Grupo de amigos con expresión de felicidad brindando antes de beber alcohol con sus mascarillas contra el coronavirus bajadas hasta sus barbillas.

Con todos los ensayos de fase III que se han realizado este año y el inicio de la vacunación masiva en Reino Unido, han surgido dudas que merecen respuesta, sobre todo en vísperas decembrinas. ¿Se puede beber alcohol después de recibir la vacuna contra el coronavirus?

La respuesta parece ser bastante desalentadora para quienes ya hayan tenido el honor de inyectarse. Un destacado científico ruso se ha pronunciado al respecto y ha dicho que probablemente sea mejor abstenerse. Veamos por qué.

Abstenerse de beber alcohol después de recibir la vacuna contra el coronavirus

Grupo de amigos brindando con mascarillas corridas hacia su barbilla.
Aunque aún no está claro cómo es que el alcohol podría entorpecer la función de una vacuna, los expertos rusos están recomendando abstenerse después de recibirla.

“Es muy recomendable abstenerse de alcohol durante tres días después de cada inyección”, dijo Alexander Gintsburg, jefe del Centro Nacional Gamaleya de Epidemiología y Microbiología en Moscú.

La razón parece ser que beber alcohol puede mitigar de manera significativa la respuesta inmune que genera la vacuna contra el coronavirus. Siendo este el principal objetivo del medicamento, si la reacción se reduce, entonces la eficacia de la vacuna también, lo que podría dejar a sus receptores en riesgo de infección.

En los ensayos de la vacuna Sputnik V, alrededor del 10 por ciento de las personas que la recibieron no desarrollaron la inmunidad esperada. Los científicos a cargo dicen que este porcentaje es similar al observado bajo estos escenarios en otras vacunas, razón por la cual sugieren un período de sobriedad tras las inyección.

Beber alcohol parece aumentar el riesgo de infecciones

Los estudios científicos que abordan los efectos del alcohol sobre el sistema inmunológico sugieren que las personas que beben con frecuencia parecen mucho más susceptibles a las infecciones. La razón parece ser que estas sustancias inhiben el sistema inmunitario a tal punto que reducen su capacidad de detectar y enfrentar a los patógenos.

“Los bebedores empedernidos tienen muchos problemas y la función inmunológica deficiente es uno de ellos”, dice la inmunóloga Eleanor Riley de la Universidad de Edimburgo, Reino Unido.

Esta idea es apoyada por Klenerman de la Universidad de Oxford, quien, a pesar de ello, aún tiene dudas sobre las cantidades de alcohol que pueden llegar a tener efectos realmente nocivos en estos contextos.

“No hay duda de que el exceso crónico de alcohol tiene un impacto significativo en muchos aspectos de la inmunidad. Lo que no está claro es si una pequeña cantidad tendría un efecto significativo en entornos de la vida real”.

Beber 300 gramos de vodka (que contiene 120 gramos de alcohol aproximadamente), por ejemplo, una bebida muy popular en Europa, puede suprimir algo tan esencial como la producción de anticuerpos.

En vista de ello, considera que lo más prudente por el momento es ser cauteloso y evitarlo. Sin embargo, llama la atención que las autoridades podrían estar dando recomendaciones diferentes.

¿Qué hay de las otras vacunas?

Hasta el momento, las aclaratorias sobre esta duda han surgido en torno a la vacuna contra COVID-19 desarrollada por Rusia, la Sputnik V. Sin embargo, Gintsburg, que participó en su desarrollo, dijo que la advertencia no aplica únicamente para su candidata, sino también para todas las vacunas en general.

Kirill Dmitriev, director ejecutivo del Fondo de Inversión Directa de Rusia, que ha financiado la Sputnik V, ha advertido también que esta contraindicación es generalizada. “Se aplica a todas las vacunas, no hay nada particular en la vacuna Sputnik que la haga más propensa al consumo de alcohol”, dijo.

El portal de noticias New Scientist consultó el tema contactando con un voluntario que participó en el ensayo de la candidata de Oxford-AstraZeneca. Este dijo que no recibió instrucciones de abstener de beber alcohol tras recibir la vacuna contra el coronavirus.

De hecho, dijo que no era necesario abstenerse. Pero al revisar la hoja de información que los investigadores entregan a los voluntarios del ensayo dicen que las personas con “dependencia actual de alcohol o drogas” ya sea “sospechada o conocida” no pueden participar. La razón aún es desconocida, pero podríamos intuir que está relacionado con el efecto ya descrito sobre el sistema inmunológico.

Por su parte, la asociación Pfizer-BioNtech, que ya ha empezado a distribuir su vacuna bajo una autorización de emergencia, tampoco ha emitido comentarios especiales respecto al consumo de alcohol.

Referencias:

Should you avoid alcohol when getting a coronavirus vaccine? https://www.newscientist.com/article/2262654-should-you-avoid-alcohol-when-getting-a-coronavirus-vaccine

Influence of alcohol consumption on immunological status: a review. https://www.nature.com/articles/1601486.pdf