Era el fin de los noventa, pero apenas había empezado la era del Internet. En ese entonces, la idea de conectar con los demás y de compartir online era toda una novedad, por lo que los límites aún no se conocían. En medio de este auge, a un hombre se le ocurrió una idea que terminaría siendo una de las más grandes de la historia del Internet: ¿qué tal si creaba un servicio a través del cual se podía compartir música? Y con esa simple pregunta, dio inicio a Napster.

Como dijimos anteriormente, los límites de Internet a finales de los noventa eran mucho más borrosos que ahora, por lo que la idea de piratería o de copyright no suponía un inconveniente mayor. Además, el auge de la música estaba en uno de sus puntos más altos gracias a la capacidad de los ordenadores de reproducirla, con lo cual se popularizó la utilización de archivos mp3.

Sin embargo, descargar música era un proceso tedioso. Por eso, el joven programador Shawn Fanning decidió volcarse de lleno en una idea que, para él, era simplemente genial. Se interesó tanto en desarrollar el proyecto que llegó al punto de abandonar la universidad para concentrarse solamente en el mismo.

Así, a principios de 1999, Fanning se reunió con Sean Parker para desarrollar una comunidad online que compartiría archivos a través de Internet, lo cual evolucionó seis meses después con la creación de Napster. Esta era una red con protocolo p2p que facilitaba el proceso de enviar y recibir archivos, una tarea que, en esa época, tomaba minutos e incluso horas. La misma funcionaba con un servidor central que era capaz de indexar usuarios y archivos, con lo cual se podían hacer transferencias de ordenador a ordenador.

Es precisamente gracias a estos creadores que hoy en día esta idea nos parece simple. Sin embargo, en aquel entonces era un proyecto arriesgado y hasta absurdo, pues no se tenía la certeza de que todos quisieran compartir sus archivos con otras personas. Aún así, se convirtió en todo un fenómeno y, al mismo tiempo, casi se convirtió en el verdugo de la industria musical.

La app llevó el nombre que Fanning utilizaba como seudónimo en internet y, la verdad, no funcionó perfectamente al principio. Su código fue armado con ayuda de personas de la comunidad en Internet, quienes apoyaron a Fanning sin poder ver el código, pues este no lo mostraba públicamente.

A pesar de que fue un reto, Napster vio la luz y se subió a Internet. Tenía un formato similar al de un foro, con un chat y una lista de los temas más populares, cosa que facilitó su popularización. Poco tiempo después, se había convertido en todo un fenómeno de Internet que estaba disponible tanto para Windows como para Mac, al punto que se convirtió en una inspiración para la creación de iTunes y del iPod. Todo era perfecto, hasta que comenzaron los problemas.

Metallica se impuso

Cuando salió la canción ‘I Dissapear’ de la famosa banda de metal Metallica, los problemas en Napster comenzaron. Sin embargo, la molestia de la banda no empezó directamente con el servicio online, sino con la radio, pues la comenzaron a reproducir antes de su lanzamiento oficial como banda sonora de la película ‘Mission: Impossible 2’.

Al darse cuenta de que la canción no solo había salido en la radio, sino que también estaba disponible en Napster, al igual que toda la discografía de la banda, comenzaron los problemas. Así, Lars Ulrich, el baterista, decidió presentarse ante la Corte de Distrito del Norte de California para acusar al servicio online por infracción de copyright, pidiendo 100.000 dólares por cada canción descargada. Esto se traducía en un total de 10 millones de dólares.

El problema legal incluso afectó a otras instituciones, como las universidades de Yale o Indiana, las cuales permitían que sus estudiantes descargaran música de Napster. Cada vez se unían más a la demanda de Metallica, incluso la compañía discográfica A&M Records, y esto hizo que se tomaran acciones legales en contra del servicio. En este sentido, la jueza a cargo del caso, Marilyn Hall Patel, le pidió a Hank Barry, CEO de Napster en aquella época, que cerrara la plataforma.

No se acabaría tan fácilmente

Shawn Fanning
Shawn Fanning

Sin embargo, el Noveno Tribunal de Apelaciones del Circuito de los Estados Unidos decidió que no se cerraría el servicio hasta que se consiguiera una apelación completa. Esto le dio tiempo al equipo de Napster para resolver sus problemas legales sin tener que cerrar la plataforma.

Así, en 2001 se aliaron con el sello discográfico alemán edel Music, con quienes lograron subir legalmente una canción de Dave Matthews Band. Con respecto al resto de canciones, si bien el equipo de Napster no podía eliminar las canciones de los ordenadores que ya las habían descargado, sí podían bloquearlas para que otros usuarios no pudieran seguir compartiéndolas.

Así, le pidieron a los artistas que les enviaran los datos de las canciones para poder bajarlas de la plataforma. Napster recibió 135.000 canciones por parte de las discografías, pero debido a que no habían proporcionado bien los datos de algunas canciones, solo pudieron bloquear 115.000. Esto le trajo un problema a la plataforma, la cual tuvo que evitar que los usuarios descargaran más canciones hasta que pudieran resolver el inconveniente.

También intentaron manejar el problema aplicando un modelo de suscripción paga, así que se aliaron con la Association of Independent Music y la Independent Music Companies Association de Reino Unido. Sin embargo, esto tampoco funcionó, de forma que en junio del año 2001 se ordenó definitivamente el cierre de Napster.

Un año después, y en vista de que no podían cumplir con la indemnización de 26 millones de dólares, Napster se declaró en bancarrota y decidió liquidar sus activos.

Un nuevo comienzo

Rhapsofy is now Napster

En vista de esto, las compañías rápidamente adquirieron Napster para aprovechar su auge. Primero fue Roxio quien compró los derechos del servicio y lo convirtió en Napster 2.0. Posteriormente, Best Buy adquirió de nuevo sus derechos en el 2008.

Actualmente, y desde el año 2011, Napster continúa en funcionamiento junto con el servicio de música streaming Rhapsody. Hoy en día, al googlear el nombre de la compañía, el primer resultado arroja la frase “Rhapsody is now Napster. Same digital music service. 100% legal” (Rhapsody ahora es Napster. Mismo servicio digital de música. 100% legal), dejando en claro que la historia de infracción de copyright, finalmente, es cosa del pasado.