Niña abrazando peluche de unicornio mientras le colocan una inyección.
Vía Wikimedia Commons.

El coronavirus ya ha pasado casi un año entre nosotros y la ciencia sigue corriendo para encontrar un modo de contrarrestarlo. Mientras el tiempo a pasa los ensayos con vacunas contra el coronavirus han avanzado notoriamente, pero han dejado de lado a una población muy importante: los niños.

Desde inicios de la pandemia, se determinó que los más pequeños, por motivos aún desconocidos, parecían ser más resistentes al SARS-CoV-2. Sin embargo, esto no implica que no se infecten en absoluto, de hecho, de los 56 millones de infectados que se cuentan en el mundo, al menos un millón son niños.

Pensando en esto, la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) ha visto necesario alzar su voz. Todo debido a que, hasta ahora, ninguno de los ensayos de vacunas que actualmente están en marcha, toman en cuenta a los niños en sus estudios contra el COVID-19.

Los niños deberían ser parte de los ensayos para vacunas contra el coronavirus

Según la opinión de la AAP, que cuenta con más de 67 mil miembros, los niños también deberían ser una población estudiada en las evaluaciones de las vacunas. Según la Dra. Sally Goza, quien se desempeña como presidenta de la organización, el no hacerlo podría significar a la larga que los niños no tendrán un acceso temprano a la vacuna contra el coronavirus debido a la falta de ensayos que sustenten su eficacia entre ellos.

Efectivamente, es menos común que ellos se contagien en absoluto o que, de hacerlo, desarrollen síntomas graves. Sin embargo, no se trata de un escenario imposible. De hecho, ya los números de contagios han llegado a tal punto que se han creado iniciativas como Kids and COVID-19, para apoyar a los niños contagiados.

Como si esto fuera poco, nuevos estudios han llegado a comprobar que la respuesta inmunológica de los niños, no es igual a la de los adultos. Como consecuencia, comprobar que la vacuna funciona en estos no implica que vaya a ser funcional en los más pequeños.

La petición de la AAP

En octubre de este año, Goza se dio a la tarea de hacer llegar estas preocupaciones a las autoridades de salud de Estados Unidos. Para lograrlo, les extendió una carta en la que abogaba por la vulnerable situación actual de los niños durante la pandemia y cómo estos deberían ser considerados para los ensayos de vacunas contra el coronavirus.

Como un complemento de estas acciones, toda la APP, junto a otras seis agrupaciones médicas, se dirigieron de nuevo a las autoridades. Cada una de las entidades pedía lo mismo: “transparencia, rigor científico y comunicaciones sólidas para mejorar la confianza del público en una vacuna COVID-19”.

Asimismo, en el comunicado también expresaron su deseo de que los niños y adolescentes fueran prontamente incluidos en los ensayos de vacunas contra el coronavirus. Sobre todo ahora que los resultados favorables ya han comenzado a aflorar en variadas vacunas candidatas para adultos, los médicos y pediatras ven vital la inclusión de los más pequeños a los estudios.

Esto lo saltó también la del Comité de Enfermedades Infecciosas de la AAP, la Dra. Yvonne Maldonado, al comentar:

“Esperamos ansiosamente ver los datos de seguridad y eficacia en los ensayos de vacunas que están en curso en adultos, e instamos a las compañías farmacéuticas a expandir rápidamente sus paneles de participantes para incluir a niños y adolescentes”.

Las consecuencias podrían ser notorias

En estos momentos, la amenaza de un posible retraso en la llegada de las vacunas para los niños no es el único problema que enfrentan los infantes. En general, la situación de pandemia ha sido un golpe duro para su estado emocional y los ha arrancado de su normalidad. Sus vidas se han transformado, no pueden salir a tener la actividad física e interacción social que necesitan y, en muchos casos, ni siquiera pueden ir a la escuela.

Goza retoma todos estos puntos al comentar que no es justa la situación para los niños, al presentar todas estas cargas sobre ellos y no darles las mismas oportunidades de recibir una vacuna a tiempo. Por este motivo, consideran que ahora más que nunca es importante incluir a los niños en los ensayos de vacunas contra el coronavirus.

Por su parte, Maldonado también recalca que el tomar estas acciones es vital para que “padres se sientan cómodos administrando estas vacunas a sus hijos”. Esto debido a que, si la vacuna no se ha probado adecuadamente antes. Entonces, podría presentar un riesgo para la salud del niño, en lugar de una protección.