Planeta Tierra con una mascarilla para hacer alusión a la pandemia.

Un equipo internacional de investigadores ha aplicado un enfoque holístico para determinar cuáles áreas del mundo tienen el potencial de ser el escenario inicial de una próxima pandemia.

El estudio tomó en cuenta factores ambientales, sociales y económicos, para identificar aquellos lugares con mayor presión humana sobre la vida silvestre y con riesgo de zoonosis. Y según sus resultados, publicados en la revista One Health, las áreas de riesgo incluían varias de las ciudades más conectadas del mundo.

Tres niveles de riesgo pandémico

El primer paso fue identificar las áreas del mundo donde había mayor contacto entre los humanos y la vida silvestre donde. En teoría, estos son los lugares con mayor probabilidad de que ocurra un desbordamiento de zoonosis, como se conoce a las enfermedades que saltan de los animales a los humanos. A estas las denominaron zonas de alerta amarilla y anaranjada.

Luego, buscaron los puntos en que coincidían las áreas de alta interacción entre vida silvestre y humanos con áreas de bajo rendimiento del sistema de salud. Entre estas últimas, incluyeron áreas en las que se espera que se pierda la secuencia se las cadenas de transmisión luego del desbordamiento. Estas son las áreas rojas.

Por último, identificaron las ciudades que se encontraban dentro o que eran adyacentes a las áreas de riesgo de desbordamiento identificadas en los pasos precios. Aquí considerando el importante factor de la conexión de las mismas con la red de viajes áreos globales, el cual sabemos que influye mucho en la propagación de enfermedades.

Las áreas del mundo con mayor riesgo de producir una próxima pandemia

Mapa del mundo con las áreas con potencial de producir una próxima pandemia, ya sea por contacto con mamíferos o con aves.
Mapa del mundo con las áreas con mayor potencial de desbordamiento y, por ende, de producir una próxima pandemia, ya sea por contacto con mamíferos o con aves. Crédito: Universidad de Sydney

Examinando las áreas con mayor presión humana sobre la vida silvestre, los investigadores descubrieron que aproximadamente el 43 por ciento de las ciudades estaban dentro de los 50 kilómetros de las zonas con riesgo de desbordamiento. Es decir, entre las áreas del mundo con mayor potencial de dar producir una pandemia también había muchas ciudades conectadas, lo cual es digno de atención a nivel epidemiológico.

El estudio también reveló una proporción menor pero aún significativa de dichas ciudades dentro de 50 km de la zona de alerta roja. El 14,2 por ciento estaban conectadas a zonas con alto riesgo de derrame asociado con la vida mamífera silvestre y 19,6 por ciento al desbordamiento a través de aves.

Países tanto de bajos, medianos como de altos ingresos tienen potencial pandémico

Al ver el mapa, que está disponible en línea, notaremos que los países de bajos y medianos ingresos contenían la mayoría de las ciudades en las áreas del mundo con riesgo de producir una nueva pandemia. Sin embargo, el autor principal, el Dr. Michael Walsh, destaca que la razón detrás de ello es la baja calidad de los servicios de salud dentro de ellos.

Y los países de altos ingresos no estaban exentos de dicho riesgo. Aunque tienen mejor infraestructura de salud, tienen muchas ciudades de riesgo por la presión humana que ejercen sobre la vida silvestre y su economía poco amigable con el ambiente.

“Nuestra nueva investigación integra la interfaz entre la vida silvestre y los seres humanos con los sistemas de salud humana y la globalización para mostrar dónde los derrames podrían no identificarse y conducir a la diseminación en todo el mundo y nuevas pandemias”.

Los autores destacan que esta es la primera vez que se identifican y mapean las áreas del mundo con mayor potencial de producir una próxima pandemia en función de tres niveles. Este tipo de estudios son de gran importancia para prepararnos para futuras emergencias sanitarias, que no son poco probables, y evitar colapsos como los que vimos este 2020.

Referencia:

Whence the next pandemic? The intersecting global geography of the animal-human interface, poor health systems and air transit centrality reveals conduits for high-impact spillover. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2352771420302780?via%3Dihub