Con la amplia demanda que hay de vacunas en todo el mundo, suena difícil de creer que algunos se estén preocupando porque no se pierdan; sin embargo, este temor tiene fundamentos muy válidos. Lo curioso es que compañías como Amazon y Walmart probablemente puedan ayudar a reducir al mínimo el riesgo de desperdicio de vacunas durante la distribución.

Parece que se tratara de mundos totalmente diferentes, pero en realidad ambas cadenas de suministro tienen grandes lecciones que aportar en esta pandemia. Dos expertos en negocios las han examinado en un artículo reciente en The Conversation.

Un alto riesgo de desperdicio de vacunas en su distribución

Como hemos explicado en oportunidades previas, la vacuna de Pfizer-BioNtech, que empezará a distribuirse en Estados Unidos también, requiere un almacenamiento complejo. Debe mantenerse a menos de 70 grados Celsius para mantenerse en óptimas condiciones, lo cual a su vez, implica que deberán usarse equipos especiales para ello.

La vacuna de Moderna es un poco más flexible en este aspecto, y aunque también requiere congelación, esta puede cumplirse con congeladores regulares. A pesar de ello, para ambos casos, el traslado se complica a la hora de abastecer zonas rurales y países en desarrollo sin infraestructura para ello.

Los centros logísticos resuelven la variabilidad de la demanda

Uno de las grandes dificultades que deberán enfrentar los encargados de la distribución de las vacunas de COVID-19 en esta pandemia es la demanda incierta. Sí, sabemos que buena parte de la población tiene interés en vacunarse, pero esto no necesariamente implique que la demanda será la misma semanal o mensualmente en una zona determinada.

El gran problema es que, si se disponen de más vacunas de las que se administran, las que no se coloquen podrían estar en riesgo de dañarse, por ejemplo, si se descongelaron.

Amazon ha tenido que enfrentar desafíos similares en su trayectoria como cadena de suministro, y en el proceso ha aprendido a manejarlo. Los autores del artículo dicen que “su secreto radica en los centros regionales de cumplimiento que agrupan el inventario para satisfacer la demanda en grandes regiones”.

Para la distribución de las vacunas se podrían aplicar estrategias similares a la de Amazon que limiten el desperdicio. Los estados podrían crear estos centros de cumplimiento regionales en diferentes condados con un inventario agrupado en lugar de enviarlos directamente a los hospitales y farmacias.

De este modo, los centros de vacunación podrían reabastecer los sitios de vacunación de forma diaria o semanal en función de la demanda en dicho período, lo cual podría reducir significativamente el desperdicio.

Reducir el tiempo de almacenamiento

El problema no se resuelve simplemente estableciendo los centros de cumplimiento, pues aún existe la necesidad de llevar las vacunas a dichas instalaciones. En este sentido, la prioridad es que el desplazamiento ocurra de forma rápida para reducir la posibilidad de desperdicio de vacunas.

Una forma de hacerlos es aplicando el enfoque cross-docking, asociado con el gigante Walmart. En lugar de trasladar las vacunas a camiones que entrarán a almacenes intermedios y de allí a camiones salientes, podría moverse la mercancía a través de un muelle de carga.

Es decir, mover los paquetes de medicamentos desde los camiones de llegada directamente a los camiones de salida que se dirigirán a los centros de cumplimiento regionales. Así se reducirían los requerimientos de almacenamiento en cada fase del proceso, y por consiguiente, se alarga la vida útil de las vacunas, limitando el desperdicio durante su distribución.

“Aplicar la idea del cross-docking a la distribución de vacunas reduciría en gran medida la necesidad de almacenamiento en frío al eliminar la necesidad de congeladores en los almacenes intermedios”, escriben los expertos. “Esto sería especialmente beneficioso para las zonas rurales y los países en desarrollo”.

Ahora bien, suena fácil, pero una estrategia como el cross-docking requiere mucha planificación y coordinación entre todas las partes involucradas. Esto incluye a los fabricantes, distribuidores, centros de salud y proveedores de atención médica, empresas de transporte y pacientes destinatarios de las vacunas.

Referencia:

What vaccine distribution planners can learn from Amazon and Walmart. https://theconversation.com/what-vaccine-distribution-planners-can-learn-from-amazon-and-walmart-151893

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