Un equipo de investigadores anticipa la formación de un supercontinente en la Tierra dentro de unos 200 millones de años, pero lo más resaltante es que el lugar en el que ocurra dicho evento podría definir cambios drásticos en el clima de nuestro planeta.

El futuro de la humanidad podría parecer muy incierto, o sombrío, si las cosas siguen como van respecto al cambio climático, por ejemplo. Sin embargo, este estudio nos recuerda que la Tierra podría seguir existiendo y experimentando cambios drásticos como lo hizo en su misterioso pasado.

Supercontinentes en el pasado y en el futuro

Los continentes que decoran nuestra Tierra desde el espacio no se vieron siempre como lo hacen hoy. Los estudios de las últimas décadas han revelado que en los últimos 3 mil millones de años aproximadamente, nuestro planeta ha sufrido cambios tan drásticos como los que sufren los humanos al envejecer.

Esto nos lleva a la secundaria, cuando nos presentaron a Pangea, el supercontinente “más reciente”, que existió entre hace unos 300 y 200 millones de años en la Tierra y con un clima cálido. Este incluía las regiones que se conocen hoy de forma separada como Europa, África, América del Norte y América del Sur.

Pero antes de Pangea, por supuesto, existieron otras masas de tierra gigantescas: Rodinia, que existió desde hace 900 millones a 700 millones de años; y Nuna, que se formó hace 1.600 millones de años y se separó hace 1.400 millones de años aproximadamente.

Dichos estudios constituyeron una revisión del pasado, pero los científicos también se han interesado por determinar lo que pasará en el futuro. ¿Qué otra cosa podría importarle a una humanidad consciente de que la Tierra no ha sido siempre como el hogar que nos aloja ahora?

Una de las simulaciones arrojó un supercontinente llamado Aurica, que resultaría de la fusión de los continentes alrededor del educador, y se formaría dentro de 250 millones de años. Pero también han predicho a Amasia, que se formaría alrededor del Polo Norte.

Un supercontinente que podría dar inicio a un clima extremadamente frío en la Tierra

Los investigadores introdujeron las masas de tierra de Aurica y Amasia, diferentes topografías y otros aspectos arrojados por otros modelos de la Tierra en un futuro lejano, y los introdujeron en un modelo de circulación llamado ROCKE-3D. Con ello, lograron obtener posibles configuraciones terrestres para supercontinentes futuros, como lo han hecho otros estudios.

Entonces calcularon el impacto que tendría la formación del supercontinente en la Tierra sobre la dinámica de su clima, y quedaron sorprendidos con los cambios venideros.

Cuando los continentes se juntaban en el hemisferio norte y el terreno resultante era montañoso, las temperaturas globales eran mucho más frías de lo que se esperaba. Dicho esto, no es descabellado pensar que una Amasia montañosa podría dar lugar a una era de congelación profunda mucho más intensa que las que ha vivido la Tierra hasta ahora. Según los autores, esta podría durar al menos 100 millones de años.

Pero en las simulaciones de una Amasia con un terreno menos montañoso, las condiciones parecían más idóneas para formar lagos y mares interiores. De modo que, el supercontinente con menos montañas prometía alterar menos el clima en la Tierra como lo conocemos actualmente.

Los investigadores creen que, a medida que las tierras bajas tropicales, tan ricas en biodiversidad y paisajes, desaparezcan, estos se irán con ellas. El escenario de un supercontinente montañoso parece marcar el fin de la biodiversidad en la Tierra, pero también podría dar inicio a la vida de nuevas especies mejor adaptadas a dicho clima.

Referencia:

Massive supercontinent will form hundreds of millions of years from now. https://www.livescience.com/agu-future-earth-supercontinent-climate.html

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