Fotogragía del monolito de metal ubicado en el desierto de Utah.
Crédito: @davidsurber. / Vía Reuters.

Con lo lleno de sorpresas que ha estado este 2020, una nueva intriga con misteriosas estructuras apareciendo y desapareciendo se ha sumado a la lista de extraños eventos de este año. El primer monolito apareció en Utah el 17 de noviembre; el segundo, en Rumania el 27 del mismo mes, desde entonces, las teorías y especulaciones no se han detenido.

Para este momento, la estructura de metal de tres caras y más de tres metros de alto ubicada en Utah ha desaparecido sin dejar rastros. Igualmente, el monolito casi idéntico que hizo su aparición en Rumania también se ha dado a la fuga.

Con una situación como esta, el mundo digital va de un lado al otro tratando de encontrar una explicación para esta situación. Sin embargo, por falta de pruebas contundentes, tener una respuesta clara ha sido imposible. Pero, mientras tanto, el público ha especulado con variadas teorías que buscan dar sentido a lo sucedido en estas semanas.

Entonces, ¿sí fueron los extraterrestres?

A la izquierda: monolito de metal de Utah / A la derecha: monolito de metal de Rumania.
Monolito de Utah y monolito de Rumania, lado a lado. / Crédito: Ziar Piatra Neamt/Patrulla de carreteras de Utah.

Esta se trata de una de las primeras teorías que se presentan en la web. Sin embargo, se la trata mayormente en forma de broma.

Si recordamos la cultura popular del cine, es imposible no tener en cuenta a la película dirigida por Standley Kubrick conocida como “2001: Odisea Espacial”. Quienes la hemos visto recordamos perfectamente cómo al inicio de esta se presenta un monolito de tonos oscuros que aparece en medio de un grupo de primates prehistóricos.

En el film, se sugiere que este fue colocado allí por extraterrestres, una raza superior cuya intervención tuvo un peso notorio en la posterior evolución humana. Aquellos que plantean la teoría extraterrestre para explicar los monolitos suelen estar haciendo una referencia jocosa justamente a esta película y a esta escena particular.

Claramente, no existe ni una sola prueba de que esto sea así y la mayor parte de la idea viene de una película de ciencia ficción. Por lo que, de entre las teorías que explican la aparición del monolito de Utah y del de Rumania, esta es una de las más débiles –a pesar de ser ampliamente repetida–.

¿Es esto arte oculto en la naturaleza?

Otra de las teorías que ha cobrado un poco más de fuerza, al ser mucho más probable es que el monolito sea parte de un movimiento artístico conocido como ‘Land Art’ o ‘Arte de la tierra’. Con esta movida, los creadores rechazan la mercantilización de la creación y desarrollan estas obras en espacios naturales con materiales también generalmente de origen natural (agua, rocas, arena… y hasta metal).

El movimiento estuvo en boga entre los sesenta y los setenta, pero nunca murió por completo. De hecho, las teorías sobre el monolito de Rumania y el de Utah señalan que podría ser una de las últimas obras del famoso artista John McCraken antes de su muerte el 2011.

La galería de arte contemporáneo David Zwirner ha secundado esta idea. Sin embargo, algunos acotan que las líneas y terminaciones de los monolitos son muy toscas –nada común en los trabajos de McCraken–. Por lo que se plantean dos posibilidades, que sea un homenaje a él o una sátira de su obra. Más allá de allí no hay mucha claridad al respecto.

Están bromeando, ¿cierto?

Otra de las teorías que más fuerza ha cobrado es la que indica que el monolito de Utah, y ahora también el de Rumania, no son más que una muy elaborada broma. De entre las opciones presentadas, esta parece cobrar cada vez más fuerza como la más probable, sobre todo tras las misteriosas desapariciones de ambas estructuras.

Se hacen ya paralelismos entre estas dos estructuras y los “grabados” geométricos que parecían en los campos de Inglaterra durante los setenta. Por dos décadas el mundo se preguntó qué eran estos y quién los había puesto allí.

La respuesta llegó en 1991 cuando los ingleses David Chorley y Doug Bower se declararon responsables de los particulares diseños. Aseguraron que era una “broma” diseñada por ellos y, con esto, se le dio un inesperado fin a un misterio que nos había tenido interesados por años.

¿También tendrán que pasar décadas para que sepamos quién ha estado detrás de los monolitos de Utah y Rumania?

En cualquier caso, por ahora, a pesar de la fuerza que pueda tener una u otra de las teorías, ninguna de estas ha sido probada propiamente. Debido a esto, incluso ahora, a casi dos semanas del primer avistamiento de estos particulares monolitos su origen y propósito siguen siendo un total misterio.