Mujeres en ropa de ejercicio haciendo estiramientos de yoga en salón de gimnasio.
Vía Iconscout.

La salud cardiovascular se ha ligado más de una vez con la actividad física. Igualmente, esta también se ha empezado a relacionar la salud cerebral. Sin embargo, incluso luego de tantos estudios aún la mayoría de nosotros no vemos lo mucho que el ejercicio puede cambiar la estructura de nuestro cerebro.

Ahora, la profesora Áine Kelly del Trinity College Dublin y directora de la sociedad nacional de neurociencia en Irlanda (Neuroscience Ireland) ha recopilado variadas investigaciones en las que se evidencian los diferentes cambios que le ejercicio hace a nuestro cerebro.

Originalmente, su escrito fue publicado por el medio The Conversation. Gracias a este, acá te traemos los datos más resaltantes de su comunicado y todo lo más importante que debes saber sobre el tema.

Mejora las capacidades de memoria

Uno de los primeros puntos que debemos traer a colación es que el ejercicio constante es capaz de cambiar nuestra estructura cerebral no solo para mejorar nuestra memoria, sino también para mantenerla. En general, la actividad física es capaz de permitirnos mantener una mente joven al conservar en mejor estado sus conexiones.

Como si lo anterior fuera poco, también se ha visto que es capaz de detener el envejecimiento cerebral en los adultos mayores. Esto respaldado por una investigación del 2006 publicada en ) Journals of Gerontology que refleja cómo la actividad física llevó al aumento del volumen cerebral.

Igualmente, otro investigación del 2011 también refleja específicamente cómo el hipocampo (encargado del aprendizaje y la memoria en el cerebro) puede volver a crecer luego de haberse encogido –todo gracias al ejercicio–. Este crecimiento de áreas cerebrales vitales para el aprendizaje podría explicar por qué la actividad física regular se ha relacionado con mejor desempeño académico tanto en niños como en estudiantes de secundaria y universitarios.

Aumenta el flujo sanguíneo y mejora la salud de las venas

Otro de los puntos vitales que se deben mencionar sobre cómo el ejercicio cambia la estructura del cerebro es aquel que tiene que ver con los vasos sanguíneos de este. Según investigaciones previas la actividad física efectivamente puede llevar más oxígeno al cerebro.

Esto también se confirma gracias a un par de estudios publicados en Cell Press (2019) y Neurology (2020). En ambos se aborda el tema de los vasos sanguíneos y cómo el 15% del oxígeno bombeado en la sangre va a al cerebro. Las dos investigaciones comprueban que ejercitar ayuda no solo a mantener estos vasos sanos, sino que fomenta el crecimiento de los nuevos.

Disminuye la inflamación cerebral

Por si fuera poco, el mantener una rutina de ejercicios diaria también puede proteger a las personas contra la inflamación cerebral. Anteriores investigaciones ya han estudiado a la microglía (las células inmunes del cerebro) y cómo estas se manejan y han descubierto que estas disminuyen con la edad.

Ahora, otros estudios, como el publicado este 2020 en Brain, Behavior and Immunity hablan de cómo el ejercicio puede cambiar la estructura cerebral y reanudar la producción de estas. De este modo, la mente está protegida contra patógenos externos que puedan llegar al cerebro.

Igualmente, esto colabora a la salud general de la estructura de nuestro cerebro, permitiéndole mantener su fuerza y su flexibildidad. Algo que, a su vez, implica un menor riesgo de problemas neurodegenerativos como el Alzheimer.

El ejercicio cambia la estructura del cerebro

Para recopilar todo lo dicho, la profesora Kelly recomienda a las personas que se tomen un tiempo para hacer ejercicio en su día a día. Ella reconoce que, en la actualidad, a pesar de todos los adelantos que ha hecho la ciencia, aún no es posible determinar una rutina exacta que ofrezca los mejores resultados para la salud cerebral.

Sin embargo, sí comenta que al menos sería necesaria una rutina que garantice unos 150 minutos de actividad física a la semana. Igualmente, opina que, según lo que se ha estudiado, las actividades aeróbicas como caminar, correr o andar en bicicleta suelen mostrar los mayores beneficios.

En estos momentos, es claro que el ejercicio no solo cambia la estructura del cerebro sino que es beneficioso para la salud cerebral en general. Sin embargo, la profesora Kelly destaca que algunos tipos de ejercicio, como aquel llevado al extremo, también pueden ser perjudiciales. Por lo que es importante mantener un equilibrio y tener cuidado con las rutinas que se seleccionan.

Otros motivos para hacer ejercicio

Como si lo anterior fuera poco, hay que destacar que el ejercicio físico no solo cambia la estructura cerebral, sino que es un modificador en infinidad de procesos en nuestro organismo. Por ejemplo, estudios han demostrado que la actividad física puede fortalecer nuestro sistema inmunológico.

Igualmente, el ejercicio también ha mostrado se beneficioso para nuestro estado anímico haciéndonos sentir bien después de hacerlo y colaborando con nuestra salud mental. Sumado a esto, se ha visto que la actividad física ayuda a obtener resultados beneficiosos en áreas de la salud que van desde detener el avance de la esclerosis múltiple hasta mejorar las condiciones de pacientes con cáncer.

Como adicionales que no se pueden ignorar, otros estudios también han relacionado el ejercicio continuo con la disminución de la incidencia de insuficiencias cardiacas y también con la reducción del riesgo de muerte prematura.

Así como hemos nombrado estos beneficios, podríamos hacer que la lista siguiera casi infinitamente. ¿Aún necesitas más motivación para empezar a hacer ejercicio?

Referencia:

Exercise training increases size of hippocampus and improves memory (2011) PubMed: doi: 10.1073/pnas.1015950108

Aerobic Exercise Training Increases Brain Volume in Aging Humans (2006) Journals of Gerontology: https://doi.org/10.1093/gerona/61.11.1166

Exercise and Hippocampal Memory Systems (2019) Cell Press: DOI: 10.1016/j.tics.2019.01.006

Aerobic exercise improves cognition and cerebrovascular regulation in older adults (2020) Neurology: https://doi.org/10.1212/WNL.0000000000010637

Exercise-induced re-programming of age-related metabolic changes in microglia is accompanied by a reduction in senescent cells (2020) Brain, Behavior and Immunity: https://doi.org/10.1016/j.bbi.2020.01.012