Hombre con expresión similar a la que hacemos al exagerar las cosas

Es curioso que la mayoría de los humanos tiende a hacer un drama de algo muy pequeño, o agregar demasiada importancia a hechos que no necesariamente la merezcan. Esto no necesariamente sea malo, pero en algunos casos puede ser síntoma de alguna condición psicológica. Sea cual sea el caso, si te interesa dejar de exagerarlo todo, aquí te dejamos algunos consejos que podrían ayudarte en el proceso.

Diferentes formas de exagerar

Antes que nada, hablemos sobre este patrón de comportamiento tan común, y tan curioso. Ocurre de forma tan natural que muchas veces nosotros mismos no nos damos cuenta de que lo hacemos sino hasta que alguien más lo señala… y probablemente exagerando también.

Para comprenderlo mejor, podemos clasificarla en tres tipos: distorsión cognitiva, manipulación y patología. Suena bastante aburrido de este modo, pero conforme avancemos probablemente nos sintamos identificados con alguno de estos.

Distorsiones cognitivas

Las distorsiones cognitivas son aquellos procesos mentales inconscientes que hacen que veamos la realidad de forma inexacta. Esto nos puede llevar a exagerar la probabilidad de que ocurra algo, o su relevancia, y a partir de allí tomar decisiones poco acertadas.

Cabe destacar que la exageración en forma de distorsión cognitiva nos ocurre a todos en algún momento de la vida. Al menos una vez nos encontraremos en una situación poco común, donde exagerar puede ayudarnos a lidiar con la incertidumbre para no llevarnos desilusiones o sorpresas desagradables.

Pero también tenemos casos en los que esto nos lleva precisamente a lo contrario. Exagerar sobre nuestras capacidades, por ejemplo, puede hacernos demasiado confiados, y no prepararnos o tomar precauciones para llevar a cabo alguna tarea.

Manipulación

Pero dejando de lado el inconsciente, también podemos exagerar con toda la intención, y quien no lo crea, pues que le pregunte a un niño. A temprana edad, muchos padres amplifican los logros de sus hijos para hacerlos sentir bien y mantener su motivación. De igual forma, los niños sienten que hacen cosas grandiosas para llamar la atención de otros o presumir, aunque también para solicitar ayuda de los mayores.

Aunque estas formas de manipulación no se ven únicamente en los niños, sino también en los mayores. Dicho así suena como un comportamiento inmaduro y nocivo, pero no necesariamente tenga que serlo. ¿O acaso nunca has elogiado a tus amigos para aumentar su autoestima?

Patología

Podríamos decir que este es el punto límite y para el que sería más importante seguir los consejos para dejar de exagerar. Y es que este comportamiento puede tener también raíces patológicas, más allá de la presunción, la empatía o las malas mañas.

Si exageramos las cosas malas que nos suceden, esto podría hacernos menos capaces de superarlas y seguir adelante, por ejemplo. De hecho, podría llevarnos a comportamientos paranoicos. Por otro lado, ciertas personas podrían verse a sí mismas con demasiada importancia, como un rasgo de narcicismo.

Consejos para dejar de exagerar

Mujer con blusa blanca y expresión que sugiere que tiende a exagerar

Obviamente, las formas patológicas de exageración merecen la ayuda de un profesional; pero para casos más leves, como los descritos al principio, tenemos algunos consejos para dejar de exagerar.

Cuidado con los adverbios

Muchos no prestan atención a lo que dicen, pero nuestro vocabulario refleja mucho la forma en que pensamos. Palabras como “increíblemente” o “desproporcionadamente” pueden hacer la diferencia en lo que queremos plantear, y no siempre reflejan la realidad.

Escoge palabras más realistas

Algo tan simple como decir que tienes hambre en lugar de que estás muriendo de hambre, o decir que algo es difícil en lugar de imposible, puede hacer la diferencia. Algunas veces recurrimos a expresiones de este tipo para dar a entender que nos sentimos en un extremo, pero habrá situaciones en las que podemos prescindir de ello.

Reconoce y acepta la realidad

No siempre tenemos las historias más graciosas, impresionantes o el drama asiático del momento, y eso está bien. No tenemos por qué impresionar o marcar la vida de otros con nuestra historia. Aceptando esto podríamos aceptar nuestra realidad y contarla tal y como es, aunque a otros no les parezca gran cosa.

Pregúntate por que tiendes a exagerar y reflexiona

Este consejo para dejar de exagerar va de la mano con el anterior y con el posterior. Si somos conscientes de que exageramos muy seguido, o bajo determinadas situaciones, conviene preguntarnos por qué lo hacemos. Identificando la raíz del problema quizá sea más fácil resolverlo.

Consejo final para dejar de exagerar: corrígete a ti mismo

La exageración es un recurso literario muy útil y divertido, por lo que no podemos sacarlo de nuestra vida así como así. Lo mejor es aprender a utilizarlo… o simplemente jugar un poco con él.

Podrías notar que estás exagerando en el momento con lo que dices, o piensas, y corregirte al momento. De este modo, desarrollarás tu autoconciencia y objetividad, y al mismo tiempo, quienes te escuchan o leen comprenderán mejor lo que quieres plantear.

Referencia:

Exaggeration: why we make a mountain out of a molehill. https://nesslabs.com/exaggeration