Japón está experimentando un aumento preocupante de un fenómeno social denominado “muertes solitarias”, que parece estar influenciado por el incremento de la demencia y el desgaste de los lazos comunitarios tradicionales.

Así distinguen los forenses de Japón definen las muertes solitarias

Su nombre ya nos adelanta un poco de lo que se trata, pero los forenses ofrecen una definición muy específica para este fenómeno. Las personas mueren solas en casa y sus cuerpos permanecen allí durante días a pesar de que vivían con otras personas dentro de ella.

Los médicos forenses hacen énfasis en que esta definición es nueva y diferente a la del gran número de personas, en su mayoría, de tercera edad, que mueren en aislamiento. En Japón, las muertes solitarias no se detectan sino dentro de cuatro días o más a pesar de que las víctimas comparten residencia con sus familias.

Un fenómeno cada vez más común

El Mainichi Shimbum, uno de los periódicos más prestigiosos de Japón, informó que entre 2017 y el año pasado, 538 personas experimentaron “muertes solitarias” en los 23 distritos de Tokio y Osaka. Y tal como indicamos al principio, estas vivían con otras personas, pero estas no estuvieron al tanto de ello sino hasta después.

En Osaka identificaron 90 personas que murieron de forma solitaria, de los cuales 58 eran hombres y 32 mujeres. Mientras que, en Tokio, la cantidad fue desproporcionadamente mayor para el mismo período de tres años: 448 muertes solitarias, de las cuales 286 correspondían a hombres y 162 a mujeres.

En su reporte, Mainishi Shimbum advierte que también se han identificado casos de muertes solitarias en otras regiones de Japón. A pesar de ello, el fenómeno parece ser relativamente nuevo en cuanto a documentación, y aún no hay recuento oficial nacional.

Vínculo con demencia y deterioro de lazos comunitarios

En cuanto a las causas, los funcionarios han mencionado la demencia y el deterioro de los lazos comunitarios tradicionales. Por ejemplo, solo en Osaka, 30 por ciento de las muertes solitarias se vincularon a personas con demencia.

La demencia es un trastorno común asociado al incremento de la esperanza de vida, pero los científicos aún no lo comprenden por completo. Según los datos del Ministerio de Salud de Japón, alrededor de 4,6 millones de sus habitantes viven con demencia, y se espera que la cifra aumenta a 7,3 millones. Para 2025, puede que una de cada cinco personas de 65 años de edad en adelante la padezca.

El gran problema es que la afección es bastante prevalente en nuestros tiempos. De continuar la tendencia, las muertes solitarias podrían hacerse mucho más comunes, no solo en Japón, sino en otros países del mundo.

Sin embargo, otra gran cantidad de casos no estaban vinculados directamente con la afección. Sus muertes habían ocurrido luego de separarse deliberadamente de los demás habitantes de la vivienda, o porque estaban incapacitados por otras razones.

“Es probable que aumenten los casos en los que las personas se aíslan y quienes las rodean no las notan”, dijo un funcionario del ministerio de salud al periódico nipón. También atribuyó el problema a la escasa atención que brindaban las autoridades locales a las personas vulnerables que vivían con familiares.

Lo cierto es que, a medida que incremente el envejecimiento de la sociedad de Japón, y las familias sigan haciéndose menos numerosas, los lazos continuarán debilitándose al punto de desencadenar nuevos episodios de muertes solitarias.

Referencia:

Concern in Japan over high number of ‘lonely deaths’ while living with others. https://www.theguardian.com/world/2020/dec/08/concern-lonely-deaths-japan-dementia

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