Tan solo el año pasado nuevos descubrimientos arqueológicos cambiaron el rumbo de lo que creíamos era la historia de la evolución del vuelo. Ahora, un fósil del cráneo de un ave dentada podría remover los cimientos de cómo pensábamos que eran estas criaturas durante el Mesozoico.

La investigación se publicó en la revista Nature y estuvo liderada por Patrick M. O’Connor. En esta, O’Connor junto a su equipo, conformado por Alan H. Turner, Joseph R. Groenke, Ryan N. Felice, Raymond R. Rogers, David W. Krause y Lydia J. Rahantarisoa, estudió un particular fósil de ave que mostró similitudes anatómicas en el pico con los tucanes de la actualidad. Todo esto con una pequeña pero gran diferencia: además tenía dientes saltones.

Fósil del cráneo revela un tipo de ave dentada no registrada antes

Reconstrucción artística de Falcatakely forsterae.
Reconstrucción artística de Falcatakely forsterae. Crédito: Mark Witton.

En el 2010, hallaron en el noroeste de Madagascar el fósil del cráneo del ave dentada a la que se denominó Falcatakely forsterae. Durante casi una década, el hallazgo se mantuvo esperando en las estanterías de los investigadores.

Sin embargo, su pequeño tamaño –de unos 9 centímetros totales entre la cabeza y el pico– no lo hacían uno de los candidatos más interesantes. Asimismo, la fragilidad de sus huesos evitó que se los pudiera separar de la roca. Como consecuencia, estudiarlo diez años atrás no solo no era tan llamativo, sino que era particularmente complicado.

Debido a esto, solo ha sido hasta ahora, en el 2020, que el cráneo del ave ha tenido la atención que necesitaba. En parte por la reevaluación de este que hicieron los científicos y en parte por el nuevo apoyo de los avances tecnológicos.

Tecnologías del futuro nos ayudan a conocer el pasado

Imagen del fósil del Falcatakely forsterae más su representación computarizada.
Cráneo fosilizado de Falcatakely forsterae. Crédito: Ave del Cretácico tardío de Madagascar que revela un desarrollo único de picos. Naturaleza, 2020.

En este año los investigadores se encontraron con el mismo reto de años atrás: no podían separar el fósil del cráneo del ave dentada y la piedra –por lo menos no sin comprometer la integridad del primero–. Por este motivo, los científicos recurrieron al plan B y buscaron el apoyo de las nuevas tecnologías.

A través del uso de técnicas de modelado digital y captura de imagen de alta resolución, se pudieron “diseccionar virtualmente” las partes del fósil. Luego de esto, las partes se pudieron imprimir en 3D por separado. Fue solo así que después los científicos pudieron “reconstruir” y examinar el cráneo del Falcatakely forsterae.

Sacudiendo las bases conocidas sobre las aves en el Mesozoico

Según comentaron los científicos, el fósil del cráneo del ave dentada debe tener unos 68 millones de años de antigüedad. Por este motivo, se ha clasificado a Falcatakely forsterae como una especie de la era Mesozoica (entre 250 y 65 millones de años atrás).

Hasta donde se sabía, como resaltó O’Connor, la mayoría de los picos de las aves de aquella época no estaban “especializados”. En otras palabras, solían tener formas estándar y sin muchos aditamentos que funcionaran como una herramienta parcular de supervivencia. Ahora, los dientes saltones del Falcatakely forsterae han llegado para cambiar esto.

“Falcatakely simplemente cambió el juego por completo, al documentar un pico largo y alto que no se parece a nada conocido en el Mesozoico”, agregó O’Connor.

Por si fuera poco, a pesar de que externamente el ave podría parece un tucán de nuestra era, su estructura ósea no podría estar más diferenciada. De hecho, según lo visto en las imágenes generadas por computadora, la estructura craneal es más similar a la de otros dinosaurios como el Velociraptor que a otras aves de las 200 especies de aves conocidas de la época.

Sobra decir que especies como el Velociraptor o el Deinonychus, eran terópodos no aviares. Por lo que no deberían tener una relación anatómica tan directa con el Falcatakely forsterae. El por qué de este parecido aún es desconocido, al igual que el motivo tras los particulares dientes saltones de esta ave antigua.

Solo se sabe que aún queda mucho por descubrir

Según lo comentado por los investigadores, al menos 50 millones de años de historia de vida prehistórica de las aves aún permanecen en las sobras. Por este motivo, las investigaciones deben seguir, de forma que poco a poco podamos develar más secretos de estas criaturas durante ese periodo de vida del planeta.

Por ahora, el área de Madagascar donde hallaron al Falcatakely forsterae años atrás sigue siendo una zona de excavación antigua. Los investigadores tienen la esperanza de poder contrar allí más fósiles que arojen más datos sobre el pasado de esta ave y sus costumbres.

Sin embargo, considerando que los esqueletos de estas criaturas suelen ser altamente frágiles, pocos han verdaderamente sobrevivido al tiempo. Como consecuencia, en la actualidad estos son fósiles altamente raros.

Pero, con suerte, los científicos pronto podrán hacer otro hallazgo que les permita explorar más el origen del Falcatakely forsterae. Mientras tanto, esperan poder estudiar la forma particular de su pico dentado y el uso que este debió tener en su momento.

Referencia:

Late Cretaceous bird from Madagascar reveals unique development of beaks: https://doi.org/10.1038/s41586-020-2945-x

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