Bacalao del Atlántico nadando entre el pasto marino.
Bacalao del Atlántico, una especie amenazada, nadando entre el pasto marino. Foto: Shane Gross.

Cuando hablamos del océano, por lo general pensamos en corales, especies de peces, pulpos súper inteligentes, tortugas, plankton y una amplia variedad de formas de vida. Pero, ¿cuántos han escuchado de los pastos marinos y su importancia para el equilibrio marino?

Los pastos marinos, conocidos a nivel científico como Posidonia oceanica, constituyen un paisaje submarino excepcional, hogar de una gran cantidad de especies. Y en palabras de Ronald Jumeau, un representante de las Naciones Unidas de la República de Seychelles, “se encuentran entre los hábitats naturales más productivos en tierra o mar”.

Lo curioso es que, a pesar de su discreción y ubicación recóndita desde el punto de vista de los humanos, no han logrado escapar de los efectos voraces de la actividad en la tierra.

Puede que el desconocimiento de su importancia tenga su cuota de responsabilidad. Es por ello que, con el fin de informar y crear un poco de conciencia, dedicaremos el siguiente artículo a hablar sobre ella.

Inmigrantes terrestres

Los pastos marinos son en realidad inmigrantes terrestres. Estos ya existían en la Tierra cuando los dinosaurios más grandes dominaban su superficie, y fue entonces cuando empezaron a desplazarse del suelo seco a la profundidad del mar.

Como es de esperar, esta transición los cambió, aunque siguen siendo similares al pasto que decora la tierra. Constan de hojas, raíces, rizomas, venas y flores tal y como las plantas terrestres, pero tienen características especiales. Tienen hojas capaces de tolerar la salinidad del agua, semillas de que pueden flotar con la corriente antes de asentarse e incluso pueden participar en la polinización acuática.

Gracias a estas adaptaciones, han logrado cubrir alrededor de 116,000 millas cuadradas de los fondos océanos de todos los continentes, excepto la Antártida. Y más importante aún, gracias a ellas pueden llevar a cabo una serie de funciones importantes para mantener el equilibrio marino e incluso proteger las costas.

El trabajo de los pastos marinos como ingenieros ecológicos

Los expertos se refieren a los pastos marinos como “ingenieros geológicos” debido a su importante labor dentro de los océanos. Sus raíces mantienen los sedimentos en su lugar, mientras que sus hojas atrapan los que flotan a su alrededor, lo que permite aclarar el agua.

Y aunque suene difícil de creer, los pastos marinos también ayudan a reducir la velocidad de las corrientes marinas, y por consiguiente, proteger las costas de las tormentas.

Pero sin lugar a dudas, uno de sus labores más importantes es la captación del carbono, a pesar de que solo cubren alrededor del 0,1 por ciento del fondo oceánico. Un informe de la ONU estima que pueden secuestrar hasta el 18 por ciento del carbono del océano, lo cual es un porcentaje significativo comparándolo con su presencia.

Un ecosistema amenazado

Pastos marinos
Una huella probablemente causada por la hélice de un barco. Foto: Shane Gross.

A pesar de su importancia estratégica, los pastos marinos también han sufrido las consecuencias de la actividad humana desproporcionada. Tal ha sido el impacto que, cada años, desaparece aproximadamente el 7 por ciento de su cobertura a nivel mundial.

Las causas son diversas, pero en primer lugar mencionaremos la escorrentía de fertilizantes, que fomenta la proliferación de algas. Y aunque estas sean muy útiles también, su presencia excesiva bloquea la luz que necesitan los pastos marinos para desarrollarse y cumplir sus funciones.

Asimismo, los barcos, el dragado y la sobrepesca de grandes depredadores figuran entre los factores que amenazan este ecosistema. Los anclajes y el dragado arrancan los pastos, y la cacería de depredadores interrumpe las cadenas alimenticias, lo que aumenta la cantidad de depredadores medios. Es así como estos tienen más posibilidad de alimentarse de los gusanos y herbívoros que se alimentan de las algas marinas, y en el proceso, crean condiciones idóneas para el crecimiento del pasto marino.

Y no podemos pasar por alto el aumento de la temperatura del mar que, como bien sabemos, amenaza con afectar su capacidad para adaptarse o moverse. El calentamiento global también está exacerbando las tormentas, y estas pueden barrer praderas enteras, por lo que su mayor ocurrencia puede tener efectos fatales en el ecosistema.

La importancia de proteger los pastos marinos

Y tal como ocurre con el declive de otros ecosistemas, estos daños afectan directamente a otras especies, en especial las que viven directamente de los pastos marinos. Aquí podemos mencionar los manatíes o vacas marinas, calificados en peligro de extinción; las tortugas marinas verdes; los salmones chinook y los dugongos, cuya carne es muy apreciada y lo hace objeto de caza indiscriminada.

Lo bueno es que los proteccionistas no han titubeado en tomar acciones. En 1999, los ecologistas marinos dispersaron 74,5 millones de semillas de pasto en 536 parcelas de restauración que cubrían un área de casi una milla cuadrada. El esfuerzo rindió frutos, y 21 años después, constituye una de las maniobras de restauración de pastos marinos más exitosas de la historia.

Referencia:

Prairies of the sea. https://www.smithsonianmag.com/science-nature/seagrass-ocean-secret-weapon-climate-change-180976235/