64.781 pacientes con COVID-19 entre el 1 de abril y el 31 de mayo.

De estos, un 45,5% eran ambulatorios –es decir, que no requerían hospitalización–. Para este caso, la investigación se fijó solo en el 54,5% que debía permanecer en el hospital.

De esta parte de la muestra, 15,9% requirió el uso de un respirador mientras que el 19,4% incluso ingresó a la unidad de cuidados intensivos. Cuando estaban hospitalizados su tiempo promedio de estadía fue de 6 días, mientras que en los cuidados intensivos este fue de 5 días.

Estudiando la tasa de mortalidad del COVID-19

La información obtenida de la base de datos Premier Healthcare Database también les permitió a los investigadores indentidicar una tasa de mortalidad por el COVID-19 de 20,3%. En otras palabras, un quinto de los que estuvieron hospitalizados por el virus, también fallecieron por su causa.

Ahora, este 20% usualmente se encontró dentro de los grupos que presentaron cuadros severos de la enfermedad. De estos, los más comunes fueron la insuficiencia respiratoria aguda con un 55,8% de incidencia en la muestra. Luego estuvo la insuficiencia renal aguda, con un 33,9%. Finalmente, la sepsis (infección en la sangre) mostró un 33,7%.

En todos estos casos, se identificó a la edad avanzada (mayor de 60 años) como el factor de riesgo principal. El estudio no hizo distinciones entre la mortalidad entre hombres y mujeres. Sin embargo, otras investigaciones ya han señalado que particularmente los adultos mayores y los hombres suelen ser los más vulnerables.

Sobre los tratamientos utilizados

Finalmente, también se identificó una diferencia en la tasa de mortalidad del COVID-19 según el tratamiento que se recibiera. Por ejemplo, los pacientes tratados con mezclas de hidroxicloroquina y azitromicina aumentaron 1,21 las sus probabilidades de fallecer con respecto a quienes no recibieron ningún medicamento.

Por otro lado, los que recibieron estatinas, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y/o bloqueadores de los canales de calcio, mostraron entre 0,50 y 0,70 veces menos posibilidades de fallecer por la enfermedad.

Gracias a esto, no solo se comprobó el estado de la mortalidad del COVID-19 en pacientes hospitalizados, sino que se abrió una ventana a tratamientos que pueden ayudar a disminuirla.

Referencia:

Risk Factors Associated With In-Hospital Mortality in a US National Sample of Patients With COVID-19: DOI:10.1001/jamanetworkopen.2020.29058