Un gato maúlla mirando hacia arriba.

Si tienes este felino como mascota, de seguro te sentirás identificado con la siguiente situación: caminas por la cocina y escuchas un suave maullido que te persigue sin cesar. La razón por la que los gatos maúllan, por lo general, es porque están pidiéndonos comida.

Sin embargo, aunque suene difícil de creer, no todo en su vida ronda en torno a la comida. De hecho, cuando vocalizan su característico “miau”, probablemente también estén intentando comunicarnos otras cosas, y de eso es de lo que hablaremos a continuación.

Los gatos maúllan para comunicarse con los humanos

Gato inclinado hacia una mesa con comida.
Los gatos maúllan mayoritariamente para pedir comida, pero en general, es su forma de comunicarse con los humanos.

Prácticamente desde que nacemos, nos enseñan que los gatos hacen miau, como una especie de referencia para reconocerlos incluso aunque no los veamos. Esta es una simple estrategia de aprendizaje inicial, pero ahora que somos grandes, debemos tener en cuenta que el maullido en realidad es casi exclusivo para los humanos.

De hecho, este comportamiento se observa mayoritariamente entre los gatos domésticos ya que, en compañía con otros similares, rara vez maúllan entre sí. ¿Significa esto que en realidad les importamos tanto como para que hagan un esfuerzo así para comunicarse con nosotros? ¿No son tan indiferentes como pensábamos? Puede que la respuesta sea sí.

Los felinos se comunican a través del olfato

Muy atrás en la historia, cuando los gatos ni siquiera habían empezado a vivir con los humanos, eran mucho más solitarios que ahora. Y como rara vez se encontraban con otros de su tipo, no necesitaban usar vocalizaciones para comunicarse; para ello había mejores recursos, que funcionaban incluso en la distancia.

En su libro, libro “El gato doméstico: la biología de su comportamiento”, John Bradshaw y Charlotte Cameron-Beaumont explican cómo era la vida de los gatos ancestrales. Tal parece que estos se comunicaban más a través del sentido del olfato, dejando su olor al frotarse contra ciertas cosas u orinando sobre objetos como los árboles.

Bajo esta dinámica, los gatos no necesitaban encontrarse con otros de su especie para enviar algún mensaje: cada uno olería la zona por la que pasaba e interpretaría la situación en función de los olores. Incluso en la actualidad, esta sigue siendo la forma principal de comunicación entre ellos.

La cosa cambia un poco cuando hablamos de bebés. Cuando están pequeños y aún dependen de su madre, los gatos maullan por diferentes razones para comunicarse con ella. Si se mantienen alejados de los humanos, probablemente superen esta etapa; si son domesticados, probablemente la mantengan.

Un recurso necesario en la domesticación

Humana acostada sobre el suelo besando a un gato de ojos azules
El maullido permite a los gatos comunicar sus necesidades o sentimientos a los humanos.

Pero cuando empezaron a vivir con los humanos, tuvieron que hacer algunos cambios en la forma en que se comunicaban. Como muchos ya habrán notado, los humanos no tenemos un sentido del olfato tan sensible como el de los felinos, aunque claramente percibiremos el olor de su caja de arena u orina en algún sofá.

El psicólogo John Wright, que estudia el comportamiento animal en la Universidad Mercer en Georgia, dice que los gatos maúllan porque es la forma más probable en que lograrán obtener lo que quieren. “Son manipuladores”, dijo Wright. “La comunicación vocal se convierte en una herramienta”.

Tal ha sido su adaptación que muchos de ellos desarrollan un tipo de maullido para cada ocasión, como los humanos con nuestro tono de voz o selección de palabras. La vocalización por hambre no necesariamente suene igual que la que haga para que le permitas hacerse en espacio sobre tu regazo y clavar sus garras.

Lo curioso es que la comunicación no es unilateral. Ciertos estudios reflejan que los gatos responden al llamado por su nombre, por ejemplo, así que es posible crear un lenguaje especial para comunicarnos con ello.

“Si haces que tus respuestas sean lo suficientemente positivas y predictivas como para que ella pueda escuchar tu vocalización, entonces ella el gato puede intentar comunicarse contigo”, dijo Wright.

Así tenemos que los gatos maúllan a los humanos como parte de un comportamiento aprendido que mantienen incluso en la adultez. Así que puedes sentirte alagado cada vez que escuches ese enternecedor o desesperado “miau”, “Karen”.

Referencia:

Why do cats meow? https://www.livescience.com/why-cats-meow.html