Mujer mirando hacia arriba con dedos alrededor de su frente haciendo esfuerzo mental para decidirse sobre algo.

Los investigadores han descubierto la sensación de dolor causada por la exposición a una alta temperatura puede ser comparable a tener que hacer esfuerzo mental durante un tarea desafiante. Pero más curioso aún, algunas veces las personas podrían escoger el dolor antes que esforzar su cerebro.

Su estudio, publicado en la revista eLife, arroja nueva evidencia que apoya la idea antigua de que las personas suelen evitar a toda costa el esfuerzo mental. Para muchos resultará ofensivo, pero quizás esta es la razón por la que muchas personas suelen tener esos pensamientos similares que a muchos parecen demasiado básicos.

Tanto las tareas físicas como las intelectuales pueden resultar aversivas

Es probable que, al ver que tenemos que subir las escaleras con las bolsas del mercado, nuestro cerebro y cuerpo se sientan profundamente ofuscados. Curiosamente, aunque es una actividad física, la sensación podría ser similar si nos presentan una integral triple o nos piden redactar un texto con mucho contenido técnico.

Y no, no es algo de la generación de cristal, como muchos seguro habrán pensado; de hecho, es una idea bastante vieja. La duda actual es qué tan lejos podríamos llegar para evitar hacer esa tarea tan molesta y agotadora que nos espera.

Tanto las tareas físicas como las tareas intelectuales pueden resultar aversivas en cierto momento. Los investigadores en esta oportunidad querían determinar en qué punto eran comparables.

Un experimento para identificar los umbrales de dolor térmico

Para ello, exploraron los umbrales de dolor individuales de los participantes usando un dispositivo llamado “estimulador termosensible”. Como indica su nombre, este se caliente a una temperatura establecida y se enfría rápidamente para aplicar estímulos sin dañar la piel.

Aplicaron diferentes temperaturas, de cero a 100, y los participantes luego calificarían cada estímulo en función de una escala. Cero, “sin dolor”, fue el límite inferior de dolor y 100 un “dolor muy intenso”.

Una tarea mentalmente desafiante

El segundo experimento consistió en realizar una tarea de memoria complicada llamada N-back en la que, en lugar de dolor, el objetivo era propiciar el esfuerzo mental. Los investigadores presentarían a los participantes una serie de elementos, como letras diferentes, a través de una pantalla.

Luego, estos tendrían que confirmar si la letra en pantalla coinciden con alguna que haya aparecido en la secuencia. Pero la tarea se iba haciendo más desafiante a medida que les preguntaban por letras que habían quedado más atrás de dicha secuencia, completando así cinco niveles de N-back.

El cuatro fue el nivel de mayor dificultad mientras que el cero fue el más sencillo, donde los participantes no tenían que recordar nada, solo reconocer las letras. Así estipularon dos experimentos con su propia escala de dificultad.

¿Dolor o esfuerzo mental? Quizás te sorprenda la respuesta

Ahora planteamos la siguiente pregunta: si tienes la opción de escoger entre sentir dolor o esforzar tu cerebro en una tarea mental desafiante, ¿qué escogerías? Los investigadores esperaban que la respuesta de la mayoría fuera el esfuerzo, pero se sorprendieron al notar lo contrario.

En todos los ensayos, el 28 por ciento de los participantes escogió el dolor sobre el esfuerzo, aunque este promedio no toma en cuenta los diferentes niveles de dolor y esfuerzo. Lo curioso es que, en los casos en los que se consideraba un nivel de dolor más intenso o el cuarto nivel de la tarea N-back, el 28 por ciento también prefirió la primera opción.

Ahora bien, cuando se examinaron los niveles intermedios de esfuerzo y dolor, notaron que hubo un punto en el que ambos se hicieron aproximadamente equivalentes. Es decir, en cierto nivel, el dolor y el esfuerzo mental llegan a ser repudiables de manera equivalente.

“En algún momento, en términos de cómo los valora, son iguales”, explica Todd Vogel, estudiante de doctorado en el Departamento de Psicología de la Universidad McGill en Montreal, Canadá. “Hay un punto en el que si tienes que elegir entre los dos, sería como lanzar una moneda”.

Decidirse por el dolor tomar su tiempo

Durante cada experimento, los investigadores también midieron el tiempo que les tomaba a los participantes tomar su decisión. Notaron que cuando escogían la tarea desafiante que requería esfuerzo mental sobre el dolor punzante, estos tomaron la decisión rápidamente. En cambio, cuando escogieron el dolor, lo pensaron con más detenimiento.

Dicho así, suena como que preferimos actuar a pensar, pero realmente no tenemos que ser tan duros con nosotros mismos. Puede que la preferencia por el dolor en lugar del esfuerzo mental esté influencia por esos pensamientos que estimulan nuestra ansiedad: el miedo a que las cosas salgan mal. Pero esto es harina de otro costal y los investigadores lo examinarán en una próxima oportunidad.

Referencia:

Forced choices reveal a trade-off between cognitive effort and physical pain. https://elifesciences.org/articles/59410