Todo aquel que se sube en una moto actual no piensa que sea un medio de transporte. Solo siente. Por eso, no es nada raro que para la industria motociclista de hoy en día el factor pasional sea igual de importante que el racional. Y a las pruebas nos remitimos.

Así, las marcas se centran en dos vías principales: que sean eléctricas y también autónomas. En cuanto a lo primero, esto se va percibiendo cada vez más por las calles de las grandes ciudades gracias a servicios como el de Lovesharing. Respecto a lo segundo, poco a poco hay más novedades.

¿Has pensado alguna vez en una moto que pueda moverse por sí misma? Es lo que ocurre con la futura Yamaha MOTOROiD, que podrá circular sola para recoger y llevar al piloto sin que este intervenga en la conducción, sino que la comunicación será vía comandos de voz o táctiles.

Además, gracias a Internet la moto podrá comunicarse con las infraestructuras para saber de antemano el estado del tráfico y elegir la ruta más rápida y eficiente.

¿Qué pensarías de una moto en la que no se necesitará casco, sino unas gafas de datos que cubran el campo de visión del piloto y actúen como la cabina de un avión, además de bloquear el viento?

Así será la BMW Motorrad VISION NEXT 100, que también contará con autoequilibrio que garantiza la imposibilidad de caerse, así como un traje inteligente con protección frente al viento y las inclemencias meteorológicas y que modifica la temperatura.

De la misma forma, la próxima Honda Riding Assist-e contará con un sistema autoestabilizador, que permitirá equilibrar las masas del vehículo con el empleo de giroscopios de modo que no sólo le impedirá que caerse al suelo, sino que también permitirá su desplazamiento de manera autónoma ya sea en busca de su conductor o con él subido encima.

A modo de curiosidad, la moto podrá seguir a su dueño a baja velocidad como si fuera un perro…

¿Y si pudieras recargar tu moto eléctrica totalmente gratis? Ese es el concepto del futuro scooter eléctrico de Smart, con el que gracias a unos paneles solares ubicados en su parte frontal las baterías se cargarán a través del astro rey, incluso circulando. Por supuesto, otra manera será durante la frenada gracias al freno regenerativo de este tipo de vehículos.

Quizá uno de los problemas de las motos eléctricas es que su autonomía no es, ni de lejos, comparable con sus contrapartes de cuatro ruedas. Pero eso ya es cosa del pasado, puesto que con modelos como el ethec alpha ofrecen una autonomía de hasta 400 kilómetros, algo impensable hace muy poco tiempo en una moto.

Como habrás podido ver, las motos del futuro serán 100% eléctricas, tendrán una autonomía muy amplia, se cargarán gracias al sol, serán anticaídas y totalmente autónomas.

¿Hasta dónde llegará la innovación en este campo? ¡El único límite es la imaginación!