Plaquetas dentro de un vaso sanguíneo cubierto con células endoteliales

En varias oportunidades hemos explicado que una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en pacientes con coronavirus es la coagulación de la sangre. Ahora los investigadores de la Universidad de Yale han identificado a las plaquetas y células endoteliales como factores que influyen en este fenómeno durante la enfermedad de COVID-19.

En su artículo publicado en la revista Nature Reviews Cardiology resumen la evidencia recolectada por investigadores de todo el mundo que apunta a la disfunción plaquetaria y endotelial como componentes esenciales de la patología del COVID-19. Además, describen los mecanismos que podrían explicar por qué se asocia el riesgo cardiovascular con peores resultados en la enfermedad.

Dos tipos de células que intervienen en la coagulación

Las plaquetas, también conocidas como trombocitos, son células que juegan un papel gran relevancia en la coagulación de la sangre. Estas constituyen la primera línea de defensa de nuestro cuerpo contra el daño vascular, pero para comprender mejor su funcionamiento, repasemos aspectos básicos.

Cuando algún vaso sanguíneo se rompe, la sangre que circula a través de él empieza a derramarse. Es aquí donde las plaquetas empiezan su trabajo: comenzarán a agruparse para crear una especie de tapón en la lesión del vaso sanguíneo, a fin de detener el sangrado.

Ahora bien, las plaquetas trabajan junto con las células endoteliales, las que recubren los vasos sanguíneos y linfáticos, para mantener el flujo normal de la sangre, pero en la COVID-19 ocurre todo lo contrario. Los casos graves suelen desarrollar coágulos que obstruyen sus vasos sanguíneos, lo cual limita el suministro de oxígeno a los tejidos y órganos.

Enfermedades subyacentes asociadas a disfunción de plaquetas y células endoteliales empeoran la COVID-19

Un estudio publicado recientemente en la revista Blood muestra que el SARS-CoV-2, coronavirus causante de la COVID-19, daña las plaquetas y las células endoteliales. Pero no solo los hallazgos de este, sino los de muchos otros, han ayudado a desentrañar los mecanismos detrás de los cuales el patógeno desencadena la coagulación letal en los pacientes.

Los investigadores también identificaron otros mecanismos que contribuyen a la morbilidad y mortalidad en la enfermedad pandémica, como los factores de riesgo cardiovascular. Además, los pacientes con riesgo de diabetes mellitus , envejecimiento y obesidad, quizás sin saberlo, ya padecen una disfunción plaquetaria y endotelial subyacente. Entonces la infección con SARS-CoV-2 empeora su situación y conduce a una coagulación grave que puede resultar letal en muchos casos.

Desde que apareció esta enfermedad, los científicos han puesto en marcha muchas investigaciones para comprender tanto los factores de riesgo como su desarrollo. De este modo, pueden desarrollar estrategias terapéuticas mejor orientadas que permitan mejorar el pronóstico de los pacientes más graves.

Referencia:

Thrombocytopathy and endotheliopathy: crucial contributors to COVID-19 thromboinflammation. https://www.nature.com/articles/s41569-020-00469-1