Representación digital de grupo de células humanas.
Vía Pixabay.

Los avances de la ciencia han llegado para sorprendernos de nuevo con el más reciente tratamiento de inhibidores para combatir el cáncer. Como sabemos, con el paso del tiempo hemos podido desarrollar cada vez más formas de hacerle frente y controlar la enfermedad. Sin embargo, aún es mucho lo que tenemos que aprender.

Ahora, gracias al esfuerzo encabezado por el Karolinska Institutet en Suecia hemos podido desentrañar otra pequeña pieza de información sobre esta condición. Esta la han dado a conocer a través de una publicación en la revista Nature.

Según sus estudios, el desarrollo de nuevos inhibidores dedicados a atacar parte de las funciones mitocondriales podría ser un nuevo salto en el tratamiento del cáncer. Esto debido a que su propuesta permitiría atacar directamente a las células cancerosas sin causar daño a las circundantes que estén sanas.

Sobre el cáncer y las mitocondrias

Básicamente, las mitocondrias son la fuente de energía principal de las células. Con ellas se transforma la energía de lo que ingerimos en la que necesita todo nuestro organismo. Por ende, se tratan de partes vitales para nuestro funcionamiento.

Sin embargo, lastimosamente, las células cancerosas también se valen del poder de las mitocondrias para acelerar su crecimiento y propagación por el organismo. De allí que, en general, estas se encuentren tan relacionadas con los análisis del crecimiento y desarrollo de procesos tumorales.

Debido a esto, en ocasiones anteriores ya se han desarrollado alternativas que atacan a las mitocondrias para mermar la proliferación de las células cancerosas. El problema acá es que estas también son vitales para las otras células. Por esto, optar por inhibidores para las mitocondrias como un todo a forma de tratamiento no solo termina por frenar al cáncer, sino por causar daños a los tejidos sanos que lo rodean.

El nuevo tratamiento de inhibidores ataca el ADN de las mitocondrias promotoras del cáncer

Ahora, la idea de los equipos suizos del Karolinska Institutet y de la Universidad de Gotemburgo, junto a los equipos alemanes de la Sociedad Max Planck y el Lead Discovery Center GmbH, fue la de trabajar con un nuevo tratamiento para el cáncer que usara inhibidores específicos para partes de las mitocondrias.

Específicamente, se dirigen a su composición genética y atacan el ADNmt. El papel de este gen tiene que ver con la formación de nuevas mitocondrias. Si se lo inhibe, las células cancerosas pierden apoyo y, como consecuencia, dejan de dispersarse y multiplicarse.

Según su experimento realizado en ratones, los investigadores no solo lograron frenar los procesos de multiplicación celular del cáncer, sino que también presenciaron una disminución en el tamaño de los tumores que estos habían desarrollado. Por lo que, en general, observaron una respuesta favorable al uso de los inhibidores específicos.

De los animales a los humanos, ¿lo que falta por conocer?

“Estamos entusiasmados de haber demostrado que este principio novedoso para el tratamiento del cáncer funciona en modelos animales y, con suerte, los inhibidores ahora se pueden desarrollar más para el tratamiento contra el cáncer en humanos”, comentó el profesor Nils-Göran Larsson, director del estudio y miembro del Departamento de Bioquímica Médica y Biofísica en Karolinska Institutet.

En resumen, con esta información ya se ha podido comprobar que es posible la creación de un tratamiento con inhibidores que pause el desarrollo del cáncer. Sin embargo, por ahora, este solo se ha probado en animales. Como consecuencia, el siguiente paso lógico será averiguar si el modelo se puede repetir en el organismo humano.

De ser así, estaríamos danto un gran paso en el mundo de los tratamientos contra el cáncer. No obstante, para poder estar seguros de esto, aún nos quedan muchas investigaciones por delante.

Referencia:

Small-molecule inhibitors of human mitochondrial DNA transcription: DOI: 10.1038/s41586-020-03048-z