En uno de los capítulos de la recién estrenada cuarta temporada de The Crown, podemos ver otro de los escándalos reales que la monarquía británica preferiría no divulgar. En este caso, se trata de dos de las primas secretas de la reina Isabel II, las cuales fueron internadas en un hospital psiquiátrico y fueron declaradas muertas poco después de su nacimiento.

La noticia de la muerte de las hermanas Nerissa y Katherine Bowes-Lyon se dio a conocer en 1940, cuando tenían 15 y 22 años respectivamente. La corona no tuvo ningún comentario al respecto en ese momento, pero la verdad salió a la luz años después, en 1987, cuando el diario The Sun dio a conocer que dos primas de la reina Isabel II estaban internadas en el hospital psiquiátrico Royal Earlswood (institución apodada cruelmente como el asilo nacional de idiotas) desde el año 1941.

Katherine y Nerissa Bowes-Lyon.
Cortesía de Bustle.

La familia real informó sobre la muerte de las hermanas en 1963 a Burke’s Peerage, un editor de libros de la aristocracia. Cuando se enteraron de la verdad, Harold Brooks-Baker, uno de los editores de la empresa, se sorprendió de esta decisión y declaró:

“Si esto es lo que nos dijo la familia Bowes-Lyon, entonces lo habríamos incluido en el libro. No es normal dudar de la palabra de los miembros de la familia real”.

Nerissa y Katherine, quienes tenían una edad mental de aproximadamente tres años, fueron ingresadas en el hospital de forma secreta por su madre, Fennella, quien las visitó hasta su fallecimiento en 1966. Se dice también que otras tres de sus primas, Idonea, Etheldreda y Rosemary, también habían sido admitidas en la institución. Las cinco primas tenían un trastorno genético que parecía no haber pasado ni a la Reina ni a sus herederos.

Sin embargo, desde 1966 no hubo registros de ninguna otra visita, ni siquiera de la reina Isabel II, quien tenía pleno conocimiento de la existencia de sus primas desde 1982. A pesar de su actitud con respecto a su familia, esto no le impidió defender la causa de Mencap, una asociación caritativa que apoya a las personas con discapacidad y que tiene una campaña contra las familias que dejaban a parientes con enfermedades a manos del Estado.

El único registro de contacto con las primas secretas de la Reina fue un cheque que esta les envió en cuanto se enteró de su existencia. Se decía que las hermanas usaban el dinero para comprar dulces y juguetes.

Tal como declaró uno de los administradores del hospital, quien pudo hablar con The Thames en 1987, Katherine no tenía conocimientos sobre su linaje real y, en general, no lograba comprender el mundo que la rodeaba.

Nerissa y Katherine se quedaron en la institución mental hasta el final de sus días. Nerissa falleció en 1986, a los 66 años, y Katherine en 2014, a los 87. La familia real nunca las reconoció y tampoco asistieron a sus funerales, en los cuales solo estuvo presente el personal del hospital.

Tumba de Nerissa Bowes-Lyon en el Cementerio Redhill
Tumba de Nerissa Bowes-Lyon en el Cementerio Redhill. Cortesía de W Magazine.