Ilustración de un iceberg presentando los tres niveles de la web: la superficial, la deep web y la dark web.
Crédito: Enterarte vía Pixabay.

Cuando pensamos en la Dark Web, también conocida como web oscura, es muy fácil relacionarla inmediatamente con actividades ilícitas. Sin embargo, desde su creación este no ha sido el verdadero propósito de la plataforma.

No obstante, esto no ha evitado que se la aproveche para todo tipo de transacciones ilegales que pueden ir desde la venta de drogas y armas hasta  la distribución de material sobre abuso infantil.

Debido a esto, en la Deep Web, o web profunda, que no es más que el estadio anterior a la Dark Web, conviven dos tipos de usuarios: aquellos que solo buscan privacidad y los que sí demandan contenidos ilegales.

Ahora, los investigadores de Virginia Tech, Eric Jardine, Andrew M. Lindner y Gareth Owenson, se enfocaron en esta dualidad para tratar de averiguar de qué forma eran utilizadas la Dark Web y la Deep Web por sus visitantes.

Como resultado, desarrollaron un trabajo que actualmente nos da un poco más de claridad sobre lo que realmente ocurre en estos rincones ocultos de internet. Dicho estudio se publicó recientemente en la revista PNAS y nos muestra cómo la Dark Web es mucho más que actividades ilícitas.

Tor – La entrada a la Deep Web

Para poder hablar sobre la Deep y la Dark Web es vital entonces que conozcamos a su punto de entrada por excelencia: The Onion Router (Tor).

“Tor es una herramienta dirigida a quienes desean privacidad en línea, aunque con frecuencia atrae a aquellos con intenciones delictivas. Una característica innovadora de Tor es la capacidad de alojar sitios web de forma anónima y con cierto grado de impunidad, diseñada para ser utilizada por aquellos en regímenes represivos que deseen presentar denuncias o contenido político”.

Así lo presentan Gareth Owen y Nick Savage, en un estudio del 2015 que llevaron a cabo sobre las actividades de Tor en la Dark Web o Dark Net. Como parte de la serie de investigaciones creadas por el Centre for International Governance Innovation, el trabajo también describió a la red oscura de la siguiente manera:

“El término ‘Dark Net’ está vagamente definido, pero con mayor frecuencia se refiere a un área de Internet a la que solo se puede acceder mediante una herramienta de cifrado llamada”.

El trabajo que formó parte de la Global Commission on Internet Governance Paper Series resaltaba que gran parte de la web oscura estaba plagada con sitios que dan hogar a contenidos ilícitos o por lo menos cuestionables. Por su parte, la investigación de Jardine, líder del equipo, fue más allá e identificó qué tanto se visitaban realmente estos espacios.

¿Todo en la Deep Web es ilegal?

No. La Deep Web, por sí sola, no se trata de una plataforma ilegal. En general, tal como mencionaron Owen y Savage, esta puede ser utilizada por personas comunes que buscan un poco más de privacidad que la que dan las plataformas usuales (como Chrome o Firefox). Si te interesa la idea, te compartimos esta guía de cómo adentrarte en la Deep Web y no morir en el intento.

Igualmente, también ofrece acceso sin censura a contenidos informativos o políticos a personas que viven en países con regímenes opresivos. De este modo, tienen una oportunidad más justa de acceder a la información que merecen conocer.

Lastimosamente, estas mismas cualidades que hacen de la Dark Web ideal para quienes quieren privacidad o información, también la convierten en el campo perfecto para las actividades ilícitas.

Con la intención de medir estas últimas, los investigadores recopilaron los datos obtenidos por los nodos de entrada de Tor que permitieron conocer si se accedía a sitios legales de la “superficie” o si se ingresaba a espacios ilícitos de las “profundidades”.

Menos del 10% del los usuarios de la Dark Web buscan actividades ilícitas

Sorpresivamente, la investigación llevó a los autores a notar que solo una pequeña parte de la Dark Web realmente se relaciona con actividades ilícitas. Esto no porque no haya portales de este estilo esperando, tal como lo menciona el estudio del 2015, sino porque la mayoría de los usuarios no los buscan.

“Descubrimos que la mayoría de los usuarios de Tor se dirigen hacia contenido web regular que probablemente podría considerarse benigno”, dijo Jardine.

De hecho, según sus datos, solo el 6,7% de los usuarios que ingresan a la Dark Web hacen búsquedas de contenidos ilícitos. Por su parte, el resto suele conformarse con visitar los mismos sitios de la “superficie” –probablemente solo buscando obtener un poco más de privacidad gracias a los mecanismos de anonimato que ofrece Tor–.

La incidencia de actividades ilícitas en la Dark Web varió según los tipos de gobierno

Finalmente, un hallazgo particular que realizaron los investigadores es que los países con sistemas de gobierno “libres” en los que los usuarios tienen más acceso a la información y el internet, tuvieron un porcentaje de búsqueda de material ilícito en la red oscura de un 7,8%.

Por su parte, los habitantes de naciones en las que se practica la censura de los medios, solo tuvieron un 4,8% de esta incidencia.

Con esto, los autores llegaron a concluir que las actividades ilícitas y consecuencias negativas de la Dark Web pueden manifestarse más en países libres. Esto mientras que, en gobiernos represivos, los usuarios parecen estar más interesados en el beneficio de obtener información objetiva, en lugar de recorrer el camino de la ilegalidad.

Referencias:

The potential harms of the Tor anonymity network cluster disproportionately in free countries (2020) PNAS: https://doi.org/10.1073/pnas.2011893117

The Tor Dark Net – GCIG Paper No. 20 (2015) Centre for International Governance Innovation: https://www.cigionline.org/publications/tor-dark-net