Venus, planeta donde se encontró fosfina, un compuesto asociado con la vida.

A mediados de septiembre un estudio reveló algo que entusiasmó a más de uno en la Tierra: las nubes de Venus contienen fosfina, un compuesto asociado con la vida. Sin embargo, tras varias críticas y una revisión con la cabeza fría, los científicos reconocen que quizás exageraron sus estimaciones.

La interpretación más favorable de sus datos sugiere que los niveles de fosfina detectados en realidad son siete veces más bajos de lo que informaron hace dos meses. Esta nueva impresión ha sido plasmada en un documento disponible como preimpresión en arXiv.

Líneas de absorción malinterpretadas

Las observaciones informadas en el primer artículo provienen del Telescopio James Clerk Maxwell (JCMT) en Hawai en 2017, y el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) en Chile en 2019. Ambos telescopios son sensibles a la radiación fría que emita la atmósfera de Venus.

Los científicos a cargo vieron una de las líneas de absorción en el espectro e interpretaron que se trataría de la fosfina. Sin embargo, llama la atención que los datos de ALMA eran confusos, por lo que tuvieron que aplicar una gran cantidad de variables para modelar y eliminar el ruido de estos.

El gran problema con esta solución es que aumentaba la probabilidad de que los resultados arrojaran un falso positivo, y puede que fuera así. Las críticas de parte de otros expertos en el área motivaron una revisión más minuciosa de los datos y sus interpretaciones que reveló una realidad contraria a la planteada anteriormente.

Fosfina no necesariamente asociada a vida en Venus

Después de revisar sus datos de nuevo, los autores dicen que, en efecto, hay una de absorción para la fosfina; sin embargo, los niveles son mucho más bajos que los anteriores: más bajos de 1 parte por mil millones.

La desilusión radica en que esta concentración se asemeja más a la que emitirían procesos naturales del planeta, como erupciones volcánicas o rayos, aunque aún es elevada para dar por sentado que provenga de estos.

Therese Encrenaz, astrónoma del Observatorio de París, dirigió un estudio en busca de fosfina en el infrarrojo térmico de las imágenes recopiladas por la Instalación del Telescopio Infrarrojo de la NASA en Hawai en 2015. Si hubiera fosfina en Venus en niveles superiores a las 5 partes por mil millones, podría verse, pero no encontraron nada.

Es probable que corresponda a otros compuestos

Por si fuera poco, la fosfina no necesariamente sea el único compuesto que pueda explicar las líneas de absorción captadas por los telescopios. Geronimo Villanueva, astrónomo planetario del Goddard Space Flight Center de la NASA dice que podría ser una línea de absorción superpuesta del dióxido de azufre (SO2); este es el gas que compone la mayoría de las nubes de Venus.

“Hacemos hincapié en que podría haber una contribución del SO2 ”, escriben él y su equipo en su crítica enviada a Nature Astronomy. Pero reconocen que el ancho de la línea de absorción sugiere que no es “únicamente SO2”.

Observaciones más allá del límite del telescopio

Por último, el telescopio ALMA es sensible a las absorciones de sustancias en altitudes superiores a los 70 kilómetros. Aún así, el artículo de septiembre sugirió que la señal se originó a unos 55 km sobre la superficie del planeta, donde yacen nubes más cálidas.

De modo que la incertidumbre sobre los indicios de vida en Venus asociados a la fosfina continúa. Ahora los expertos están echando un vistazo al artículo corregido, pero siendo realistas, los datos más contundentes los arrojarán las observaciones posteriores.

Referencia:

Potential signs of life on Venus are fading as astronomers downgrade their original claims. https://www.sciencemag.org/news/2020/11/potential-signs-life-venus-are-fading-astronomers-downgrade-their-original-claims