Pavo real, un animal que también juega con los colores y la iridiscencia para comunicarse.

Aunque ciertas especies conectan más con los humanos, la ausencia de un mismo idioma o medio de comunicación entre ellos dificulta la transmisión de información. Nosotros contamos con teléfononos inteligentes, televisores, computadores y satélites, mientras que los animales se valen de algo tan sublime como los colores y la iridiscencia para comunicarse.

En su artículo publicado en Trends in Ecology and Evolution, un equipo de investigadores expone los hallazgos de una revisión minuciosa que abarcó todo el reino animal. Gracias a ello, lograron comprender cómo es que los animales controlan los colores a partir de la iridiscencia en la naturaleza para comunicarse.

Iridiscencia, un fenómeno óptico que permite enviar señales

Burbuja en la que se aprecia la iridiscencia en la variación de colores sobre su superficie.

La iridiscencia es un fenómeno óptico en el que ciertas superficies varían la tonalidad de la luz que reflejan en función del ángulos desde el que se observan. Suena como un concepto bastante lejano, pero seguro lo hemos notado en algún momento: cuando vemos las manchas de aire; las burbujas de jabón; las alas de las mariposas expuestas al sol; y el lado que solemos colocar hacia abajo de los discos láser.

Por supuesto, hablamos de un fenómeno muy difícil de estudiar, ya que depende mucho de desde dónde veamos las cosas y de la dirección de la luz. Los colores iridiscentes cambian constantemente, pero también pueden transmitir información confiable, algo que aprovechan los animales para comunicarse.

De hecho, las manchas de color iridiscente llamativas y vívidas funciona perfectamente como señales. Y aunque cambien con la geometría y la iluminación del entorno, paradójicamente, son “consistentes y confiables”, según los autores del nuevo estudio.

“Las señales iridiscentes confiables generalmente vienen con adaptaciones físicas o de comportamiento que ayudan a los animales a controlar el efecto visual”, explica la coautora Leslie Ng.

Animales controlan los colores con la iridiscencia para comunicarse

Colibrí, un animal que aprovecha la variación de los colores en la iridiscencia, volando
Los colibríes suelen usar la iridiscencia para enviar señales a las hembras durante el cortejo.

La Dra. Amanda Franklin explica que la evolución ha proporcionado a los animales microestructuras que les permiten jugar con la iridiscencia para producir efectos específicos. Algunos animales las usan para controlar el ángulo preciso en el que el tono de los colores parece cambiar, y de este modo, controlan la información que transmiten para comunicarse.

Como ejemplo tenemos los colibríes machos de Anna, los cuales planifican muy bien sus vuelos de cortejo aprovechando este fenómeno para lucir más atractivos. Estos animales controlan su vuelo de modo que sus gargantas aprovechen la iridiscencia para mostrar colores como el rosa brillante de forma constante, una especie de señal para comunicarse y llamar la atención de las hembras.

 

Por su parte, Ng se apoya en varios estudios que sugieren que los colores iridiscentes también son útiles para el cortejo o camuflaje. Sin embargo, estos trabajos rara vez consideran cómo es que los animales captan estas señales tan llamativas. En parte por esto es que el proceso cerebral implicado aún no se comprende.

“La naturaleza proporciona un campo de pruebas para la detección y procesamiento de señales dinámicas y coloridas”, añadió el autor principal, el profesor Devi Stuart-Fox.

“Comprender cómo los animales usan y producen de manera confiable estas señales cambiantes puede ayudar al desarrollo de materiales iridiscentes bioinspirados diseñados para observadores humanos”.

Estos hallazgos aclaran un poco el panorama en torno a la comunicación entre los animales. Estudiar este tipo de detalles puede ayudar a detectar, desde nuestro punto de vista humano, cuándo los colores cambiantes de la iridiscencia funcionan como una señal útil para comunicarse.

Referencia:

The Paradox of Iridescent Signals. https://www.cell.com/trends/ecology-evolution/fulltext/S0169-5347(20)30287-1