Persona con croquis del cerebro (donde ocurre la actividad neuronal) evaluando dos opciones para tomar una decisión.

Cuando tenemos que tomar una decisión, se activan ciertas neuronas en nuestro cerebro que sopesarán entre una y otra opción. Una nueva investigación publicada en la revista Nature revela que cada opción aumenta la actividad de un grupo de neuronas específicas en el cerebro, y esto ocurrirá más rápido mientras más atractiva sea esta.

De modo que es la actividad de estas neuronas lo que determina el valor de cada una de las opciones, y gracias a ello podemos tomar nuestra decisión final.

Neuronas calculan el valor subjetivo de cada opción

En el siglo XVIII, los economistas Daniel Bernoulli, Adam Smith y Jeremy Bentham sugirieron que las personas eligen entre diferentes opciones calculando el valor subjetivo de cada una. En el proceso, consideran factores como la cantidad, la calidad, el costo y la probabilidad de recibir realmente la oferta prometida.

Tres siglos después, un artículo en la revista Nature confirmó la antigua teoría. Los investigadores descubrieron en aquel momento que hay neurona que codifican el valor subjetivo ofrecido y los bienes elegidos; estas eran las neuronas en la corteza orbitofrontal, un área del cerebro que se ubica justo por encima de los ojos.

Sin embargo, aún quedaba una duda por resolver. ¿Los valores codificados en el cerebro por dichas neuronas son los que nos llevan directamente a elegir una opción u otra? Los investigadores unieron fuerzas para dar respuesta a esta pregunta.

¿La actividad de las neuronas influye a la hora de tomar una decisión?

Entonces diseñaron dos experimentos que permitirían confirmar o descartar la influencia de dichas neuronas en las decisiones. En ambos, colocaron pequeños electrodos en la corteza orbitofrontal de algunos monos para estimular las neuronas que se encargan de determinar el valor subjetivo de cada opción.

En uno de ellos, ofrecieron dos bebidas en deferentes cantidades y sabores a los monos y registraron sus selecciones. Los sabores incluían limonada, jugo de uva, jugo de cereza, jugo de durazno, ponche de frutas, jugo de manzana, jugo de arándano, té de menta, ponche de kiwi, jugo de sandía y agua con sal.

Los monos mostraron preferencias en los sabores que escogían, y también les gustaba recibir porciones mayores en lugar de menores. La forma en la que la seleccionaban era mirando hacia ella; en ese momento, los investigadores se la entregaban.

En este caso, cuando les ofrecieron dos bebidas a un mono, las neuronas que determinan el valor subjetivo de las opciones se activaron más rápido. Es decir, ambas opciones parecieron muy atractivas para un determinado mono, pero a medida que empezó a sopesar entre una y otra, una se volvió más atractiva que otra.

El otro experimento consistió en mostrarles las opciones en secuencias antes de que pudieran tomar la decisión. Pero la administración de la corriente bajo a través de los electrodos interrumpió el cálculo del valor subjetivo de la opción. La consecuencia fue que el mono escogiera la opción en la corriente no lo interrumpió para sopesar.

Valor subjetivo de las opciones puede influenciar la decisión

Fue así como descubrieron que los valores calculados por la actividad de las neuronas de la corteza orbitofrontal en realidad juegan un papel significativo en la toma de una decisión.

“Encontramos neuronas que codifican valores subjetivos, pero las señales de valor pueden guiar todo tipo de comportamientos, no solo la elección”, dice Camillo Padoa-Schioppa, profesor de neurociencia, economía e ingeniería biomédica en la Universidad de Washington en St. Louis.

“Pueden orientar el aprendizaje, las emociones, la atención perceptiva y los aspectos del control motor. Necesitábamos mostrar que las señales de valor en una región particular del cerebro guían las elecciones”.

Este hallazgo puede ayudar a comprender mejor aquellos trastornos mentales que hacen que las personas afectadas tomen malas decisiones. Asimismo, supone el punto de partida para posibles terapias para abordarlos.

Referencia:

Values encoded in orbitofrontal cortex are causally related to economic choices. https://www.nature.com/articles/s41586-020-2880-x