Ballena azul en mitad de un salto fuera del agua, cayendo de espaldas sobre la superficie de esta.
Vía Pikrepo.

El ser humano sin duda ha influido en miles de formas en la evolución del ambiente durante centurias. En la actualidad, de hecho, existen muchas preocupaciones sobre esta capacidad modificadora y todos los efectos negativos que puede tener en el entorno. Sin embargo, incluso en medio del caos pueden haber buenas noticias: tal como lo es el regreso de las ballenas azules a la isla Georgia del Sur.

Por casi 100 años las ballenas azules se habían mantenido alejadas de las aguas circundantes a esta isla. Todo debido al impacto que tuvo la caza de ballenas en la zona antes de que fuera prohibida en los años sesenta.

Desde entonces, los avistamientos de estas criaturas han sido esporádicos y pocas veces se superaba el ejemplar por vez. Sin embargo, en los últimos dos años esta tendencia finalmente parece estarse revirtiendo.

El regreso de las ballenas azules a Georgia del Sur

Entre 1998 y 2018, el total de ballenas ubicadas por año en los alrededores de la isla apenas y reflejaba una de estas por vez. Ahora, desde el 2019 la cantidad de estas criaturas vistas rondando la isla subantártica ha aumentado drásticamente.

De hecho, ya se habla del regreso de las ballenas azules a la isla debido a que se han llegado a ver hasta grupos de 12 integrantes disfrutando la abundancia en alimento de sus aguas. Según la ecóloga de mamíferos marinos Susannah Calderan, ya años anteriores habían dado indicios de un retorno paulatino; pero que igualmente fue una sorpresa favorable verlo realmente concretado.

¿Por qué las ballenas se alejaron de la isla en primer lugar?

Como lo mencionamos anteriormente, la caza de ballenas en la zona fue uno de los principales motivos de la partida de las ballenas. Según mencionan los investigadores, haciendo referencia a otros estudios, para el momento en el que finalmente se prohibió la actividad, en ya solo quedaba el 0,15% de la cantidad de ballenas azules que había antes de que las cacerías comenzaran.

Con números así, es posible ver que el megamamífero estuvo a solo momento de enfrentar su extinción. Fue en este momento, a causa del exterminio sistematizado que las ballenas no solo dejaron de rondar la zona, sino que se “olvidaron” de ella.

En general, el conocimiento sobre los buenos sitios de alimentación se pasa de generación en generación entre estas criaturas. Pero, con un proceso de exterminio como el que vivieron, probablemente los ejemplares que frecuentaban las aguas fueron cazados antes de poder pasar su conocimiento.

En consecuencia, las nuevas generaciones no recordaban ni sabían de los espacios de alimentación con krill. Por lo que, incluso cuando la caza se detuvo, estas no volvieron.

Las razones tras el regreso de las ballenas a Georgia del Sur

La investigación presentada en Endangered Species Research y dirigida por la bióloga Jen Jackson, del British Antarctic Survey, ha confirmado efectivamente el regreso de las ballenas azules a la isla subantártica.

Tan solo en una expedición de unas pocas semanas, se realizaron 38 avistamientos distintos de ballenas en la zona. En total, lograron contar hasta 58 individuos en el breve tiempo que estuvieron a bordo del barco de investigación neozelandés, Braveheart.

Según lo que los investigadores pudieron observar, las ballenas azules parecen estar redescubriendo los yacimientos de kril cercanos a Georgia del Sur. Asimsimo, ahora que la cacería de estos ejemplares está prohibida, las criaturas se encuentran en un ambiente lo suficientemente seguro como para proliferar y resurgir.

En su momento, como vimos, las ballenas azules estuvieron a punto de desaparecer de este mundo. Sin embargo, una mezcla de suerte y de acciones humanas pudo detener el proceso en el momento justo. Ahora, el tiempo les ha dado la oportunidad de reponerse, tal como lo hizo con sus primas cercanas, las ballenas jorobadas –que también escaparon por poco a una posible extinción, y se evitaron un destino como el de las ballenas del mar mediterráneo–.

Referencia:

South Georgia blue whales five decades after the end of whaling: https://doi.org/10.3354/esr01077