Escena de Black-Ish

Si bien el coronavirus supo cómo paralizar las cosas por un buen tiempo, la industria del entretenimiento ha decidido reactivarse, para lo que han buscado formas creativas para lograr reanudar operaciones de forma eficiente.

“Estaba muy ambivalente y nervioso por trabajar durante COVID”, aseguró el operador de cámara de la serie de ‘Fargo’, Mitch Dubin. “Sin embargo, tengo que decir que me sentí un poco aliviado [una vez allí]”.

Así como Dubin, otros productores y directores seguramente tenían sus reservas en lo que se refería al volver al set, sin embargo, esos no los frenó de buscar maneras ingeniosas para retomar las grabaciones de sus proyectos.

Sin duda alguna, lo importante de volver al set es retomar las buenas prácticas como las pruebas COVID-19 de forma periódica, los controles diarios de temperatura y uso extensivo del equipo de protección personal.

“Fue una extraña combinación de una pandemia de infección viral grave con los peligros que eso conlleva, y ser lo más cauteloso y consciente posible”, dice Dubin. Señala que los aspectos prácticos del trabajo no permiten muchas de las precauciones recomendadas, incluido el distanciamiento.

Por su parte, Michelle Cole, diseñadora de vestuario encargada del elenco de ‘Black-ish’ buscó formas de seguir alineada con su equipo de ‘Work Wike’ vía Zoom, mientras que de forma presencial seguía trabajando en la serie de Anthony Anderson y Tracee Ellis.

“Hicimos un par de simulacros”, afirmó Cole. De acuerdo a lo que comentó, cada jefe de departamento tuvo que participar y proporcionar comentarios. De ahí, surgió un método nuevo donde las pruebas de vestuario se realizan en tiendas de campaña al aire libre.

Así como Dubin y Cole, otros productores se han enfocado en practicar métodos que les permitan retomar sus actividades en el set, lo que, automáticamente se traduce en nuevos episodios de nuestras series favoritas.

Sin embargo, no podemos dejar de lanzar una “alerta” sobre las posibilidades de que los contagios empiecen a surgir, así sea en una menor escala. Si ha ocurrido con rodajes cinematográficos, es casi imposible que no suceda con la industria de la televisión. No obstante, esperamos que esto sea solo nuestro “miedo” hablando por sí solo.