Fotografía de la mitad del rostro de un hombre usando una mascarilla.
Vía Pixabay.

La crisis causada por la pandemia del COVID-19 ha puesto al mundo entero de cabeza. Cada parte de este se encuentra en una carrera simultánea por escapar del virus y por encontrar una forma de eliminarlo o contrarrestarlo. Mientras tanto, los contagios continúan y, en investigaciones como la recientemente publicada en Royal Society Open Science, incluso se plantea que la cantidad de casos reales de coronavirus podría ser mayor a la reportada.

El estudio tomó en cuenta países de altos ingresos como Estados Unidos, Australia, Canadá, Corea del Sur y otras 11 naciones europeas. En cada caso, se realizaron estudios para comparar los casos de COVID-19 reportados oficialmente y los que debería haber según las tasas de contagio.

Descubriendo las tasas de infección “verdaderas”

Para poder determinar las mencionadas tasas de contagio, los investigadores australianos pusieron a funcionar un método conocido como “de retroceso”. Con este, se dejan de lado los datos epidemiológicos y se trabaja en su lugar con los registros de mortalidad a causa del virus.

Por los momentos, se ha confirmado que al menos 1,44 millones de personas en el mundo han perdido la vida a causa de esta enfermedad. Con estos datos, los científicos han realizado un estudio de rastreo en “retroceso” siguiendo el trayecto del paciente desde el momento de su muerte hasta aquel en el que posiblemente se contagió.

Utilizando esto, se estima a cuántas personas pudo haber verdaderamente infectado durante su tiempo de vida con la enfermedad. Al final, es posible obtener una tasa de infección “verdadera” que refleja la cantidad de casos reales de coronavirus en una zona determinada.

“En pocas palabras, analizamos las estadísticas sobre cuántas personas habían muerto por COVID-19 en un país determinado y luego trabajamos hacia atrás para ver cuántas personas tendrían que haberse infectado para llegar a esa cantidad de muertes”, explica finalmente Steven Phipps, científico de datos del Ikigai Research en Australia.

La cantidad de casos reales de COVID-19 en el mundo podría ser 6 veces mayor

En general, estudios recientes han indicado que la mortalidad del COVID-19 ha disminuido en los últimos meses. Sin embargo, de igual modo la cantidad de casos reales de coronavirus sigue siendo mayor a la reflejada por las cifras oficiales.

Actualmente, se estima que en el mundo se han contagiado al menos 55,6 millones de personas. Pero, según los resultados del estudio, por lo menos para finales de agosto la cantidad de contagios debía ser al menos 6 veces mayor. Por lo que la cifra real actual también debería ser superior a la oficial.

Por lo menos este fue el promedio al que se llegó al analizar todos los países. Pero ello no implica que todas las naciones tuvieran exactamente esta misma cifra. Por su parte, Corea del Sur, con uno de los sistemas de rastreo más exitosos, solo presentó la posibilidad de tener 2,6 veces más casos que los reportados.

Como otro ejemplo, Australia –que también ha sido alabada por su sistema de rastreo de contagios– reveló que posiblemente tenía en su territorio 5 veces más casos reales de COVID-19 de los que se tienen registrados. Finalmente, otras naciones como Italia dieron cifras más preocupantes al presentar la posibilidad de tener hasta 17,5 veces más casos de los reportados.

¿Cómo controlar una infección si no se conoce su verdadero alcance?

No se puede. Es por este motivo que los esfuerzos de los investigadores detrás de este estudio son tan valiosos. Gracias a su contribución, los gobiernos y entidades de salud del mundo podrían tener una idea mucho más clara de la magnitud de la amenaza a la que se están enfrentando.

Sin embargo, esto no implica que los otros métodos se deban abandonar. Los investigadores reconocen que los sistemas de rastreo epidemiológico siguen siendo más eficientes para detectar y detener cadenas de contagio activas.

Por lo que, la propuesta que se mantiene es la de usar los sistemas en paralelo: uno para detectar el verdadero potencial general de la amenaza y el otro para detectar y atacar focos específicos de esta.

Referencia:

Robust estimates of the true (population) infection rate for COVID-19: a backcasting approach: https://doi.org/10.1098/rsos.200909