Escena de 'The Queen's Gambit', serie de ajedrez

Mucho se ha hablado sobre ‘The Queen’s Gambit’, oficialmente la mejor serie limitada del momento en Netflix, sin embargo, ahora proponemos voltear la conversación hacia aquellos aspectos que la serie deja por fuera sobre las competencias de ajedrez.

Para los que aún no conocen de qué va ‘The Queen’s Gambit’, les resumimos que es la historia de una joven adulta llamada Beth Harmon –interpretada por Anya Taylor Joy– quien desde pequeña ha lidiado con adicciones a fármacos y se interesa en el mundo competitivo del ajedrez.

La trama está basada en la novela homónima de Walter Travis de 1983, que fue aplaudida por muchos y con su justa razón. Sin embargo, si bien la interpretación del deporte del ajedrez competitivo por parte de la serie ha sido celebrada, hay quienes afirman que ‘The Queen’s Gambit’ presenta algunas inexactitudes y premisas poco realistas.

Si somos francos, sabemos que Netflix pudo aportarle algo de “chispa” a las escenas, sobre todo por el bien del drama y la expectativa de la audiencia, después de todo, no es lo mismo leer el libro a ver la adaptación en serie o película.

Omisión de detalles para favorecer al drama

Ahora bien, en una entrevista con Vanity Fair, la campeona estadounidense de ajedrez, Jennifer Shahade afirmó que la adicción en espiral del personaje de Beth parece fuera de lugar cuando se unen con “sus instintos” como jugadora de ajedrez.

En sus declaraciones, Shahade asegura que, como todos conocemos, el ajedrez es un deporte mentalmente agotador, que requiere de una gran agudeza y concentración por lo mismo es muy poco probable que las dosis de drogas que consumía Beth resultaran en visiones que le ayudaran a predecir movimientos en el juego.

Si bien no niega que es posible que los jugadores profesionales posean adicciones, sería más adecuado que las utilizaran para aliviar estrés no para mejorar en el juego. Además de eso, asegura que la calificación de 1800 que recibe Beth en la serie no tiene sentido en el mundo real, sobre todo porque luego de vencer a dos jugadoras de alto nivel, junto con un Gran Maestro colocarla en el nivel de 2300 -2400.

Es más que entendible que Netflix prefiriera alterar un poco varios detalles del mundo del ajedrez competitivo para captar más la atención de la audiencia, sin embargo, dentro de esas cosas que la serie omite se encuentra la verdadera forma de realizar un aplazamiento.

En escenarios del mundo real, el árbitro casi siempre es el que interviene al finalizar el control de tiempo y es él quien informa a los jugadores que es hora de suspender la sesión. Asimismo, por ejemplo, en la primera partida de Beth contra Benny hay discrepancias sutiles con las verdaderas reglas.

Es muy poco probable que los competidores hablen durante sus juegos, no obstante, como mencionamos anteriormente el programa omite deliberadamente detalles claves en aras del desarrollo de los personajes y la dramatización.