Cable de fibra optica

Ingenieros de EPFL idean un “sistema avanzado de codificación y decodificación” de datos, que promete mejorar exponencialmente el funcionamiento de los sensores de fibra óptica. Básicamente estos dispositivos permiten enviar datos “hasta 100 veces más rápido y en un área más amplia”.

Luc Thévenaz, director del Grupo de Fibra Óptica (GFO), comenta que estos tipos de sensores registran datos a lo largo de una fibra. Por el contrario, los sensores comunes permiten registrar datos de un punto en específico. Claramente el rendimiento de este último es inferior al de fibra óptica.

Pero, ¿qué es un sensor de fibra óptica?

Es una tecnología que utiliza la luz como instrumento para analizar “propiedades físicas en aplicaciones de teledetección”, es decir que captura información de un objeto sin recurrir al contacto directo con este.  De allí su nombre, sensor, un dispositivo que percibe. Básicamente la función de este es detectar y transmitir información.

En un artículo de TechExplore se comenta que estos sensores se utilizan en “sistemas de detección de peligros” para localizar fallas en tuberías, construcciones, así como “deslizamientos de tierra en las laderas de las montañas”.

De igual modo, se destaca que estos dispositivos pueden “tomar lecturas de temperatura en cualquier lugar donde se coloque una fibra”. Particularidad que ofrece una gran ventaja, ya que dependiendo de la información que se obtenga se podrían predecir accidentes.

El sistema de codificación emplea algoritmos de optimización genética

Tres ingenieros alrededor de computador
Equipo de investigación de EPFL

El equipo encargado de llevar a cabo este proyecto está integrado por Simon Zaslawski, Zhisheng Yan y Luc Thévenaz, cuyo trabajo de investigación titulado “Código aperiódico optimizado genéticamente para sensores de fibra óptica distribuidos” se publicó en Nature Communications.

Los investigadores dicen que su sistema se comporta como un eco, es decir, que al gritar una palabra, el sonido se repetirá. Por el contrario si vociferamos una frase más larga, el eco de estas no se distinguirá.

Entonces, ellos señalan que “para descifrar los sonidos” necesitaremos un clave, un sistema que nos permita entender lo que se está transmitiendo. Aquí es donde entra en juego el sistema ideado y la capacidad de darle respuesta a este problema. Ellos agregan que a diferencia de un eco, los sensores de fibra óptica funcionan a través de envíos de pulsos de luz, y no de sonido.

El sistema de codificación y decodificación de datos basa su funcionamiento en algoritmos de optimización genética para solventar estas fallas. Lo mejor de todo es que este sistema funciona como un agregado, es decir que se puede instalar en su equipo como una aplicación más.