Windows 10

Los archivos temporales en Windows 10 son elementos creados por el mismo sistema y los diferentes programas que usamos durante su funcionamiento. Si bien son útiles para la marcha correcta del software que ejecutamos, suelen generar problemas en la estabilidad y fluidez del sistema cuando se acumulan. Para eliminarlos, siempre se recomiendan programas de terceros, pero aquí te enseñaremos a hacerlo manualmente.

El proceso es bastante sencillo y ocupa unos pocos pasos muy rápidos que te permitirán prescindir de cualquier software que haga lo mismo.

Eliminando archivos temporales en Windows 10 sin programas

Existen decenas de alternativas que prometen la eliminación de archivos temporales y optimización del sistema. No obstante, alternativas para estos fines como CCleaner pueden representar un problema de seguridad por lo que no resultan demasiado confiables. Sin embargo, es posible cumplir con esta tarea de forma manual y para lograrlo solo basta con seguir los pasos que te presentaremos a continuación.

Ventana "Ejecutar" de Windows

En primer lugar, presiona la combinación de teclas Windows+R y esto desplegará una pequeña ventana. En el campo de texto de la ventana ingresaremos lo siguiente: %localappdata%

Carpeta Temporales de Windows 10

Esto abrirá una ventana en donde debemos ubicar la carpeta “Temp” que contiene todos los archivos temporales que han sido almacenados. Haz doble click para ingresar a la carpeta y verás todos los elementos guardados y de los que podemos prescindir para optimizar el sistema.

Eliminando archivos temporales

En este punto, presiona la combinación de teclas CTRL+E para seleccionar automáticamente todos los elementos de la carpeta. Luego solo tendrás que presionar la tecla “Suprimir” o hacer click derecho en un elemento y seleccionar la opción “Eliminar”.

Posteriormente, reinicia el sistema a fin de refrescarlo y que surtan efectos los cambios al quitarle la carga de los archivos temporales. Aplica el mismo proceso cada cierto tiempo a fin de mantener tu equipo con la velocidad y fluidez adecuada. Así también podrás prescindir de optimizadores que acaban generando más contratiempos que ayudas.