2020 nos ha sorprendido con muchos acontecimientos que serán recordados por la humanidad. En pleno desarrollo de la pandemia, China lanzó una sonda espacial llamada Chang’e-5 para que cumpliera con la importante misión de recolectar muestras de roca lunar.

Tres semanas después de su salida de la Tierra, la máquina ha regresado con éxito y con el tan anhelado recado: rocas y polvo de una zona prácticamente inexplorada de nuestro satélite natural.

Un aterrizaje exitoso

La cápsula, que transportaba las muestras recolectadas por la sonda espacial Chang’e-5, aterrizó en la región de Mongolia Interior del Norte de China, como se había estipulado inicialmente. Esto fue informado por la agencia de noticias, Xinhua, la cual citó la información suministrada por la Administración Nacional del Espacio de China.

Esta noticia merece que recapitulemos un poco lo que ha pasado estas última semanas. El 24 de noviembre informamos que la sonda espacial china había despegado Centro de Lanzamiento de Satélites Wenchang de China para dirigirse a nuestro apreciado satélite natural. Su alunizaje fue confirmado por la CNSA en 1 de diciembre, que también informó que izó la bandera china sobre su superficie.

El objetivo de Chang’e-5 era excavar en la superficie lunar y extraer muestras de roca de la llanura volcánica llamada Mons Rümker, una región misteriosa que promete revelar mucho sobre su historia.

Chang’e-5 cumplió una misión complicada y trajo muestras de roca lunar a la Tierra

Sonda Chang'e-5 recolectando muestras de roca lunar durante su misión.
Sonda Chang’e-5 recolectando muestras de roca lunar.

Cabe destacar que para ello contaba con nada más que un día lunar, que equivale a 14 días en la Tierra. La máquina no estaba diseñada para soportar las condiciones hostiles de la noche en el satélite, razón por la cual debía continuar su camino cuanto antes tras la extracción de las muestras.

Pero además de la extracción de las muestras de roca lunar, Chang’e-5 debía cumplir con una serie de pasos para garantizar su regreso a la Tierra junto con su carga. Y como es de esperar, estos no eran nada sencillos.

Por fortuna, todo salió bien, y cuando la sonda salió de la Luna, le otorgó la experiencia a China de despegar por primera vez de un cuerpo extraterrestre. Con esta misión exitosa, China se convirtió en el tercer país del mundo en extraer muestras de la Luna, después de sus competidores Estados Unidos y la Unión Soviética, que lo lograron en las décadas de 1960 y 1970.

Un paso más para cumplir el “sueño espacial” de China

Este es tan solo uno de los pasos que da el gobierno de Xi Jinping para convertir el “sueño espacial” de China en una meta bien programada. Luego de este gran paso, el país asiático espera tener una estación espacial tripulada para 2022 para así poder proceder con un meta más ambiciosas: enviar humanos a la Luna de nuevo.

También se han planteado otros objetivos que la posicionan como una contrincante poderosa para Estados Unidos, que también tiene importantes misiones fuera de la Tierra. Entre ellos, la creación de un cohete capaz de transportar cargas más pesadas que las de la NASA, así como enviar un rover a Marte.

Referencia:

Chinese craft carrying Moon rocks returns to Earth. https://phys.org/news/2020-12-chinese-space-probe-lunar-samples.html

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