Mano con manicura perfecta y la longitud de uñas ideal sostiene una pequeña flor de manzanilla sobre fondo natural verde.
Vía Pixabay.

La higiene de las manos es un tema que actualmente tiene mucho valor para nosotros. Sin embargo, además de su apropiado lavado, el resto de cuidados que debemos aplicar a ellas suele pasar desapercibido. Es por este motivo por que, a pesar de que existe, es poco probable que muchos sepan sobre la longitud perfecta a la que deberían cortar sus uñas.

Acá, gracias a los consejos dados por la doctora Rajani Katta a The Dollar Shave Club, ahora podemos compartir esa información contigo. Todo validado por el criterio y experiencia de la Dr. Katta, quien actualmente trabaja tanto en el Baylor College of Medicine como en la Escuela de Medicina MacGovern de la Universidad de Texas, Houston.

La longitud perfecta de las uñas

El primer detalle vital que ofrece la Dr. Katta es que, para que el corte de uñas sea sano, esta debe extenderse más allá del dedo. Esto debido a que la longitud perfecta de la uña por un lado le permite seguir protegiendo nuestras manos; mientras que por el otro las controla lo suficiente como para que no interfieran en nuestras actividades diarias.

En general, la Dr. Katta recomienda que la longitud perfecta para las uñas se alcanza dejando entre 1 y 2 milímetros de ancho en la lúnula. Este es el nombre que recibe ese borde blanco que se crea en nuestras uñas cuando están lo suficientemente largas y corresponde con la parte de estas que ya no está adherida a la piel.

Dicha nomenclatura llega por su significado (“luna pequeña”), que hace referencia a cómo esta se ve cuando está adecuadamente cortada. A esta distancia, las uñas pueden seguir siendo útiles herramientas, pero, por ejemplo, no nos estorbarán cada vez que queramos escribir algo en la computadora

¿Por qué preocuparnos por cortar nuestras uñas a la longitud perfecta?

En general, no es tan raro ver que, por ejemplo, las mujeres se dejen las uñas largas por estética o que los músicos como los guitarristas lo hagan por funcionalidad. Sin embargo, dejar que las uñas se larguen demasiado puede tener su consecuencias negativas.

“(…) si las dejas crecer por mucho tiempo, es una preocupación, porque entonces es más probable que se rajen y se rompan”, explica la Dr. Katta.

En estos casos, el dolor del momento puede ser una de las consecuencias más comunes y una posible infección una de las peores. Siendo esta última posible solo si la ruptura de la uña alcanzó la carne y no se limpió apropiadamente.

Por otro lado, los riesgos de cortas las uñas demasiado llegan a ser un poco más notorios. Usualmente, podemos toparnos con individuos que retiran absolutamente toda la lúnula. Esto puede ir solo de dos modos: muy bien o muy mal.

Desde un punto de vista, si se tiene la precisión necesaria para no tocar la piel, entonces contarás con un corte un poco más duradero y que igual te permitirá hacer las tareas del día a día. Sin embargo, hay un motivo por el que este no es la longitud de uñas perfecta: el riesgo de infección es muy alto.

¿Cuáles son los riesgos de tener uñas demasiado cortas?

Con un fallo de la tijera o el cortaúñas, las personas podrían terminar dejando expuesta parte de la piel conocida como hiponiquio. Esta es básicamente la porción de dermis que suele estar oculta bajo la uña. Al cortar sobre ella, muchas veces habremos sentido un dolor o ardor desde ligero hasta agudo.

Dicha impresión se debe a que el hiponiquio está poblado de nervios –unos que, además, no tienen las herramientas para estar al aire libre–. Por ende, al quitar esa parte de la uña las terminaciones nerviosas quedan desprotegidas y se nos dispara la sensación de dolor.

No obstante, esta no es la peor consecuencia. De hecho, el mayor riesgo de dejar los nervios al descubierto es que esta porción de piel también suele ser sensible a las infecciones. Por ende, rápidamente los patógenos malignos podrían invadir y comenzar a causar ardor, inflamación y dolores mucho más intensos.

“Si no tienes una uña suficiente para protegerte, o si tus cutículas están dañadas, puedes tener bacterias o hongos allí, y luego [tu dedo] puede enrojecerse, hincharse e infectarse”, concluye la Dr. Katta.

Ya me corté de más… ¿qué puedo hacer?

En caso de que ya tengas laceraciones por cortar de más, lo que tocará es cuidarlas hasta que las uñas vuelvan a crecer. Por esto, por ejemplo, puedes limpiar el área alrededor de la zona lastimada y secar bien cada vez. Esto para asegurarte de no dejar un ambiente en el que puedan proliferar las bacterias.

Si el ardor continúa o aparece la hinchazón, otros elementos como ungüentos antibióticos te podrían ser de utilidad. Además, podrías vendar la zona afectada para darle una protección extra contra el ambiente hasta que la uña crezca nuevamente.

Ahora, si el problema continúa o comienza a haber pus en el área, es imperante que vayas a un doctor para que se trate la infección profesionalmente.

Más formas de mantener sanas nuestras uñas

Para mantener sanas tus uñas, además de asegurarte de cortarlas a la longitud perfecta, también es bueno que procures mantenerlas siempre limpias. Por lo general, muchas bacterias y mugre pueden terminar acumulados bajo ellas. Debido a esto, vale la pena limpiar de forma concienzuda el área de forma que se remueva toda la suciedad posible. Así será mucho menos probable que haya patógenos capaces de infectar cualquier herida que aparezca allí.