Frascos alineados con un líquido transparente que representa la vacuna contra el COVID-19
Vía Pikist.

Recientemente el Reino Unido le dio la autorización a la vacuna de Pfizer y BioNTech para que comenzara su distribución en el territorio. Por esto, esta semana ya se reportó a la primera persona que ha recibido su dosis. Junto a este nuevo proceso, han llegado dudas sobre cuáles son los lineamientos de acción una vez las personas reciben la vacuna del COVID-19.

Para ayudar un poco con este proceso, medios como Business Insider se pusieron en contacto con expertos para conocer lo que se puede o no hacer luego de recibir la vacuna. Opiniones profesionales como las de Debra Goff, farmacéutica del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio, ayudaron entonces a darle forma a una clara lista de indicaciones sobre cómo actuar en estos casos.

Es claro que la llegada finalmente de las vacunas al público significará un punto de giro en nuestra lucha contra el coronavirus. Sin embargo, tal como recalcó la Organización Mundial de la Salud en un comunicado del 4 de diciembre, este no será el final del camino, pero sí nos deja “empezar a ver la luz al final del túnel”.

¿Recibir la vacuna implica que podré regresar a mi vida normal?

No. En un principio es imperante entender que las vacunas no son una protección absoluta y definitiva contra el SARS-CoV-2 –nada lo es–. Lo que estas sí son es una ayuda notoria a la hora de disminuir significativamente nuestras posibilidades de contagio.

Asimismo, a medida que más medidas reciben la vacuna, entonces más efectiva se hace esta para cada individuo. Esto debido a que se desarrolla un tipo de “inmunidad colectiva” que le deja al virus muchos menos caminos por los que dispersarse y proliferar.

“Creo que la percepción de la gente es que recibes la vacuna y estás a salvo y finalmente podemos detener todo este enmascaramiento y distanciamiento social y esas cosas, pero eso no es verdaderamente la realidad”, comentó Goff.

Efectivamente, la situación del COVID-19 no desaparecerá una vez se reciba la vacuna, por lo que las personas deberán mantener los mismos lineamientos de bioseguridad que hemos seguido hasta ahora.

“Una vacuna es el primer paso para ayudarnos a volver a la normalidad anterior a COVID-19 (…) No es el fin de todo”, concluyó Goff.

Lineamientos sobre lo que puedes luego de tener tu vacuna contra el COVID-19

Para poder tener todo más claro, también se desarrolló con más detalle cuáles cambios llegarán a nuestra vida luego de recibir la vacuna del COVID-19 y cuáles áreas aún deberán mantenerse iguales.

Después de todo, algunos elementos que mencionaremos más adelante deberán mantenerse para que todos continuemos protegidos. Pero, como las vacunas nos traerán una nueva protección que antes no teníamos, al menos nos darán un poco más de tranquilidad en algunos aspectos de nuestra vida.

Lo que NO se podrá hacer

Lo primero que debe destacarse es que la vacuna del COVID-19 no es una excusa para dejar atrás el tapaboca y el distanciamiento. Estos lineamientos de seguridad deberán mantenerse por meses luego de que los procesos de vacunación empiecen.

¿Por qué? Existen diversos motivos. En primer lugar varias de las vacunas candidatas como las de Pfizer y la de Moderna se aplican en dos dosis. Luego de la primera, las personas solo tienen un 53% de inmunidad. Entonces, para poder superar el 90% deben recibir la segunda dosis dentro de las siguientes tres semanas.

En otras palabras, recibir la inyección no implica que las personas sean inmediatamente inmunes y que ya no deban preocuparse por el COVID-19. Asimismo, las vacunas demoran al menos unos 10 días en hacer efecto en el organismo. Por lo que los primeros días luego de la vacunación seremos tan vulnerables como siempre.

Por otro lado, el distanciamiento social deberá mantenerse como una medida de protección propia y también comunitaria. Como mencionamos, mientras más personas tengan la vacuna, menos posibilidad de contagio habrá.

Sin embargo, en estos primeros estadios, donde solo una minoría tendrá la vacuna, lo mejor que se puede hacer es evitar las aglomeraciones. Por ende, las salidas al bar, a conciertos o a paseos por plazas concurridas aún tendrán que esperar.

Lo que se podrá hacer

Por otra parte, a pesar de que inmediatamente no podamos volver a nuestra vida cotidiana. Para mediados y finales del 2021 se esperan algunas mejoras notorias con respecto a nuestra posición ante el COVID-19 y los lineamientos de protección gracias a la distribución de las vacunas.

En decir que, para mediados del año siguiente podríamos comenzar a proyectarnos un paulatino regreso a la normalidad. Igualmente, tomando las medidas preventivas necesarias y sin abusar, las personas vacunadas podrían reanudar pequeñas reuniones. De este modo, podría volverse poco a poco a instaurar la normalidad que dejamos atrás a inicios del 2020.

Finalmente, una ventaja clara que vendrá con la tranquilidad de saber que se tiene la vacuna es la posibilidad de ayudar a otros. Por ejemplo, si un familiar tiene un caso leve de COVID-19 y requiere cuidadores, los vacunados serán los mejores candidatos para esto.

Nuevamente, se deberán tomar en cuenta las medidas de bioseguridad para brindar atención al paciente. Sin embargo, al tener la vacuna, el cuidador podrá tener la tranquilidad de que cuenta con un fuerte protección adicional que lo aleja mucho más del riesgo de contagio.

Según el Dr. Anthony Fauci, en países como Estados Unidos al menos el 75-80% de la población deberá tener la vacuna para que se pueda hablar de un “triunfo” contra el COVID-19. Mientras tanto, el mundo no podrá volver a la normalidad, porque la amenaza del regreso del virus seguirá demasiado latente.