Las personas ven muy mal a quienes no pagan las deudas que adquieren, pero muchas veces esto no se debe únicamente a irresponsabilidad o dificultades financieras. Un nuevo estudio revela que la morosidad en los pagos de las deudas pueden ser un indicativo temprano de demencia, y los científicos y médicos deberían empezar a tomarlo en cuenta.

La demencia puede causar morosidad en el pago de las deudas

Podemos definir la demencia como un trastorno cerebral en el que disminuyen la memoria y las funciones cognitivas de forma lenta y progresiva. El diagnóstico temprano es importante a nivel clínico, pero poco común; por lo general, se detecta en fases avanzadas, cuando los síntomas ya empiezan a limitar la capacidad de realizar las actividades básicas del día a día.

Entre las tareas diarias, tenemos la gestión de las finanzas personales que, como es de esperar, también se ve afectada por el trastorno. Las personas con demencia pueden cometer errores financieros graves, olvidar pagar sus facturas, acumular deudas y también son más susceptibles al fraude financiero.

Examinando los pagos de deudas de los beneficiarios de Medicare con y sin demencia

Conscientes de ello, los investigadores recolectaron información de 81,364 beneficiarios de Medicare que viven solos en sus hogares. Entre ellos, 54,062 individuos no recibieron nunca un diagnóstico de demencia entre 1999 y 2014; mientras que 27,302 sí lo tuvieron durante el mismo período.

El estudio consistió en comparar los resultados financieros de los participantes entre 1999 y 2018 entre aquellos con diagnóstico de demencia. Para ello, tomaron dos puntos de la vida de los beneficiarios con el trastorno: siete años antes del diagnóstico y cuatro años después del diagnóstico.

Los investigadores se centraron en los pagos atrasados ​​de una o más cuentas de crédito con al menos 30 días de atraso. También tomaron en cuenta las puntuaciones de crédito de alto riesgo, que relacionan el riesgo de incumplimiento con los pagos con el historial de créditos.

Trastorno y bajo nivel educativo asociado a mayor morosidad

Fue así como descubrieron que las personas con demencia tenían un riesgo elevado de morosidad antes y unos meses después de su diagnóstico. El riesgo de morosidad fue de 5.2 por ciento entre los seis años anteriores al diagnóstico, y alcanzó un máximo de 17.9 por ciento tan solo nueves meses de que se los dieran.

La situación estuvo lejos de mejorar incluso después de enterarse de que padecían el trastorno. Los investigadores escriben que las tasas de morosidad en los pagos elevados persistieron hasta 3,5 años después del diagnóstico de demencia.

También descubrieron que los beneficiarios con demencia y un nivel educativo bajo empezaron a incumplir sus pagos de facturas a partir de siete años antes de su diagnóstico clínico. En cambio, los beneficiarios con el trastorno pero con un nivel educativo superior empezaron a incumplirlos 2,5 años antes de su diagnóstico.

Un factor capaz de predecir el trastorno

Médico negro con bata blanco examinando a una mujer mayor que podría padecer demencia.
Los investigadores dicen que la morosidad en el pago de las deudas puede ayudar a predecir la demencia de forma temprana.

Los investigadores creen que, lejos de ser un indicativo de irresponsabilidad, las fallas en los pagos de créditos podrían ser un indicativo de demencia en algunos casos. Dicho esto, este hallazgo podría funcionar como un factor predictivo para diagnosticar el trastorno de forma temprana.

“Actualmente no existen tratamientos efectivos para retrasar o revertir los síntomas de la demencia”, recuerda la autora principal Lauren Hersch Nicholas, profesora asociada en el Departamento de Política y Gestión de la Salud de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg.

“Sin embargo, la detección y detección tempranas, junto con la información sobre el riesgo de eventos financieros irreversibles, como la ejecución hipotecaria y la recuperación, son importantes para proteger el bienestar financiero del paciente y sus familias”.

Los investigadores también se interesaron por verificar si la morosidad en los pagos de deudas estaba relacionada con otras enfermedades, o solo con la demencia. Para ello, tomaron en cuenta resultados de salud como artritis, glaucoma, ataques cardíacos y fracturas de cadera, pero no encontraron asociación alguna con este síntoma.

De modo que la demencia es la única condición médica, de las examinadas en este estudio, asociada con problemas financieros persistentes, tanto antes como después del diagnóstico.

Referencia:

Financial Presentation of Alzheimer Disease and Related Dementias. https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/article-abstract/2773241

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