Frascos con vacuna contra COVID-19.

La asociación Oxford-AstraZeneca es la primera, entre los tres principales fabricantes de vacunas contra COVID-19, en divulgar formalmente los resultados de los ensayos de su candidata.

Hasta ahora, las compañías involucradas han dado a conocer la efectividad de sus vacunas a través de comunicados de prensa y medios de comunicación. Pero la asociación británica ha publicado un documento en la prestigiosa revista The Lancet en el que confirma que la vacuna es efectiva y segura, lo cual resulta muy positivo aún en desarrollo de la pandemia.

Los resultados han logrado convencer a otros expertos en el área y elevan nuevamente las esperanzas de contar con otra vacuna segura y capaz de prevenir la infección. Sin embargo, mientras se realizaban las pruebas, surgieron nuevas dudas que aún no han podido resolver y los científicos las siguen con detenimiento.

Una dosis inicial baja parece más efectiva

Los resultados de los ensayos de la vacuna de Oxford-AstraZeneca publicados el mes pasado sugerían que esta tenía un 70 por ciento de efectividad para prevenir la COVID-19. Pero tal como indicamos en aquel momento, hubo un subconjunto de participantes que recibió una dosificación diferente que arrojó resultados mucho más prometedores.

Alrededor de 3,000 participantes recibieron una dosis inicial más baja que la establecida inicialmente, seguida por una segunda dosis que sí cumplía con el estándar. En estos, la efectividad de la vacuna contra COVID-19 de los científicos de Oxford alcanzó un 90 por ciento, quedando casi a la par con sus competidoras de Pfizer-BioNtech y Moderna.

A los investigadores les preocupa que se agruparan resultados de dos ensayos diferentes en un mismo informe, ya que podría añadir sesgos a la evaluación. Sin embargo, los autores indicaron que los datos se agruparon en función de las exigencias de los reguladores.

“La eficacia y la seguridad están bien”, dice el virólogo Stephen Griffin de la Universidad de Leeds, Reino Unido. “En general, lo que puede decir es que funciona”, y por el momento, es lo que parece importar. Sin embargo, ya se está planteando la posibilidad de un ensayo separado para examinar mejor estas diferencias.

Dosis bajas parecen más efectivas solo en personas menores de 55 años

Los revisores del artículo pidieron a los autores que desglosaran también sus datos por edad para observar mejor el desempeño de la vacuna. Esto les permitió notar dos cosas: la efectividad de la vacuna en dosis bajas era aún mayor entre los adultos menores de 55 años en comparación con los de dosis inicial estándar; pero en el subconjunto de participantes que recibió la dosis inicial baja no había individuos mayores de 55 años.

Esto puso sobre la mesa la posibilidad de que la aparente mayor efectividad observada en los voluntarios que recibieron la primera dosis baja se debiera de la exclusión de personas de mayor edad, quizás por la mayor vulnerabilidad que presenta la tercera edad frente a la enfermedad.

Los estudios previos sugerían que la vacuna contra COVID-19 de Oxford-AstraZeneca tenía una efectividad similar entre jóvenes y adultos mayores. Pero por el momento, aún no está claro cuán efectiva es la vacuna contra COVID-19 ni en una dosis inicial más baja ni con la dosis estándar en personas mayores de 55 años, porque apenas el 12 por ciento de los voluntarios que la recibieron superaban dicha edad.

¿Vacuna contra COVID-19 de Oxford-AstraZeneca es capaz de prevenir infecciones asintomáticas?

Otro punto que ha llamado la atención de los investigadores es la posibilidad de que la vacuna no solo evite las infecciones sintomáticas, sino también las asintomáticas. Los investigadores de la asociación monitorearon también las infecciones asintomáticas entre los receptores de su vacuna contra COVID-19, convirtiendo así su estudio en el único entre los tres principales en medir este aspecto.

Los resultados sugieren que, en particular, el régimen de vacuna iniciando con una dosis baja fue aproximadamente 60 por ciento efectivo para reducir las infecciones asintomáticas de COVID-19. Sin embargo, aún no está claro si la dosis estándar tiene un efecto significativo en la reducción de dichos casos.

Referencias:

Safety and efficacy of the ChAdOx1 nCoV-19 vaccine (AZD1222) against SARS-CoV-2: an interim analysis of four randomised controlled trials in Brazil, South Africa, and the UK. https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)32661-1/fulltext

Oxford COVID vaccine paper highlights lingering unknowns about results. https://www.nature.com/articles/d41586-020-03504-w