Baja de fluvoxamina en tabletas (20 unidades).
Vía Indiamart.

A medida que avanza el año se van descubriendo cada vez más alternativas con las que plantar cara al coronavirus. Por los momentos, no se ha encontrado un medicamento o vacuna que sea totalmente efectivo. No obstante, en el ínterin van surgiendo nuevas propuestas como la de la fluvoxamina, que prometen al menos ayudar a evitar las infecciones graves del COVID-19.

El estudio que ha propuesto a este medicamento antidepresivo como una alternativa se publicó este jueves en Journal of the American Medical Association. Por lo general, se lo receta para síndromes como el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), la ansiedad social o la depresión. Sin embargo, según la propuesta de los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, sus capacidades podrían ir mucho más allá.

Sobre el estudio: investigación en tiempos de pandemia

Para poder comprobar su hipótesis dentro de la pandemia, los investigadores trabajaron con un modelo de ensayo remoto que se ha estrenado en medio de esta época de emergencia. Como el foco de su investigación no fueron los pacientes hospitalizados, sino los ambulatorios (aquellos que estaban lo suficientemente estables como para ir y venir del hospital), pudieron equipar a cada uno de estos con los equipos de monitoreo necesario y con el medicamento a estudiar.

En total, se trabajó con 152 pacientes con casos confirmados de COVID-19 para determinar si la fluvoxamina podía bajar su riesgo de sufrir infecciones graves. Para esto, a 80 individuos de la muestra les dieron 100 gr del medicamento, mientras que los otros 72 recibieron una cantidad equivalente, pero de un placebo.

Al tratarse de un estudio aleatorio y doble ciego, ni los participantes ni los investigadores supieron hasta al final quién estaba tomando qué. Al final de los 15 días de seguimiento se averiguó esto y se comparó la información con los casos de pacientes que habían sufrido un ‘deterioro clínico’ en este tipo. Entendiéndose este último como la manifestación de una o dos situaciones: “(1) dificultad para respirar u hospitalización por falta de aire o neumonía y (2) saturación de oxígeno inferior al 92%”, según escribieron los autores.

Usar fluvoxamina puede evitar que el COVID-19 avance a infecciones graves

“Los pacientes que tomaron fluvoxamina no desarrollaron serias dificultades respiratorias ni requirieron hospitalización por problemas con la función pulmonar”, comentó Eric J. Lenze, primera autor del estudio.

Apenas se hicieron los paralelismo, fue posible ver que la fluvoxamina había ayudado a evitar el 100% de los cuadros de infecciones graves por COVID-19. Esto debido a que 0 de los 80 voluntarios sufrió un deterioro clínico durante el medio mes de observación. Aún así, uno de ellos presentó un evento de salud grave durante el ensayo y otros 11 manifestaron eventos menores.

Por su parte, el grupo de placebo si reportó deterioro clínico en 6 de los 72 voluntarios (un 8,3% de la muestra). Al final, de estos, 4 incluso tuvieron que recibir hospitalización. Asimismo, 6 reportaron eventos de salud graves adicionales y otros 12 sufrieron eventos menores.

¿Por qué la fluvoxamina puede evitar las infecciones graves de COVID-19?

La fluvoxamina, como compuesto, puede llegar a ser tan eficiente a la hora de evitar las infecciones graves de COVID-19 debido a sus capacidades inhibidoras. Para ser más específicos, basta decir que las capacidades supresoras del receptor σ-1 ya la hacen una enemiga jurada del coronavirus.

¿Por qué? Por las citocinas. Como sabemos, estas pequeñas moléculas son una pieza fundamental de nuestro sistema inmunológico. Sin embargo, bajo las condiciones equivocadas pueden llegar a desatar lo que se conoce como ‘tormenta de citocinas’ en nuestro organismo –una reacción inmune exagerada que incluso puede causarnos la muerte–.

El receptor σ-1 es uno de los reguladores de la producción de citocinas. Por lo que, al evitar su funcionamiento, la cantidad de citoquinas producidas disminuye y, con ellas, la posibilidad de que el organismo se inunde con ellas.

Aún falta comprobar la eficacia clínica de la fluvoxamina

A pesar de que el estudio ha dejado en una luz muy favorable a la fluvoxamina, aún es muy pronto para asegurar con toda certeza que esta puede evitar todas las infecciones graves de COVID-19. Como pudimos ver, la muestra usada fue relativamente pequeña y el tiempo de seguimiento fue también bastante corto. En consecuencia, se requerirían nuevos estudios con mayor alcance y duración para poder hablar verdaderamente de la eficacia clínica de este medicamento.

Referencia:

Fluvoxamine vs Placebo and Clinical Deterioration in Outpatients With Symptomatic COVID-19 –Randomized Clinical Trial: doi:10.1001/jama.2020.22760