Todos sabemos que la Tierra ha estado expuesta en varias oportunidades de procesos de extinción masiva. Sin embargo, una nueva investigación parece señalar que estos eventos de la historia del mundo no han ocurrido solo por azar. De hecho, de acuerdo a sus resultados, las extinciones masivas incluso cuentan con su propio ciclo.

Los científicos Michael R. Rampino, Ken Caldeira y Yuhong Zhu estuvieron a cargo de la investigación que se publicó en noviembre en Historical Biology. En ella, plantearon la posibilidad de que las extinciones masivas en la Tierra en realidad sean eventos cíclicos que se repiten aproximadamente cada 27 millones de años.

Descubriendo el ciclo de las extinciones masivas

En investigaciones anteriores, según recopilaron los autores, ya se había estipulado que los agrandes eventos de extinción masiva de la vida marina parecían ocurrir cada 26 millones de años. Con esto, se sentó un primer precedente que hacía alusión a la posibilidad de la existencia de un ciclo entre las extinciones masivas submarinas.

Sin embargo, esta primera investigación se quedó corta –ya que el vínculo es en realidad mucho mayor–. Según los datos obtenidos por los investigadores, no solo es la vida submarina la que está sujeta a estos ciclos, sino todas las formas de vida animales como los anfibios, los reptiles, los mamíferos y las aves.

De hecho, lograron relacionar todos los eventos de superextinción de la superficie y notar también que estos tenían ciclos de unos aproximados 27,5 millones de años. Luego de esto, investigando un poco más a fondo, los científicos incluso notaron que los eventos terrestres terminaron estando relacionados con los acuáticos. En pocas palabras, todos formaban parte de un mismo macro evento cíclico que afectaba a toda la Tierra.

“Estos nuevos hallazgos de extinciones masivas repentinas y coincidentes en la Tierra y en los océanos, y del ciclo común de 26 a 27 millones de años, dan crédito a la idea de eventos catastróficos globales periódicos como desencadenantes de las extinciones.

De hecho, ya se sabe que tres de las aniquilaciones masivas de especies en la tierra y en el mar ocurrieron al mismo tiempo que los tres impactos más grandes de los últimos 250 millones de años, cada uno capaz de causar un desastre global y provocar extinciones masivas”, concluye Rampino.

¿Todo está conectado?

Como si lo anterior no fuera poco, los estudios del equipo de científicos los llevaron a nuevos horizontes, más allá de nuestra atmósfera. Esto debido a que de allí proviene una de las explicaciones que se han propuesto como hipótesis para justiciar los ciclos de extinciones masivas en la Tierra.

Aproximadamente cada 30 millones de años, la Tierra y todo el sistema solar hacen un recorrido leve por la Vía Láctea. Durante este tiempo, el movimiento imperceptible para nosotros podría fácilmente dar pie a tormentas de asteroides.

Ya sea que estos se originen en nuestro sistema o en otra parte de la galaxia, la hipótesis indica que la trayectoria que toma la Tierra cada 30 millones de años podía ponerla en el camino de la cíclica lluvia de asteroides. Como consecuencia, estos terminarían impactando su superficie y causando un cataclismo capaz de afectar a entre el 70% y el 90% de la vida del planeta.

Como otra alternativa se han hablado de las erupciones por inundación de basalto. Básicamente, estas se manifiestan como una alta actividad volcánica que termina afectando la estabilidad del ambiente del planeta, acidificando el aire, bajando las temperaturas y oscureciendo los cielos.

Según Rampino, ambos eventos –la lluvia de asteroides y las erupciones de basalto– podrían incluso haber ocurrido en simultáneo para causar las extinciones masivas.

¿Cuál es la verdad detrás de las extinciones masivas?

Con esta investigación se vislumbra la posibilidad de que las extinciones masivas no se tratan de una obra del azar. De hecho, podrían ser otro de los procesos biológicos de nuestro planeta que aún no llegamos a entender completamente. Sin embargo, el ‘por qué’ real detrás de los eventos cíclicos de extinción permanece en la oscuridad.

Con investigaciones anteriores otros científicos han planteado que las superextinciones podrían ser el camino a la promoción de la biodiversidad. Asimismo, otras recalcaron cómo fue que estos eventos marcaron el triunfo de las actuales criaturas de sangre caliente sobre los dinosaurios.

Sin embargo, ni siquiera estas explicaciones ofrecen un panorama completo para entender la razón del ciclo que rige las extinciones masivas. Pero, por lo menos ahora que hemos entrado en consciencia de él, podrían desarrollarse más investigaciones que permitan estudiar a fondo las evidencias del fenómeno.

Referencia:

A 27.5-My underlying periodicity detected in extinction episodes of non-marine tetrapods: https://doi.org/10.1080/08912963.2020.1849178

Escribir un comentario