Océano profundo, donde también puede llegar la contaminación con mercurio.

La contaminación por metales es uno de los problemas más merece la atención de la humanidad en la actualidad. Y aunque parezca un tema del que solo deberíamos preocuparnos en la tierra o superficie del mar, un nuevo estudio ha revelado que incluso en las zonas más recónditas del océano hay contaminación por mercurio.

Por supuesto, no hablamos de un hallazgo específicamente nuevo, ya que en junio un equipo de investigadores chinos informó algo similar. La diferencia es que este nuevo estudio sugiere una nueva causa por la que el mercurio podría estar llegando a las profundidades; puede que este esté siendo arrastrado por la carroña de los animales más arriba en la superficie.

Contaminación no se limita a la superficie

En el pasado, la ciencia estaba casi convencida de que la presencia del mercurio antropogénico, es decir, derivado de la actividad humana, se limitaba a los 1000 metros superiores de los océanos.

Sin embargo, los estudios de los últimos años revelaron que la situación es literalmente mucho más profunda y complicada de lo que se pensaba. Es cierto que buena parte del mercurio de las aguas profundas es de origen natural, pero aún es probable que la mayor parte provenga de la actividad humana.

En junio de este año, los investigadores de China detectaron contaminación por mercurio de origen humano en los organismos que residían en las trincheras del océano profundo. Su explicación, presentada en la revista Nature Communications, sugería que el metal era transportado por partículas microscópicas que descendían desde la superficie.

Sin embargo, el nuevo estudio publicado en PNAS plantea otro mecanismo de contaminación de mercurio en el océano profundo. Entre toda esa materia orgánica, podemos hablar de la carroña de los peces que se alimentan en las parte superior del océano. Estos restos de cadáveres parecen tener una cuota de responsabilidad mayor en el transporte de mercurio a dichas trincheras.

Cadáveres de peces desplazan la contaminación con mercurio al océano profundo

Pez caracol típico del océano profundo en el que se han detectado niveles de mercurio.
Un pez caracol de la fosa de Kermadec en el suroeste del Océano Pacífico. Foto: Paul Yancey.

Para este trabajo, los científicos recurrieron al fondo de la fosa de las Marianas y la fosa de Kermadec cerca de Nueva Zelanda; estos escenarios se encuentran a profundidades que van desde los 6.000 a los 10.250 metros. Allí recolectaron dos especies de caracoles, Notoliparis kermadecensis y Pseudoliparis swirei, así como pequeñas criaturas marinas conocidas como anfípodos.

Entonces midieron la cantidad y la composición química del mercurio en los animales. Los resultados confirmaron una vez más los obtenidos por investigadores chinos. Los niveles de mercurio en los animales del océano profundo eran similares a los de criaturas que vivían a solo 500 metros de la superficie.

“El mercurio que creemos que alguna vez estuvo en la estratosfera se encuentra ahora en la trinchera más profunda de la Tierra”, dijo el geoquímico ambiental Joel Blum, autor principal del artículo.

Y aunque tomara varias investigaciones llegar al fondo de ello, el proceso de la contaminación por mercurio en el océano en el realidad es bastante simple. Las actividades de los humanos derraman mercurio en las aguas cercanas a la superficie, donde los peces se alimentan (ingiriendo también el metal tóxico). Cuando mueren, se hunden poco a poco arrastrando el elemento y es así como llega a las trincheras.

Referencia:

A toxic metal contaminates the ocean’s deepest trenches. https://www.nature.com/articles/d41586-020-03261-w

Mercury isotopes identify near-surface marine mercury in deep-sea trench biota. https://www.pnas.org/content/early/2020/11/10/2012773117