Mantener la salud de nuestra boca es otra de las rutinas comunes con las que nos manejamos día a día. Por esto, a lo largo de nuestra vida se nos ha enseñado cómo hacerlo de la mejor manera. Sin embargo, existen elementos que a estas alturas necesitan actualizarse, como la creencia de que las gárgaras son el mejor método para aprovechar el enjuague bucal.

Sabemos muy bien que el tener nuestra boca sana tiene grandes beneficios para nuestra salud en general, de entre los que se destacan bondades como un corazón más sano. Por esto, conocemos en detalle todos los trucos que necesitamos para cepillar adecuadamente nuestros dientes.

Ahora, cuando hablamos del enjuague bucal, solemos caer en la falacia de que usarlo haciendo gárgaras por unos segundos contribuirá en algo a la salud de nuestros dientes. Pero este planteamiento tiene patas cortas y se cae apenas se consulta sobre él a los expertos.

¿Qué limpian las gárgaras?

Pensándolo, cuando tomamos un sorbo del enjuague bucal y hacemos gárgaras para que se creen burbujas en nuestra boca… ¿hasta dónde llega el líquido? Con suerte, este podría tocar la parte posterior de nuestros dientes. Pero, en general, se mantiene en el fondo de la boca y en la lengua.

Como consecuencia, a pesar de que usemos enjuague bucal con frecuencia, no le estamos dando a este la oportunidad de actuar sobre su blanco primordial: nuestros dientes. Por esto, a pesar de que nuestra lengua y parte posterior de la boca también merecen atención, es claro que las gárgaras no son el método más eficiente para tener específicamente nuestros dientes limpios.

Adiós a las gárgaras; hola a los buches

“Hacer gárgaras no hace mucho en comparación con hacer buches. Siempre les he dicho a mis pacientes que hagan buches”.

Fue lo que le comentó el médico Vince Vargas, del Advanced Family Dentistry, a The Dollar Shave Club. Con “buches” nos referimos específicamente a la acción de tomar un sorbo del enguaje bucar y empujarlo con los cachetes de un lado a otro de la boca.

Al hacer esto, estaremos asegurándonos, en primer lugar, de que el enjuague bucal llegue a todos los dientes, un detalle que las gárgaras no pueden garantizar. Adicionalmente, el impulsar el líquido con los cachetes hace que este también pase con más fuerza sobre las superficies. Como consecuencia, es más fácil que remueva la placa o los restos de comida que el cepillo de dientes no pudo.

¿Cuál es el mejor método para utilizar el enjuague bucal?

Una vez que hemos dejado claro que las gárgaras por sí solas no son las mejores amigas del enjuague bucal y nuestra higiene, cabe rescatar que estas no son totalmente inútiles. De hecho, pueden ser buenas aliadas a la hora de limpiar la parte posterior de la boca y la lengua, como ya dijimos, lo que ayudará a controlar el mal aliento.

Pero, para poder hacer el mejor uso posible del enjuague bucal, las gárgaras se deben mezclar con los buches también antes mencionados. Según Vargas, al menos se deberían hacer un par de estos por 30 segundos completos. De este modo, podemos asegurarnos de que el líquido se haya diseminado bien por los dientes. Una vez listo esto, solo queda escupir el excedente y seguir con nuestras actividades cotidianas.

No, no es recomendado enjuagarse la boca después de esto ya que entonces el líquido limpiador y protector se irá con el agua. Lo que, en consecuencia, causará que su efecto limpiador y exterminador de gérmenes disminuya notoriamente. Lo que hará que el enjuague bucal no pueda causar su mejor efecto.

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