Grupo de personas mayores, hombres y mujeres, de diferentes etnias y razas sonríendo a la cámara.
Crédito: Squaredpixels / Vía Getty Images.

El paso del tiempo es inevitable y, en uno u otro momento, si somos afortunados, tocaremos la vejez. Sin embargo, a pesar de tener esta seguridad –de que todos vamos para allá– no todas las sociedades tratan a su población mayor igual. Ahora, con un nuevo estudio han podido evidenciar justamente los sesgos de edad que presentan en diferentes países.

Asimismo, un segundo estudio ha hecho una investigación gemela, pero a nivel estatal, en el territorio estadounidense. Ambos proyectos contaron con la participación del investigador William J. Chopik, de la Universidad Estatal de Michigan.

Gracias a sus evaluaciones, y a las respectivas participaciones de las investigadoras Hannah L. Giasson y Lindsay S. Ackerman ahora podemos dar una mira mucho más detalla a la forma en la que las sociedades ven y tratan a sus mayores.

Investigando del sesgo contra la vejez

Específicamente, las investigaciones se enfocaron en la forma en la que se lidia con las poblaciones ancianas. Según se vio, culturalmente algunas partes del mundo parecen más dispuestas a convivir con sus mayores.

Mientras que por otro lado otras culturas casi parecieran querer ignorar su existencia. Tal como ocurre, por ejemplo, en las empresas donde el sesgo de edad muchas veces quita la oportunidad de conseguir empleo a los candidatos más adultos.

Para los dos estudios, Chopik y sus compañeras trabajaron con la base de datos Project Implicit. Gracias a esta, pudieron utilizar la información de más de 800 mil participantes.

Por su parte, para poder determinar la aparición o no del sesgo se aplicó la prueba de asociación implícita. De este modo, era posible entender qué tipo de valoración se le daba a la vejez en el país o estado. Con ello, determinaron si los sesgos por edad eran entonces mayor o menor en los diferentes países.

Así son las diferencias en el sesgo de edad según los países que se visiten

La primera investigación la desarrollaron Ackerman y Chopik, y la publicaron recientemente en Personality and Social Psychology Bulletin. Según los resultados obtenidos, en los países donde la cultura colectiva predominaba, también había un mayor respeto hacia los ancianos.

En otras palabras en países como China, Corea, Japón, India y Brasil, el sesgo por edad era menor. Debido a esto, los ancianos se encontraban más integrados en la sociedad y tenían, en general, una mejor calidad de vida.

Por su parte, las naciones individualistas como Alemania, Estados Unidos, Irlanda, Australia o Sudáfrica se iban al otro extremo. En estos países, el sesgo contra las personas mayores era notorio y constante. Debido a esto, sus políticas para el manejo y atención de estas poblaciones eran menos eficientes.

Como si fuera poco, también se detectó que en estos espacios las personas adultas tendían a intentar identificarse con segmentos de edades más jóvenes. En otras palabras, no solo hay un rechazo a las personas mayores, sino una negación implícita de la propia vejez.

Así se manifiesta en sesgo de edad a nivel estatal en Estados Unidos

El segundo estudio realizado por Chopik, ahora en compañía de Giasson, se publicó también recientemente en European Journal of Social Psychology. Dentro de este, se evalúan los deferentes estados y regiones de Estados Unidos para determinar su nivel de sesgo de edad.

En general, ya sabemos que Estados Unidos pertenece a los países con un sesgo de edad alto. Sin embargo, eso no implica que este se manifieste del mismo modo en todo el territorio.

De forma breve, las regiones del sur y del noroeste del país se mostraron mucho menos abiertas a convivir con individuos mayores. Ahora, como una mención particular, cabría decir que áreas de retiro comunes, como Florida y California, mostraron niveles notoriamente altos de este sesgo de edad contra los ancianos.

Mirando al futuro

Chopik se encargó de recalcar que “(…) los adultos mayores son uno de los únicos grupos estigmatizados del que todos formamos parte algún día”. Efectivamente, si logramos pasar una vida tranquila, eventualmente llegaremos a la vejez y seremos parte de este grupo que puede ser fuertemente respetado o ignorado dependiendo dentro de qué frontera se encuentre.

“Nuestros dos estudios demuestran cómo los entornos locales afectan las actitudes de las personas y las vidas de los adultos mayores. Crecemos en nuestros entornos y ellos nos moldean de formas muy importantes y de formas que ni siquiera nos damos cuenta”.

Desde su perspectiva, Chopik reflexiona que el entender las necesidades de esta población y preocuparnos por crear ambientes gratos para esta no solo debería verse como un beneficio momentáneo para estos. De hecho, opina que a la larga, esto también podría terminar siendo una ventaja para las generaciones que ahora son jóvenes.

Referencia:

Cross-Cultural Comparisons in Implicit and Explicit Age Bias (Septiembre, 2020) Personality and Social Psychology Bulletin: https://doi.org/10.1177/0146167220950070

Geographic Patterns of Implicit Age Bias and Associations with State-level Health Outcomes across the United States (Julio, 2020) European Journal of Social Psychology: http://dx.doi.org/10.1002/ejsp.2707